Paraná: pagos parciales, recortes y falta de aportes en una tradicional panadería

Una tradicional panadería de Paraná atraviesa demoras en los pagos, recortes de horas y falta de aportes. Les cobrarán el estacionamiento a los trabajadores.

13:19 hs - Miércoles 16 de Septiembre de 2026

Según pudo saber UNO, La Peruana, tradicional supermercado, panadería y rotisería de Paraná, atraviesa meses de incertidumbre laboral por demoras y pagos parciales de salarios y aguinaldos a los trabajadores, reducción de jornadas, inconvenientes con aportes y distintas modalidades de contratación que impactarían en parte de su personal.

Según la información recabada, buena parte de los empleados con mayor antigüedad se encuentra registrada, mientras que trabajadores incorporados más recientemente estarían prestando tareas sin registración laboral.

Demoras salariales y cambios en las jornadas generan inquietud en una panadería

La situación laboral en La Peruana que genera preocupación

En los últimos meses, algunos trabajadores habrían comenzado a desempeñarse bajo la modalidad de monotributo, con el compromiso de que la empresa asumiría el costo correspondiente. Sin embargo, esa situación habría cambiado aproximadamente cuatro meses atrás, cuando la firma habría dejado de afrontar su pago.

A partir de entonces, quienes continúan bajo esa modalidad deberían hacerse cargo del costo con sus propios ingresos, lo que habría generado preocupación entre los empleados y dudas respecto de la situación de los aportes laborales y la cobertura correspondiente.

Demoras y pagos parciales de salarios y aguinaldos

Uno de los principales motivos de inquietud está relacionado con el pago de los haberes. Durante el último período se habrían registrado pagos parciales de los salarios: en algunos casos, los trabajadores habrían recibido alrededor del 70% de lo correspondiente, mientras que otros habrían percibido porcentajes menores.

La diferencia restante habría sido abonada aproximadamente una semana después. Para los empleados, el desfasaje representa una dificultad concreta a la hora de afrontar gastos y compromisos económicos que dependen del cobro completo del salario en la fecha habitual.

Una situación similar se habría registrado con el aguinaldo. El Sueldo Anual Complementario (SAC) habría sido abonado en partes, con una primera acreditación y un segundo pago realizado aproximadamente una semana más tarde.

Recortes de horas y cambios en las jornadas

A las demoras en los pagos se suman modificaciones en las jornadas laborales. Algunos empleados que habían ingresado para cumplir una determinada cantidad de horas habrían pasado a trabajar jornadas parciales o reducidas, mientras que otros habrían experimentado cambios en sus horarios habituales.

Las modificaciones también habrían repercutido en la organización del trabajo durante los fines de semana. La reducción de horas habría derivado en cambios en la asistencia y en la distribución de las jornadas.

En el último pago se habrían registrado casos en los que el monto depositado fue inferior al esperado, sin que los trabajadores hubieran recibido previamente una comunicación clara sobre la reducción.

Preocupación por los aportes y la cobertura de salud

Otro de los aspectos que genera incertidumbre entre los trabajadores está relacionado con los aportes laborales y la cobertura de salud.

En este punto, existiría preocupación por la situación de los aportes correspondientes y su impacto en la cobertura de obra social. La falta de claridad sobre el estado de esas obligaciones habría incrementado la inquietud entre algunos empleados.

Una nueva medida que suma preocupación

En medio de este escenario, una nueva medida habría generado malestar entre los trabajadores. A partir del martes 1° de diciembre, comenzaría a aplicarse el cobro de estacionamiento a quienes concurran a trabajar en automóvil o motocicleta.

La decisión se incorpora a una serie de cambios que vienen generando preocupación dentro del establecimiento. Para algunos trabajadores, el nuevo costo representa un gasto adicional que se suma a las dificultades derivadas de las modificaciones en las jornadas y de los pagos parciales o demorados.

El conjunto de estas situaciones habría llevado a algunos empleados a evaluar incluso la posibilidad de renunciar, mientras crece la incertidumbre sobre las condiciones laborales y el futuro de quienes actualmente trabajan en el establecimiento.