El tango es música, baile, y hoy también es terapia
Se celebra este domingo el Día Nacional del Tango, un género con gran arraigo en Paraná y que en la actualidad ayuda a mucha gente a superar dolencias

Domingo 11 de Diciembre de 2022

Se celebra este domingo 11 de diciembre el Día Nacional del Tango. La fecha fue instituida para homenajear al popular cantante de tango Carlos Gardel y al compositor Julio de Caro, que casualmente festejaban sus cumpleaños un 11 de diciembre. Ambos fueron reconocidos en todo el mundo por dar a conocer este género musical, declarado patrimonio cultural intangible de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En Paraná el tango se expandió con generosidad en las últimas décadas, tanto en el canto como en el baile. En este último caso, son numerosos los artistas que al ritmo del dos por cuatro engalanan las pistas, a las que se suman cada vez más adeptos. Pero además el tango significa un modo de vincularse que tiene múltiples beneficios para la salud, según afirman cuantiosos especialistas, por lo que con el tiempo se fue transformando en una terapia que viene creciendo a nivel mundial para pacientes cardíacos, con Alzheimer, Parkinson u otras dolencias.

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El tango cautiva a multitudes en el país y en el mundo

Rina Azcárate, licenciada en psicología, directora de teatro y tangoterapeuta de Paraná, quien este año publicó su libro “El mágico encanto de la tangoterapia” a través de Editorial Ana, señaló a UNO: “Diseñé un método en el que combino mis saberes, al que llamé ´tangoterapia piscoemocional y de inclusión´, porque incluimos a personas con patologías graves o leves y a quienes no tienen ninguna. Es para todo el que quiera hacerlo. Entre los beneficios que ofrece la tangoterapia, se puede destacar que produce mejoras en la salud en general, ayuda en cuadros de depresión y en cardiopatías, Trabajamos mucho con quienes tienen Parkinson, Alzehimer, dificultades motoras, articulares o posturales, y con personas con discapacidad”.

Junto a su pareja, el profesor Osvaldo Vázquez Wander, Rina fue acercando su propuesta a diferentes barrios de Paraná, pero además trascendió las fronteras y llegó a otros países para que más gente, de cualquier edad, pueda conocer los beneficios de la tangoterapia. “Osvaldo es profesor también de tango y además lo es de folclore, y nos formamos como tangotarapeutas en Rosario. Con otra gente, fundamos hace 15 años la Academia Argentina de Tangoterapia y todos los años hacemos eventos en distintas partes del mundo”, indicó.

“Con la tangoterapia lo emocional y lo físico se transforman, las patologías mejoran. Hay médicos que la indican cuando asisten a sus pacientes”, remarcó.

Acerca de lo que genera en especial el tango al bailarlo para que alguien pueda mejorar su salud a través del baile, destacó: “El tango es la única danza de abrazo cerrado, abrazo que es contenedor, que es abrazo cálido, que remite instantáneamente a la persona que lo recibe al día de su nacimiento. Porque el primer contacto que uno tiene con su madre es recibiendo el primer abrazo. Todo lo emocional y físico que se jugó en ese momento va a pasar al inconsciente y cada vez que en el tango te abracen, tu cuerpo muestra qué pasa con vos, qué pasa con tu historia. Lo veo a esto como psicóloga. A nuestras historias las repetimos siempre si no las modificamos, y hay muchas que no son agradables y sin embargo seguimos repitiéndolas, con las parejas con los hijos y demás. Y el tango nos ayuda con ese abrazo”.

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El abrazo en el tango es clave

Por otro lado, evaluó: “El primer tramo de la pandemia fue un tiempo bastante difícil. Hacíamos algunos talleres online pero realmente faltaba el contacto del abrazo”. Y aseguró que en la actualidad, ya sin restricciones, es una herramienta para tratar de superar los efectos que tuvo el encierro y los meses siguientes. Al respecto, analizó: “Muchas personas están hoy con problemas emocionales, porque han quedado muy afectadas. Casi todos tenemos a alguien en la familia a quien perdimos en esa época, y no lo pudimos despedir. Todo esto es un peso bastante importante y si bien hay gente que tiene mucha resiliencia, que es esa capacidad que se tiene para salir de los conflictos y superarlos, hay otros que se quedan ahí, y se deprimen, por ejemplo”.

Ezequiel Lescano es docente e instructor de tango, y como bailarín junto a su esposa Carolina llevan cosechados varios premios, uno de ellos en el Festival de Baradero, y este año lograron realizar la primera edición de Abriles Tango, el primer festival internacional que se hace en Entre Ríos para el mundo. Si bien en su caso no hace tangoterapia, coincide con Rina en que el abrazo es la clave de este baile que cautiva a cualquier público en diferentes países: “Creo que el tango gusta por la simplicidad que se percibe en cierta forma, más allá de que es complejo. Y sobre todo porque es un baile que se basa en poder conectarse por medio del abrazo. Eso quizás es lo que en la sociedad también está faltando”, reflexionó.

A su vez, indicó: “Es una de las pocas danzas que ofrece un abrazo como medio de conexión. Después puede haber fantasía, destreza y todo lo demás, pero la esencia está dada en esto de que en una pareja ambos bailamos para el otro, damos un 100% para el otro, no un 50% y 50% como se dice, sino que es darlo todo”.

“Hubo una época en que se buscaba recuperar el auge que tuvo el tango entre las décadas del 40 y el 70. Y se hacía a través de la enseñanza de los pasos básicamente. Ibas a una clase y te enseñaban a caminar, a hacer secuencia. Pero creo que su magia tiene más que ver con parejas abrazadas bailando, como lo hacían nuestros abuelos en esa época; ese abrazo trasmitía mucho”, dijo, y opinó: “Creo que la terapia pasa un poco por recuperar eso, porque uno sale a la calle y se ve poco que la gente se abrace. Hoy un pibe va a un boliche y no tiene ese abrazo puntualmente. Por eso, entiendo, el tango ayuda mucho. También hay una línea de tangoterapia que destaca los beneficios en la parte cardiológica, apuntando a la actividad rítmica que tiene el tango”.

Desde cualquier enfoque, los resultados están a la vista y que haya tanta gente que se apasione por el tango explica que el impacto en la salud es innegable, generando bienestar. Y en tantos casos, felicidad.

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