Sábado 04 de Noviembre de 2023
La crisis inflacionaria que estalló luego de las elecciones primarias del 13 de agosto impactó en el bolsillo de los ciudadanos. La situación de los merenderos y comedores no fue la excepción. Miles de personas asisten a diario para proveerse de una merienda o vianda en espacios sostenidos por organizaciones barriales.
Tal como explicó a UNO Julián Jarupkin, referente de la organización Libres del Sur y partícipe en merenderos de la capital, en la provincia la organización integra 56 merenderos, lo que se traduce en 80.000 viandas por mes: “La demanda ha sido sostenida y creciente. La forma de funcionamiento depende prácticamente de los recursos que llegan del Estado. Si miramos de acá a dos o tres años atrás, los mercados barriales podían dar una mano para sostener a los tan necesarios merenderos, esta vez es muy poca la colaboración porque la situación económica nacional inflacionaria lleva a que cuide su recurso”.
Por su parte, Silvia García, coordinadora provincial de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) coincidió en que creció la demanda en los últimos meses: “Algunos merenderos han tenido que cerrar porque es insuficiente el insumo y esos mismos chicos se han sumado a los que siguen en funcionamiento". Desde esta organización participan en seis merenderos y trabajan en proyectos productivos a través de panaderías o huertas. Reciben ayuda del Estado provincial a través de la tarjeta Sidecreer y del Estado municipal. Resaltó que el aporte siempre es insuficiente: “A lo mejor esta semana vienen 70 chicos, la semana que viene 85 y la próxima 90. No alcanza para llegar a fin de mes”.
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Sobre el aporte del Estado, Jarupkin precisó: “Desde nuestra organización se recibe una ayuda que en estos meses fue muy baja, tanto por el clima electoral como por el cambio de gobierno. Ha aumentado la asistencia de beneficiarios y la ayuda social es irreal".
García aseveró: “La inflación está dejando por debajo los insumos que se pueden comprar porque antes lo que se compraba para todo el mes (leche, cacao, azúcar, harina), hoy en día o comprás los insumos para hacer la panificación, o comprás para hacer la copa de leche. Los merenderos están ajustados para hacer la elaboración completa, pero las compañeras hacen rifas y bingos, hay donaciones de los comercios del barrio que donan pan o alguna mermelada".
Necesidades
Sobre las necesidades de los espacios barriales, Jarupkin explicó: “Las principales necesidades en los merenderos y comedores, sumado a los frescos que es lo que más se necesita, son pedidos de ropa, de zapatillas, de cuestiones básicas porque suponen un gasto más que el bolsillo de quienes menos tienen no pueden afrontar. Para el funcionamiento de los comedores hace falta para recargar garrafas, unos mecheros, las ollas porque las que hay se van rompiendo y muchos tienen ollas prestadas de los vecinos, faltan herramientas básicas. Y hay que mencionar que los espacios de comedores son de personas que tienen la buena voluntad de ayudar".
A ello, García sumó: “Falta apoyo escolar, en los centros de salud faltan profesionales que hagan el seguimiento a embarazadas por ejemplo. En las escuelas los chicos van para tener el plato de comida del comedor. También falta urbanización: no hay agua, asfalto, luces, son carencias que se hacen pesadas de llevar en lo cotidiano, sumado a la falta de trabajo que se ha profundizado. Porque hay mucho trabajo informal, que es temporal. Habría que hacer una proyección para el futuro de miles de jóvenes que están terminando las escuelas y no tienen dónde trabajar”.
Potenciar el trabajo
En este sentido, en los merenderos, muchos de los asistentes o colaboradores perciben el plan social Potenciar Trabajo, un aporte a retribuir con trabajo sociocomunitario. Al respecto, García señaló que no es equitativo en relación a la canasta básica alimentaria, por lo que apuntan a trabajos en cooperativas. Agregó: “Ojalá que la propuesta de Sergio Massa de convertir los programas sociales en una capacitación de meses en oficios y el Estado sea el nexo con empresas e industrias para que puedan insertarse laboralmente y hacer un seguimiento”.
Colaboración
Desde Libres del Sur reciben y distribuyen donaciones para los merenderos. Quien esté interesado puede comunicarse al 3435434211 o dirigirse de lunes a viernes de 8 a 12 a la sede de la organización, en Bavio 367 de Paraná.