El futuro del gran predio del exhipódromo Almafuerte se define lejos de Paraná
El grupo francés, dueño del terreno lindante a la plaza Mujeres Entrerrianas puso a la venta todos sus activos en Sudamérica.

Domingo 16 de Julio de 2023

La novedad de la decisión del grupo francés Casino, dueño de la cadena Libertad en Argentina, de vender todos sus activos en Sudamérica, abrió interrogantes acerca del futuro de las distintas superficies comerciales –entre supermercados y shoppings– en distintas jurisdicciones y localidades del país. En el caso de la capital provincial, la medida pasó prácticamente desapercibida. El grupo inversor es el dueño del predio más vasto ubicado en el exhipódromo Almafuerte, lindante a la plaza Mujeres Entrerrianas, ubicado entre las calles División de los Andes, José María Cocuzza, Coronel Uzín y Salvador Maciá. Son aproximadamente unas siete hectáreas donde allá por 2010, el entonces grupo concentrado empresario había levantado la quiebra del Jockey Club de Paraná, y había planificado, y presentado a la sociedad –incluso con una readecuación hecha a medida de las ordenanzas municipales– la construcción de un shopping.

La idea de concretar allí una gran superficie comercial, de todos modos, ya en 2015, fue abandonada por ese grupo económico. Como contrapartida, en la comunidad, había vuelto a tomar cuerpo la idea –que incluso unos años antes había motivado un proyecto de expropiación en la Legislatura provincial– de transformar el sector en un gran parque público, bajo dos fundamentos: la apropiación de la ciudadanía de esas áreas como espacios públicos; y la necesidad de que toda la amplia zona este pueda contar con esos espacios. Donde más se ha expandido la mancha urbana residencial, es donde menos espacios para la recreación y uso público tiene la ciudadanía. En aquel momento, representantes del grupo inversor habían mantenido una reunión con el intendente Sergio Varisco –al inicio de su administración–, en la que le pidieron se modifiquen las normas municipales: aquellas mismas que habían sido hechas a su medida unos años atrás, querían que sean modificadas: ello porque el lote en cuestión no puede ser subdividido, y pesa sobre él la legislación de un uso exclusivamente comercial. La intención de los franceses era lograr la factibilidad de que se pueda dividir y lotear en parcelas ese gran predio; incluso se volvió a presentar otro proyecto de centro comercial.

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El futuro del gran predio del exhipódromo Almafuerte se define lejos de Paraná

“No lo vamos a hacer (al shopping), pero queremos revender el predio”, había sido el mensaje de los representes de la firma transnacional. Se habló por entonces, confirmada la decisión empresarial, de avanzar en gestiones oficiales. El intendente hizo público y anunció un proyecto de expropiación, en 2017, la idea tenía el aval de sectores de la oposición, respaldado incluso por proyectos de ordenanza, como el presentado por la legisladora justicialista Cristina Sosa. Había coincidencia entre las dos fuerzas políticas principales de la ciudad. Algo inédito en Paraná, que luego con el paso del tiempo se diluyó.

Esa idea fue, como oportunamente se había dicho, una síntesis de distintas expresiones, deseos y hasta iniciativas en defensa del patrimonio público urbano.

Pasaron 15 años de aquel primer anuncio de inversión, y siete u ocho años de su confirmado desistimiento y pedido de reforma de las ordenanzas, para poder desprenderse del terreno bajo otra comercialización. Y el amplio predio sigue hoy expectante por decisiones más acordes a la necesidad y deseo colectivo y social, que el mero interés privado; para que el derecho público, se complemente con el interés privado.

Hoy en su entorno, se han habilitado dos emprendimientos: el primero, de canchas de fútbol 5, sobre calle Cocuzza, entre División de los Andes y Marangunich, detrás de la galería comercial de avenida Almafuerte; y un complejo de padel, en División de los Andes y Maciá, próximo al club Paraná. Ambos son propiedad de Emilio Luti, presente desde las gestiones y negociaciones previas a la desaparición del Jockey Club.

Además de los franceses, dueños de la gran manzana ubicada en el exhipódromo, los terrenos lindantes tienen repartidos sus dominios, algunos otros privados, empresarios del juego, entidades como el Banco Nación, el Colegio de Ingenieros de Entre Ríos, la Caja de Previsión de Médicos y Bioquímicos, e incluso tiene algún lote lo que quedó del exJockey Club.

Algunos de estos inversores locales –propietarios de los terrenos alrededor de la gran manzana– no habían ocultado su acompañamiento a algún proyecto de expropiación que viabilice allí un gran parque público, recreativo y deportivo. El escenario actual plantea una segunda oportunidad para que el sector sea clave en un desarrollo urbano que privilegie valores sociales, ambientales y de calidad de vida. Pero que sobre todo, regrese a la ciudad, la capacidad de decidir sobre su futuro. El grupo francés Casino –dueño de esa manzana principal– ha puesto en ventas todos sus activos, como estrategia para hacer frente a su crisis financiera.

Hoy, como hace 15 años, el predio está atado a intereses bastante alejados de la idiosincracia, necesidad, razones técnicas y ambientales, estratégicas y de calidad de vida para la ciudad.

Cronología

El Jockey Club de Paraná comenzó su caída en los años 90. Los problemas financieros, laborales, y deudas con el fisco nacional, y con los Estados provincial y municipal llevaron a su caída en convocatoria de acreedores; su quiebra fue levantada por el grupo Libertad, en 2009. Ese mismo año se avaló la viabilidad de un shopping.

Los trabajos de urbanización en el sector se iniciaron en 2011, en 2014 se habilitó la traza vial interna, y en 2015 se inauguró la plaza Mujeres Enterrerrianas.