De emprendedora a influencer: Ju Casablanca revela cómo transformó las redes sociales en su trabajo y qué hay detrás del mundo digital.
10:22 hs - Domingo 15 de Marzo de 2026
“En mi casa vivimos de las redes sociales”, contó la influencer Juliana Casablanca en diálogo con UNO. “Tenemos que amigarnos con la tecnología porque cuando entendemos lo que se viene también aparecen nuevas oportunidades”. Lo que para muchos comenzó como entretenimiento, para ella se convirtió hace más de ocho años en su principal herramienta de trabajo dentro del mundo de las redes sociales.
Actualmente desarrolla contenido vinculado a la moda, el maquillaje y el asesoramiento de imagen, mientras también trabaja con distintas marcas diseñando estrategias de marketing digital y comunicación online. A través de su experiencia, logró convertir un espacio que muchos utilizan para el ocio en una verdadera salida laboral.
LEER MÁS: Cultura y redes sociales: el mundo digital al servicio de artistas y espectadores
De un emprendimiento personal a trabajar en las redes sociales
“Trabajo con y para las redes sociales”, resumió. Desde su cuenta personal comparte contenido relacionado con estilo, tendencias y moda cotidiana, pero también utiliza sus conocimientos para asesorar a emprendimientos y marcas que buscan posicionarse en el entorno digital.
Su primer acercamiento a este mundo surgió a partir de un emprendimiento propio de ropa. En ese momento comenzó a utilizar Instagram para mostrar sus productos, generar comunidad y conectar con potenciales clientas. Lo que empezó como una forma de promocionar su marca terminó abriéndole nuevas oportunidades laborales.
“Nunca quise ser influencer, siempre lo tomé como una herramienta de venta”, explicó. A partir del crecimiento de su cuenta y de la manera en la que comunicaba sus productos, diferentes emprendimientos comenzaron a interesarse por su trabajo y la convocaron para ayudarles a organizar sus redes sociales, pensar contenidos y planificar estrategias de comunicación digital.
Así, lo que había comenzado como una herramienta para impulsar su propio negocio terminó convirtiéndose en su profesión dentro del mundo del marketing digital.
La moda como forma de comunicación
Gran parte del contenido que genera gira en torno a la moda y al asesoramiento de imagen. Sin embargo, la influencer intenta abordar estos temas desde una mirada que vaya más allá de lo estético. Para ella, la forma en que una persona se viste también comunica algo sobre su identidad.
“La moda no tiene que ver con algo superficial, sino con una comunicación no verbal que todos tenemos”, sostuvo. En sus publicaciones busca que quienes la siguen puedan descubrir su propio estilo y entender que la moda puede ser una herramienta para expresarse.
Desde su perspectiva, el estilo personal no se trata solo de seguir tendencias, sino de encontrar aquellas prendas o combinaciones que representen a cada persona.
Formación y profesionalización
El camino profesional de Ju también estuvo acompañado por la formación. Primero estudió Diseño de Indumentaria y Textil y luego Marketing, además de realizar distintos cursos vinculados al asesoramiento de imagen, marketing digital y comunicación.
Para ella, capacitarse fue fundamental para poder desarrollar su trabajo dentro del mundo digital.
“Para mí es súper importante estudiar, porque me hace sentir capacitada para lo que hago y para lo que comunico”, afirmó. En un ámbito tan dinámico como el de las redes sociales, considera que la formación permanente es clave para poder adaptarse a los cambios y a las nuevas herramientas.
Aunque muchas personas la identifican como influencer, tiene una mirada crítica sobre ese término. Según explicó, con el paso del tiempo la palabra comenzó a utilizarse de manera muy amplia y muchas veces no refleja el trabajo que hay detrás.
“Siento que la palabra influencer está bastante desgastada”, dijo. Para ella, detrás de cada publicación existe planificación, análisis, producción de contenido y estrategia.
