Cada 27 de julio se conmemora el Día del Perro Callejero. Proteccionistas sostienen que es un concepto errado y la situación en Paraná es crítica.
14:54 hs - Lunes 27 de Julio de 2026
La proteccionista, Agustina Etienot, habló en La Mañana de la Red (88.7) sobre la situación de los perros en Paraná, la importancia de las castraciones y el trabajo que realizan en los barrios más vulnerables de la ciudad.
Agustina Etienot, proteccionista de Rock My Dogs, destacó la importancia de modificar la manera en que se habla de los animales que viven en la vía pública y remarcó que no son “perros callejeros”, sino animales “en situación de calle”, ya que no eligen encontrarse en esa condición. “Estamos muy acostumbrados a utilizar el término ‘perros callejeros’, pero en realidad serían perros en situación de calle. Ellos no pueden decidir ni eligen estar en la calle, no eligen ser de nadie y estar solos, sin reparo. Es una situación que les toca vivir”, explicó en diálogo con La Mañana de la Red (88.7).
En ese sentido, señaló que la problemática está directamente vinculada con la falta de políticas de castración y con el abandono y el maltrato animal. “Tendría que haber muchas más castraciones en todo el país y en todo el mundo para evitar la sobrepoblación animal y, en consecuencia, la cantidad de perros y gatos que no pueden encontrar un hogar”, sostuvo.
Etienot también remarcó que en los barrios más humildes muchas veces el abandono no es una decisión directa de las familias, sino una consecuencia de la falta de recursos y de la reproducción descontrolada de los animales. “Los perros se reproducen, son de todos y de nadie y así terminan siendo ‘callejeros’, cuando en realidad son pobres inocentes en situación de calle que no pueden decidir su destino”, afirmó.
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El trabajo de Rock My Dogs
La proteccionista explicó que desde la protectora Rock My Dogs rescatan animales, los recuperan y luego buscan darles una familia adoptiva. Además, la castración ocupa un lugar central dentro del trabajo de la organización.
“Castramos todos los animales que rescatamos y damos en adopción. Uno de los requisitos fundamentales es que, a los seis meses, estén castrados. Si son adultos, tienen que estar castrados al momento de la adopción o los castramos nosotros antes de entregarlos”, detalló.
La organización también realiza operativos de castración, atiende urgencias y brinda asistencia a familias que tienen animales a su cargo pero no cuentan con los recursos económicos necesarios para afrontar tratamientos veterinarios.
Familias de tránsito
“Hay familias que cuidan muy bien a sus animales y los quieren, pero de repente se enferman, tienen un accidente o necesitan una cirugía y no tienen los medios para afrontar una atención costosa. También ayudamos en esos casos”, señaló.
Además, durante los meses de frío, la protectora reúne y distribuye abrigos y elementos de protección para perros de distintos barrios. “La gente nos dona, conseguimos, juntamos, hacemos colectas y vamos repartiendo a los barrios y a quienes nos piden ayuda”, explicó.
En algunos casos, también colaboran con vecinos que alimentan a animales que no pueden ingresar a sus hogares porque ya tienen otras mascotas o por diferentes circunstancias. “Ayudamos a conseguir una casa transitoria mientras se busca una adopción y que en esa casa el animal tenga abrigo y cobertura”, agregó.
Etienot contó que lleva alrededor de 15 años dedicada al rescate y la protección animal y que gran parte de su trabajo se desarrolla en los barrios periféricos de Paraná, donde la problemática de los animales en situación de calle es mucho más visible.
“Cuando uno camina por el centro de Paraná no ve tantos animales sin hogar. La problemática sucede más que nada en los barrios periféricos y en los sectores más humildes”, explicó.
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Entre esos lugares mencionó al Volcadero, uno de los sectores más vulnerables de la ciudad. “Es uno de los barrios más precarios, con una situación muy humilde para las personas y donde además se vuelca la basura de toda la ciudad. Es un lugar donde los perros están en un estado muy complicado, con sarna, parasitosis y enfermedades muy graves”, describió en diálogo con Radio La Red Paraná (88.7).
La proteccionista recordó que durante el año pasado realizaron una importante campaña de castración en el lugar, recorriendo el barrio y visitando a los vecinos casa por casa. “Vamos tomando puerta por puerta, hablando con quienes quieren castrar a sus animales. Los buscamos temprano, los llevamos al castramóvil y después los devolvemos”, contó.
Según explicó, durante una de las campañas llegaron a rescatar y trasladar decenas de animales. La semana pasada volvieron a trabajar durante tres días y tienen previsto regresar en septiembre.
Aunque reconoció que todavía persisten numerosos casos de abandono y animales en malas condiciones, consideró que algunas cuestiones comenzaron a cambiar. “En estos 15 años no sentimos que el paso del tiempo haya generado un gran cambio en la cantidad de animales que hay en los barrios. Seguís recorriendo y encontrando muchos casos. Pero también hemos visto evolucionar para bien muchas cosas”, afirmó.
Entre esos cambios destacó que cada vez más personas eligen adoptar y que también aumentó la disponibilidad de hogares de tránsito. “Antes las protectoras acumulábamos los animales en nuestras casas hasta encontrarles una familia. Hoy la gente te dice: ‘No puedo adoptarlo, pero puedo tenerlo dos semanas o hasta que encuentre una familia’. Eso es algo que antes no era tan común”, señaló.
“La salud de los animales también es salud pública”
Otro de los puntos centrales de su exposición fue la necesidad de entender el cuidado animal como una cuestión de salud pública. “La salud de tu animal, de tu perro o de tu gato, es salud pública. La atención de nuestros animales también corresponde al municipio porque es salud pública”, sostuvo Etienot. En ese sentido, explicó que muchas enfermedades que afectan a los animales pueden tener consecuencias en las personas, especialmente en contextos de vulnerabilidad. “Los perros conviven con las familias y con los niños. Si curo al niño pero no curo al perro, es lo mismo: se vuelven a contagiar”, afirmó.
También remarcó la importancia de la vacunación y la desparasitación. “Todos debemos desparasitar y vacunar a nuestras mascotas. Si no vacuno a mi perro, lo saco a pasear y tiene una enfermedad, puede diseminarla en el pasto, en el agua o en otros lugares”, explicó.
La proteccionista señaló que existen enfermedades que pueden transmitirse de los animales a las personas y que, por ese motivo, el cuidado responsable no debe entenderse únicamente como una cuestión individual. Finalmente, Etienot planteó que también es necesario revisar el concepto de “tenencia responsable”. “El perro no es una cosa ni una propiedad. Yo soy su tutor y estoy a su cuidado. Cuando hablamos de tenencia responsable, muchas veces pensamos solamente en los perros y gatos que tienen una familia, pero los animales que están en los barrios y no tienen a nadie también forman parte de la problemática”, concluyó.