Miércoles 28 de Septiembre de 2022
Desde la semana pasada, los estudiantes de muchos colegios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) decidieron tomar sus escuelas. Las medidas de fuerza resuenan en todo el país y abrieron el debate sobre la legalidad o ilegalidad del reclamo.
Al menos seis escuelas fueron tomadas por sus estudiantes y otros diez colegios anunciaron un pernocte para esta noche con el objetivo de ser recibidos por la ministra de educación porteña, Soledad Acuña. En principio, las instituciones continúan tomadas hasta este mediodía, aunque esta determinación podría extenderse en caso de no ser respondidos los reclamos.
Cuál es la motivación de la tomas
La decisión de los centros de estudiantes tiene como objetivo de exigir viandas en buen estado al alumnado, aprobación del proyecto de Ley Integral del Derecho a la Alimentación Adecuada en las Instituciones Educativas y la derogación de las Actividades de Aproximación al Mundo del Trabajo y a los Estudios Superiores, que consisten en prácticas laborales obligatorias no remuneradas para los alumnos del último año del colegio secundario, que los estudiantes consideran inútiles para la formación profesional que dicen fomentar.
En un comunicado, los centros de estudiantes expresaron: "Seguiremos exigiendo que nos escuchen y que nos den el espacio al diálogo. Por ahora, la ministra Acuña no nos está dando ese espacio, sino que lo único con lo que está respondiendo es con chicanas políticas a través de las redes sociales".
Los colegios que adhieren
En principio, los colegios que se sumaron a los reclamos son: Escuela Normal Superior Lenguas Vivas "Sofía Esther Broquen de Spangenberg", colegio Mariano Moreno, la Escuela Superior Especializada en Cerámica N° 1, el colegio Federico García Lorca, escuela Ernesto Padilla y el Liceo 5 Pascual Guaglianone.
Por otro lado, las instituciones que anunciaron el pernocte: Escuela Normal Superior en Lenguas Vivas N° 1 "Roque Sáenz Peña", Escuela Julio Cortázar, la Escuela de Teatro Niní Marshall, colegio Luis Pasteur, Escuela Normal Superior N° 8, Escuela de Educación Media N° 7 "María Claudia Falcone" y las Escuelas de Danzas N° 1 y 2 de la Ciudad de Buenos Aires.
Acuña afirmó que se debería debatir una medida reparatoria por parte de los estudiantes y ratificó que se deberán recuperar todos los días perdidos a causa de las protestas.
Denuncia penal
A través de las redes sociales los padres de estudiantes expresaron a través de las redes sociales que, durante la noche del martes, efectivos de la policía porteña concurrieron a sus domicilios particulares para informarles a los padres sobre la multa que deben pagar, de $1,5 millones por cada día de toma.
A partir de esta denuncia realizada por el Gobierno de la Ciudad, la toma del colegio Mariano Acosta fue levantada este miércoles a las 7. Carla Andrade, presidenta del centro de estudiantes de la institución, afirmó a la prensa que de todas formas se analizarán otras medidas de fuerza. Sobre la denuncia de Ciudad, opinó: "La sanción a los padres no nos parece, quien tomó la decisión de tomar el colegio fue el movimiento estudiantil. La persecución a nuestros padres es bastante nefasta y violenta, sobre todo porque son quienes nos están cuidando cada día en la puerta".
La denuncia que comunicó Acuña es sin precedentes, además la funcionaria afirmó que la responsabilidad de las tomas es de la militancia kirchnerista y a la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) por "incentivar a los estudiantes a tomar medidas violentas".
La decisión de la ministra porteña dio que hablar, al ser que no tiene precedentes en el historial de medidas de fuerza que tomaron los centros de estudiantes con anterioridad, ni siquiera en 2017 cuando la ahora legisladora, Ofelia Fernández, tomó notoriedad por la toma de colegios que encabezó y la insertó en la política.
No obstante, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) advirtió que "no son viables jurídicamente" las denuncias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. "No se pueden criminalizar estas protestas en lugares de estudio, que están aseguradas por muchas convenciones, entre ellas, la de los Derechos del Niño".
La polémica y el debate
Esta situación generó un debate que nace en si es correcto o no tomar estas medidas de fuerza, dado que interrumpen el dictado de clases y afectan a un gran número de jóvenes. No obstante, a la vez, el conflicto visibilizó las condiciones en las que estudian alumnos y alumnas.
Además, sería la primera vez que se penaliza de este modo a los estudiantes por tomar sus colegios. Por otro lado, se denuncia que hay una intervención de militancia política que "influiría" sobre los alumnos al momento de reclamar por condiciones dignas para asistir a clase.
En Argentina, los niños, niñas y adolescentes por ley tienen derecho "a recibir educación pública y gratuita en todos los niveles, respetando su derecho a ingresar y permanecer en una escuela cerca del lugar donde viven" y a "expresar sus opiniones en la familia y que sean tenidas en cuenta tanto en la familia como en la escuela, considerando su grado de madurez".
Por eso, es que este tema atraviesa de este modo a la sociedad: por las extremas medidas que toman los jóvenes para ser escuchados y por las consecuencias a las que estarían exponiéndose. Mientras, alumnos y alumnas continúan sin clases, se siente un aire de tensión en los colegios y lo único que se puede hacer es esperar.