“Mi trabajo tiene su precio y donde voy también pago, porque respeto el valor del trabajo de cada uno”, agregó.
Además de crear contenido y trabajar con distintas marcas, también se dedica a la formación dentro del mundo digital. A través de sus cursos y talleres comparte herramientas vinculadas a redes sociales, marketing digital y creación de contenido, orientadas a emprendedores y personas que buscan desarrollar su presencia en el entorno digital.
“Me gusta poder compartir lo que aprendí durante estos años trabajando en redes”, explicó.
Instagram como espacio para educar
Aunque utiliza varias plataformas digitales, su red principal sigue siendo Instagram, donde concentra la mayor parte de su contenido.
“Instagram me gusta porque permite educar e informar”, explicó. En ese espacio suele compartir consejos sobre estilo personal, moda cotidiana y comunicación a través de la imagen.
En cambio, reconoce que utiliza con menor frecuencia TikTok, ya que considera que el formato de esa plataforma no siempre coincide con su forma de comunicar.
“TikTok tiene otro ritmo y otro tipo de contenido. A mí me gusta poder explicar un poco más las cosas”, comentó.
Trabajo remoto y nuevas oportunidades
Uno de los aspectos que más valora de su profesión es la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar. El crecimiento del entorno digital abrió la puerta a nuevas formas de empleo vinculadas al trabajo remoto, donde muchas tareas pueden realizarse simplemente con una computadora y conexión a Internet.
En su caso, su rutina laboral incluye planificación de contenidos, grabación de videos, edición, interacción con la comunidad y análisis de resultados. Sin embargo, aclaró que detrás de lo que se ve en redes sociales hay mucho más trabajo del que suele percibirse.
“La gente ve una foto o un video de pocos segundos, pero detrás hay planificación, grabación, edición y análisis”, explicó.
Los desafíos de la exposición en redes sociales
Así como el mundo digital ofrece oportunidades, también presenta desafíos. Uno de los más importantes es la exposición constante que implica trabajar en redes.
“Las redes son mi herramienta de trabajo, pero también implican exposición. Muchas personas opinan o escriben sin pensar que detrás hay alguien”, señaló.
Por ese motivo intenta mantener un equilibrio entre lo personal y lo profesional. Si bien entiende que mostrar ciertos momentos de la vida cotidiana puede generar cercanía con la audiencia, evita compartir aspectos demasiado íntimos de su vida. Para ella, encontrar ese límite es fundamental para poder sostener una relación saludable con las redes sociales.
La inteligencia artificial como aliada
En los últimos años, el crecimiento de la tecnología también impactó en el trabajo de quienes se desempeñan en el entorno digital. En ese contexto, considera que la Inteligencia Artificial se convirtió en una herramienta útil dentro de su rutina laboral. “La uso mucho para armar calendarios de contenido o cuando estoy bloqueada creativamente”, contó.
De todas maneras, aclara que la tecnología por sí sola no alcanza para generar contenido de calidad.
“Es una gran herramienta, pero sin una persona que sepa comunicar y conectar con quienes están del otro lado, no funciona al 100%”, sostuvo.
Un camino que no imaginaba
Aunque hoy trabaja en el mundo digital, su camino profesional no siempre estuvo ligado a las redes sociales. En un principio soñaba con estudiar medicina y dedicarse a la estética. Incluso comenzó esa carrera, pero una experiencia durante una pasantía en un hospital la llevó a replantearse su futuro.
Con el tiempo descubrió que su vocación estaba más cerca de la comunicación, la moda y el marketing.
Hoy, después de varios años trabajando en el entorno digital, sostiene que las redes sociales pueden ser una gran oportunidad para quienes tienen algo para comunicar.
“Las redes son una herramienta enorme para mostrar lo que hacemos. Lo importante es tener claro qué queremos decir y animarse a hacerlo”, concluyó.
Producción periodística: Delfina Silva.