Paraná: madre reclama por su hijo tras ocho meses de espera por una cirugía

Una madre de Paraná reclama atención urgente para su hijo con múltiples problemas de salud y denuncia demoras de más de ocho meses para una cirugía en el Garrahan.

12:06 hs - Viernes 20 de Marzo de 2026

Una madre de Paraná atraviesa momentos de profunda angustia y desesperación mientras lucha por la salud de su hijo Justino, un niño con múltiples condiciones médicas que, según denunció, no está recibiendo la atención necesaria en el hospital Garrahan.

Justino es un niño epiléptico que además presenta síndrome de Goldenhar, pérdida visual y auditiva, y un presuntivo síndrome de Duane. Su mamá relató que su embarazo estuvo marcado por complicaciones desde el inicio, con pérdidas que la llevaron a temer por su vida incluso antes de nacer. "Lo cuidé y lo protegí tanto", expresó con dolor.

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Angustia y reclamo de una madre de Paraná

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Paraná: madre reclama por su hijo tras ocho meses de espera por una cirugía

El pasado domingo, el niño fue trasladado en ambulancia desde el centro de salud Corrales hacia el Hospital Materno Infantil San Roque tras sufrir cuatro crisis convulsivas. Allí quedó internado en observación.

Sin embargo, el reclamo principal de la familia apunta a la demora en una intervención quirúrgica en el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, donde esperan desde hace más de ocho meses sin obtener respuestas concretas. Sin embargo, el reclamo principal de la familia apunta a la demora en una intervención quirúrgica en el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, donde esperan desde hace más de ocho meses sin obtener respuestas concretas.

"¿Vamos a esperar a que le pase algo peor?", se preguntó la madre, visiblemente afectada. Si bien reconoce que hay otros niños con situaciones más graves, insiste en que su hijo es su prioridad y necesita una solución urgente para mejorar su calidad de vida.

La situación impacta también en la vida cotidiana del niño. Justino cursa primer grado, pero pierde días de clase debido a internaciones y dificultades derivadas de su condición. Tiene problemas para escuchar en el aula y para ver el pizarrón, lo que lo obliga a sentarse adelante y hacer un esfuerzo constante para seguir el ritmo escolar.

En 2025, el niño fue sometido a una intervención con colocación de diábolos por un cuadro de otitis, con la expectativa de mejorar su audición. Sin embargo, según su madre, los resultados no fueron los esperados y aseguró que nunca se estudió en profundidad su síndrome.

"Hay médicos que me preguntan a mí en qué consiste su enfermedad. Es muy duro tener que explicarlo", señaló. Pero lo que más le duele es la sensación de abandono: "Es sentir que nadie lo acompaña, que nadie nos escucha como familia".

Hoy, su pedido es claro: atención, respuestas y un acompañamiento real para que Justino pueda desarrollarse con normalidad y tener la calidad de vida que merece.