Tres integrantes del Grupo de Evacuación y Rescate (GER) visitaron radio La Red Paraná y contaron cómo nació el equipo de asistencia en la ciudad
07:01 hs - Viernes 30 de Octubre de 2026
El Grupo de Evacuación y Rescate (GER) de Paraná reúne a personas con distintas trayectorias, unidas por la vocación de ayudar en situaciones de emergencia. Actualmente, está integrado por 23 miembros que se preparan para intervenir ante inundaciones, tormentas, accidentes y otros escenarios que requieren asistencia especializada.
El Grupo de Evacuación y Rescate (GER): un equipo listo para intervenir cuando más se necesita
Dekimpe Jonathan Exequiel, Romero Rubén Iván y Giles Marcelo visitaron los estudios de radio La Red Paraná para compartir detalles de su trabajo. Durante la charla, repasaron los orígenes del grupo, las capacitaciones que realizan y la importancia del trabajo en equipo para responder ante situaciones de riesgo.
El proyecto comenzó a gestarse después de la participación de integrantes del equipo en las inundaciones de Bahía Blanca. Con movilidad y recursos facilitados por el Municipio de Paraná, viajaron para colaborar en la emergencia. La experiencia los enfrentó con una realidad difícil y los impulsó a organizar un grupo preparado para actuar también en su ciudad.
Aquella intervención les permitió conocer de cerca las necesidades de las personas afectadas por una catástrofe y la importancia de contar con equipos preparados para actuar. A partir de esa experiencia, comenzaron a fortalecer la organización y la capacitación para estar disponibles ante futuras emergencias.
La formación es uno de los pilares del GER. Sus integrantes cuentan con conocimientos en medicina táctica, rescate vehicular y acuático, asistencia prehospitalaria y búsqueda y rescate en zonas agrestes. Estas herramientas les permiten prepararse para intervenir en distintos escenarios, de acuerdo con las necesidades de cada operativo.
Seguridad y gestión
También se capacitan en reanimación cardiopulmonar (RCP), control de hemorragias, uso de desfibriladores y búsqueda con drones, entre otras herramientas. La actualización constante es fundamental para mejorar la respuesta y actuar con seguridad ante situaciones que pueden cambiar en cuestión de minutos.
Las capacitaciones se desarrollan en distintos niveles, desde los conocimientos iniciales de evacuación y rescate hasta la formación de operadores e instructores. Los cursos están destinados tanto a civiles como a guardavidas, integrantes de fuerzas de seguridad y personal militar, con el objetivo de ampliar los conocimientos sobre prevención y asistencia.
“Vos no podés llevar a la tragedia a una persona que te va a generar más tragedia”, explicaron al referirse a la importancia de la preparación. Aunque muchas personas participan de las capacitaciones, la incorporación al equipo operativo requiere cumplir con las instancias de formación necesarias para asumir responsabilidades en una emergencia.
Entre las intervenciones que más los marcaron, recordaron la búsqueda de dos personas desaparecidas durante una tormenta en Paraná. Fue una experiencia que puso a prueba sus conocimientos y fortaleció el vínculo entre los integrantes, que deben coordinar sus acciones y confiar en el trabajo de sus compañeros.
También mencionaron rescates de animales y asistencias ante voladuras de techos y daños ocasionados por fenómenos meteorológicos. Cada intervención presenta desafíos diferentes y exige evaluar los riesgos, organizar los recursos disponibles y priorizar la seguridad de las personas involucradas.
Las inundaciones de Bahía Blanca dejaron una huella especial en Jonathan, quien recordó a las familias que perdieron sus pertenencias y debieron afrontar una situación de enorme vulnerabilidad. En medio de la emergencia, las necesidades materiales y emocionales de los damnificados dejaron una marca en quienes viajaron para colaborar.
Entre esos recuerdos, Jonathan mencionó la situación de una niña de 12 años cuya madre recibió ayuda para comprar productos de higiene. La escena todavía lo conmueve y refleja el costado humano de una tarea que no termina cuando concluye el operativo: detrás de cada intervención hay personas y familias que necesitan acompañamiento.
La vocación de servicio exige disponibilidad y compromiso. Los integrantes contaron que muchas convocatorias llegan de noche o durante condiciones climáticas adversas, momentos en los que deben organizarse para responder a las necesidades de la comunidad. La predisposición para ayudar es una de las características que consideran esenciales en quienes forman parte del grupo.
“Si no tiene empatía y preocupación por el vecino, por los demás, no sirve”, sostuvo Jonathan al explicar qué considera indispensable para sumarse al voluntariado. Para los integrantes del GER, la preparación técnica debe ir acompañada de sensibilidad, responsabilidad y respeto por quienes atraviesan una situación difícil.
Actualmente, el grupo se prepara ante posibles contingencias vinculadas con la crecida del río Paraná. En coordinación con Protección Civil y otros equipos de emergencia, trabaja en la planificación de eventuales intervenciones. Además, busca fortalecer su preparación física e incorporar más entrenamientos de natación para ampliar su capacidad de respuesta en el agua.
El Municipio facilita espacios de entrenamiento, movilidad y parte del equipamiento, aunque el grupo todavía necesita insumos tácticos y materiales de primeros auxilios.
Quienes quieran conocer su trabajo, consultar por las capacitaciones o interiorizarse sobre cómo colaborar pueden buscarlos en Instagram como g.e.r__oficial. Para sus integrantes, cada intervención reafirma que la formación, la coordinación y la empatía son fundamentales y esenciales cuando alguien necesita ayuda.
