Costa se presentará junto a Pablo Millán en el Teatro 3 de Febrero con “Culpables de este humor”, un espectáculo que propone atravesar la risa, la reflexión, la poesía y la emoción
10:37 hs - Domingo 09 de Agosto de 2026
ay encuentros que tienen algo de regreso y algo de celebración. El que protagonizarán Costa y Pablo Millán en Paraná pertenece a esa categoría: dos artistas que ya compartieron escenarios, oficio y años de profesión vuelven a encontrarse para darle forma a una propuesta que busca mucho más que provocar una carcajada.
Costa y Pablo Millán, una dupla que vuelve a encontrarse sobre el escenario
La cita será este sábado 15 de agosto en el Teatro 3 de Febrero, donde presentarán Culpables de este humor, un espectáculo que, según anticipó Costa en diálogo con UNO, recorre distintos estados y propone al público una experiencia que va de la risa a la reflexión, pasando por la música, el brillo, la alegría y hasta momentos de poesía. Entradas disponibles en boletería del teatro y en Plateavip.com.
Una complicidad intacta
El encuentro forma parte de una pequeña gira regional que también llevará a los artistas a Santa Fe el viernes 14 de agosto y a Crespo el domingo 16. “Lo que me impulsó a volver a trabajar con Pablo es que hemos trabajado mucho tiempo, compartimos mucho oficio, cosas de la profesión y de la mirada que tenemos. Siempre es lindo volver a trabajar con un colega, compartir el escenario con alguien que te respeta, que te da un lugar”, contó Costa.
En ese sentido, destacó especialmente el vínculo que se construye entre ambos artistas a partir del respeto y del conocimiento mutuo. Millán, como artista local, será quien reciba a Costa en su ciudad, mientras que ella llegará como invitada para compartir una propuesta que ambos conocen desde adentro. “Compartimos este proyecto maravilloso”, resumió.
El nombre del espectáculo, “Culpables de este humor”, puede funcionar como una declaración de principios. Porque para Costa el humor no se agota en el chiste ni en la risa inmediata. Es también una forma de mirar la realidad, de atravesar las dificultades y de encontrar un espacio de alivio cuando las circunstancias no son sencillas. Por eso, quienes lleguen al Teatro 3 de Febrero no encontrarán solamente una sucesión de momentos humorísticos.
“Este humor no es solo humor. Es brillo, alegría, reflexiones, momentos de poesía. Es como una entrada, plato principal y cena”, describió la artista, antes de sintetizar el objetivo de la propuesta con una imagen contundente: “La gente se va a ir llena de sensaciones esa noche”.
La definición permite entender qué clase de experiencia buscan construir sobre el escenario. La risa aparece como punto de partida, pero la intención es que algo continúe resonando cuando las luces se apaguen y el público emprenda el regreso a casa.
Para Costa, el humor ocupa un lugar particularmente importante en la vida cotidiana. Incluso reivindica el rol de los comediantes como aquellos artistas capaces de transformar las dificultades en otra cosa.
“Dicen que tragedia más tiempo se transforman en humor. Por eso los humoristas son tan necesarios”, reflexionó. Y en tiempos atravesados por incertidumbres, la artista encuentra en esa capacidad de reír una herramienta que va más allá del entretenimiento.
“El humor es lo que nos salva. En los tiempos que corren debemos defender la alegría como una trinchera”, sostuvo.
La relación de Costa con el teatro no comenzó frente a las luces. Antes de convertirse en una figura reconocida por el público, transitó diferentes tareas dentro de la actividad artística y aprendió el oficio desde distintos lugares.
“Yo hice toda la escala que había que hacer en la profesión. Fui asistente, vestidora, iluminadora, fui la que llevaba los bolsos”, recordó. Después llegaron los medios de comunicación. Primero la radio, luego la televisión y otros formatos que le permitieron ampliar su llegada y construir una trayectoria reconocida. Pero, con el paso del tiempo, hubo un lugar que nunca dejó de sentir como propio: el escenario.
“El teatro fue lo que a mí me construyó, me constituyó y es donde sé que mejor me puedo expresar”, afirmó. La diferencia, explica, está también en los tiempos y en las posibilidades que ofrece cada medio. “La radio y la televisión tienen otros tiempos, tiempos que a veces no son los míos. Y en el teatro yo me siento como una pecesita en el agua”, expresó con humor.
Hay una frase que Costa recupera para explicar esa sensación: “Después de subirse al escenario, todo otro estado es miseria”.
Más allá de la contundencia de la expresión, en sus palabras aparece una idea que atraviesa toda su trayectoria: el escenario no es simplemente un lugar de trabajo. Es el espacio donde se siente plenamente artista.
Allí, además, ocurre algo que ningún otro formato puede reproducir de la misma manera: el encuentro inmediato con el público.
El desafío de hacer reír
A lo largo de su carrera, Costa también se convirtió en una referente para muchas personas. Esa dimensión pública implica una responsabilidad que, lejos de esquivar, reconoce y asume.
“La responsabilidad siempre está y es reparador que ocurra”, afirmó. Su manera de ejercerla no parte necesariamente de construir un discurso previo, sino de ofrecer algo que considera genuino: alegría, esperanza y la posibilidad de demostrar que incluso después de atravesar momentos oscuros puede aparecer una salida.
“Yo siempre trato de llevar un mensaje de alegría, de esperanza, de que se puede salir de los lugares oscuros trabajando y con una sonrisa, a pesar de que el enemigo acecha y no perdona jamás”, señaló. Pero hay algo que para Costa resulta todavía más importante que cualquier mensaje explícito: la autenticidad.
“La gente me mira en el escenario y sabe que no miento, porque lo que yo hago es verdadero y eso es lo más lindo que te puede pasar como artista: brindarle tu verdad a la gente”, explicó. Y enseguida hizo una aclaración que resume buena parte de su concepción artística: “No la verdad, sino tu verdad, para que ellos la disfruten”.
El encuentro en Paraná será el resultado de un reencuentro entre artistas que comparten oficio, pero también una invitación a recuperar algo tan sencillo y necesario como el derecho a reír. Antes de despedirse, Costa dejó un mensaje para quienes se acerquen al Teatro 3 de Febrero: “Los espero, los esperamos con mucha esperanza para que se acerquen y vean el show, y se miren al mirarnos”.