El Museo Casa Carlos Gardel conserva la memoria del hogar que el artista habitó junto a su madre entre 1927 y 1933. Un espacio histórico
09:08 hs - Domingo 30 de Agosto de 2026
En el corazón del barrio del Abasto, el Museo Casa Carlos Gardel guarda una parte íntima de la historia de Carlos Gardel. En Jean Jaurès 735, donde hoy funciona el Museo Casa Carlos Gardel, el Zorzal Criollo vivió junto a su madre, Berta, desde 1927 y hasta su última despedida de la Argentina, el 7 de noviembre de 1933. Más de 90 años después, aquel hogar continúa siendo una puerta de entrada a la vida, la obra y el legado de uno de los artistas más importantes de la cultura argentina.
Museo Casa Carlos Gardel
El museo fue inaugurado el 4 de marzo de 2003 con la misión de rescatar, preservar, investigar y difundir el patrimonio relacionado con Gardel, su época y las industrias culturales en las que participó. Pero antes de convertirse en espacio de memoria, aquella propiedad fue una casa familiar atravesada por distintas historias.
Gardel había comprado el inmueble el 9 de junio de 1926 a Ramón Gorina, apenas cinco días antes del cumpleaños de su madre. La vivienda comenzó a ser habitada por ambos en 1927, después de que Berta terminara de amueblarla, empapelarla y decorarla con cortinas y otros detalles hechos a mano.
El patio cubierto fue uno de los espacios más queridos de la casa. Allí, Gardel solía reunirse con sus seres queridos y disfrutar de la cocina de su madre. Con el tiempo, sin embargo, las ausencias comenzaron a formar parte de la vida cotidiana. En 1929, Berta pasó a vivir en la casa de su amiga Anaïs Beaux y de Fortunato Muñiz, una decisión que permitía que Gardel pudiera pasar largas temporadas en el exterior con la tranquilidad de saber que su madre estaba acompañada.
Los planos conservados en el archivo del museo permiten reconstruir las transformaciones del inmueble. En 1921, Ramón Gorina construyó una nueva vivienda con un zaguán, un gran hall distribuidor, una sala principal con dos grandes ventanas hacia la calle, un posible escritorio, comedor, varias habitaciones, baño, cocina, despensa y una terraza con lavadero. Esa fue, con toda probabilidad, la casa que habitaron Gardel y su madre. Aunque en sus cartas el artista había expresado su intención de realizar algunas modificaciones, su intensa agenda profesional, entre viajes y presentaciones dentro y fuera del país, habría impedido concretarlas. También habría pesado el consejo de su amigo y administrador, Armando Defino.
La historia de la casa continuó después de la partida de Gardel y tuvo uno de sus capítulos más dolorosos tras la muerte del artista en el accidente aéreo de Medellín, en 1935. Berta regresó al país desde Toulouse y permaneció en Buenos Aires acompañada primero por Anaïs y Fortunato y, más tarde, por Armando Defino y su esposa, Adela Blasco. Ellos estuvieron junto a ella hasta su muerte, el 7 de julio de 1943.
En 1949, Defino vendió la propiedad. La casa tuvo desde entonces diferentes propietarios y atravesó nuevas transformaciones. Durante la década de 1970 funcionó allí un local dedicado al canto y al baile de tango, una actividad que modificó notablemente su aspecto.
Para adaptar el inmueble a ese nuevo uso, se derribaron las paredes que separaban las habitaciones y los ambientes del patio, generando un gran espacio abierto. Las fotografías conservadas por el museo permiten dimensionar aquella transformación.
Siempre presente
En 1996, la empresa Proden S.A. adquirió la propiedad con la intención de donarla a la Ciudad de Buenos Aires. La apertura del museo, en 2003, no buscó reconstruir de manera exacta la casa de la época de Gardel. El criterio elegido fue crear una ambientación escenográfica, libre y poética, capaz de evocar cómo podía ser una vivienda sencilla de aquellos años.
Se conservó el espacio de la cocina original y se recrearon otros ambientes vinculados con la vida cotidiana. Uno de ellos es una sala de planchado que ocupa el lugar donde originalmente estaba la despensa. La elección funciona también como un homenaje a Berta, quien había encontrado en el trabajo de planchado uno de los medios para sostener a su hijo durante sus primeros años.
En 2016, la Dirección General de Museos de la Ciudad de Buenos Aires decidió renovar nuevamente el espacio para incorporar un nuevo guion museográfico y museológico. Entre los materiales que pueden conocerse aparecen copias autenticadas de documentos como la partida de nacimiento y el testamento ológrafo de Gardel, cedidas por la Municipalidad de Toulouse y el Museo Notarial del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires. El resultado es un recorrido que permite acercarse a Gardel desde un lugar diferente. No solamente desde el mito, los escenarios, las películas y los grandes éxitos, sino también desde la vida cotidiana: la casa que compartió con su madre, las reuniones familiares, los viajes, las ausencias y los objetos que quedaron como testimonio de una época. Quienes deseen visitar la casa histórica en Buenos Aires, pueden comunicarse al museocasacarlosgardel@buenosaires.gob.ar. Teléfono 4964-2015.