Elena Roger se presentará el domingo 18 de octubre en el Teatro 3 de Febrero, junto al pianista Nicolás Guerschberg
07:49 hs - Sábado 10 de Octubre de 2026
Elena Roger llega a Paraná con un concierto íntimo de piano y voz. En una entrevista exclusiva con UNO, la artista repasó los momentos que marcaron su carrera internacional, las frustraciones que la ayudaron a encontrar su vocación y los cambios que trajo la maternidad.
Elena Roger habló con UNO sobre su carrera y su próxima visita a Paraná
Con una trayectoria que la llevó de los escenarios argentinos a Londres y Broadway, Elena Roger construyó una carrera en la que el canto, la danza y la actuación se combinaron para dar forma a su identidad artística. Sin embargo, el camino no estuvo exento de frustraciones. Una de ellas fue no superar una de las etapas de ingreso al Instituto de Canto del Teatro Colón, una experiencia que, con el tiempo, interpretó como una oportunidad para encontrar su verdadera vocación.
“Cuando algo no funciona, por ahí el universo te está cuidando”, reflexionó la artista. La frase sintetiza una enseñanza que incorporó a lo largo de su recorrido: no siempre el camino que imaginamos es el que mejor se adapta a nosotros.
Su llegada a la ciudad
Roger llegará a Paraná el domingo 18 de octubre, a las 21, para presentarse en el Teatro Municipal 3 de Febrero junto al pianista Nicolás Guerschberg. El espectáculo propone un encuentro cercano, con canciones de su trayectoria, tangos, música de Astor Piazzolla, composiciones vinculadas a sus trabajos con Escalandrum y clásicos del teatro musical.
La propuesta nació para una gira por España, con presentaciones en Madrid, Barcelona y Valencia. Roger y Guerschberg se conocen desde hace alrededor de trece años, una relación artística que les permite abordar el escenario con libertad y modificar detalles según el clima de cada función.
“Es un concierto completo, íntimo, donde la gente puede conectarse conmigo como persona y no solamente con un personaje”, explicó. El repertorio incluye No llores por mí Argentina, Je ne regrette rien, La vie en rose, Te quiero, Parole, Loving You y Balada para un loco, entre otras canciones.
Para Roger, el público también construye el espectáculo. Los aplausos, las reacciones y la interacción modifican cada presentación. “El espectáculo está hecho entre todos”, señaló. Esa conexión le permite compartir distintas emociones y encontrarse con audiencias de diferentes lugares del país.
El camino
Desde chica, Roger disfrutaba de las películas musicales y le atraía la combinación de canto, danza y actuación. Estudió baile y canto lírico, y durante un tiempo imaginó que su futuro podía estar ligado a la música académica. El rechazo en la audición del Teatro Colón fue un golpe, pero años después comprendió que el teatro musical le permitía integrar las disciplinas que siempre la habían apasionado.
El descubrimiento llegó durante una audición con Tete Cibrián. Al comenzar a aprender la coreografía y las canciones de aquel musical, sintió que había encontrado lo que buscaba. “Ah, esto era lo que yo estaba esperando hacer hace un montón”, recordó.
En 2006 fue elegida por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice para protagonizar Evita en Londres. En 2012 llegó a Broadway con el mismo musical, donde compartió escenario con Ricky Martin. También interpretó a Edith Piaf, papel por el que recibió el premio Olivier, y obtuvo un premio Konex como mejor actriz de musical de la década.
Al mirar hacia atrás, Roger no reduce su recorrido a los premios y los escenarios alcanzados. También reconoce el valor de las decisiones y de las oportunidades inesperadas. “Si esa puerta que se cerró es algo que realmente querés, podés trabajar más y volver a probar. Pero, si no, por ahí hay otro camino que te está esperando a la vuelta de la esquina”, contó.
Un lugar fundamental
“Los deseos van cambiando”, dijo. Y ese cambio no significó dejar de ser artista, sino aprender a convivir con distintas prioridades. La maternidad le abrió preguntas nuevas, algunas de ellas atravesadas por la culpa de no estar siempre presente. Roger mencionó que, cuando ella era chica, su propia madre estaba en casa y que, al convertirse en madre, descubrió que sus hijos no siempre podían encontrarla allí cuando la necesitaban. La maternidad le planteó nuevos desafíos, entre ellos la culpa de no estar siempre presente. “Mis hijos dicen ‘mamá’ y yo no siempre estoy, por las giras”, contó. Junto a Torre, también artista, busca transmitirles que existen distintas maneras de vivir y que es posible desarrollar una profesión apasionada sin dejar de acompañar a la familia.
La decisión de aceptar Evita en Broadway fue uno de los momentos en que esa tensión se volvió más concreta. Llevaba alrededor de un año y algunos meses de relación con Mariano y la propuesta implicaba pasar una temporada en Nueva York. Ninguno quería renunciar a sus proyectos por el otro, pero la distancia abría una pregunta inevitable: ¿cómo iban a sostener la relación durante tanto tiempo?
La respuesta llegó de Mariano. “Vamos a estar toda la vida juntos, ¿qué son cuatro meses?”, le dijo. La tranquilidad de esas palabras le permitió tomar la decisión y asumir el desafío. La separación nunca se extendió más de cuatro meses seguidos. Después de aquella experiencia, él mismo le propuso que descansara un poco y que tuvieran una hija. Roger recuerda ese período con gratitud, consciente de que la posibilidad de desarrollar su carrera también estuvo acompañada por el apoyo de su compañero.
Esa capacidad de cambiar de prioridades sin abandonar lo que la apasiona parece ser otra de las claves de su recorrido. La mujer que alguna vez creyó que su destino estaba en el canto lírico encontró su lugar en el teatro musical; la artista que llegó a Broadway también aprendió a reorganizar sus deseos alrededor de la familia. No hay una única versión de Elena Roger, sino distintas etapas que conviven y se transforman. “Es interesante cuántas vidas se puede vivir en una vida”, reflexionó. En esa frase hay una manera de entender el paso del tiempo sin aferrarse a lo que alguna vez se imaginó. Los sueños pueden modificarse, las prioridades cambian y aparecen caminos que no estaban en los planes.
“Los esperamos a todos este domingo 18 de octubre para disfrutar juntos de un repertorio variado, hermoso y sensible. No se van a arrepentir”, cerró la artista. Las entradas están disponibles a través de Passline.com.