Súper RIGI: suculentas exenciones impositivas, libre disponibilidad de divisas para sacar al exterior, sin obligatoriedad de contratar trabajadores ni proveedores locales
11:21 hs - Miércoles 24 de Junio de 2026
La Cámara de Diputados volverá a sesionar este miércoles en base a un temario confeccionado por el oficialismo que tiene como eje central la creación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI).
El Súper RIGI busca captar mega inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares en industrias de frontera tecnológica y energéticas, a partir de suculentas exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios. Alcanzará a proyectos vinculados a actividades que aún no existen en Argentina o que están en etapa de experimentación.
Entre los beneficiso están la reducción del Impuesto a las Ganancias al 15%, exenciones aduaneras y la libre disponibilidad progresiva de divisas por exportaciones. Mientras los impulsores del proyecto señalan que el régimen busca un impacto transformador en la estructura productiva mediante actividades innovadoras como la fabricación de baterías de litio y semiconductores, recibe críticas que califican la medida como un esquema de enriquecimiento para capitales extranjeros que debilita la recaudación nacional y la soberanía fiscal.
Para garantizar previsibilidad, el proyecto establece una estabilidad normativa por 30 años y limita la capacidad de las provincias para imponer nuevos gravámenes a las empresas adheridas.
Los pilares del proyecto Súper RIGI para atraer inversiones
El Súper RIGI está diseñado para promover proyectos con un "impacto transformador en la estructura productiva nacional" en sectores que actualmente no se desarrollen en el país o tengan un carácter experimental.
Entre las actividades mencionadas por el Ministerio de Economía se encuentran la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio, además de infraestructura tecnológica como centros de datos e inteligencia artificial.
Para acceder al régimen, las empresas deben constituirse como Vehículos de Proyecto Único (VPU) y comprometer al menos el 20% de la inversión total en los primeros dos años. A cambio, el Estado ofrece un paquete de incentivos que se extiende por 30 años.
Los incentivos
- Beneficios impositivos: Alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias (frente al 25% del RIGI anterior), amortización acelerada de bienes y una tasa del 3,5% sobre dividendos.
- Incentivos aduaneros: Exención total de derechos de importación y exportación para los bienes y productos vinculados al proyecto.
- Flexibilidad cambiaria: Libre disponibilidad progresiva de las divisas de exportación, alcanzando el 100% al tercer año, y excepción de liquidar divisas por aportes de capital o financiamiento.
- Seguridad Social: Alícuota única del 10% para contribuciones patronales en los nuevos puestos de trabajo generados.
Asimismo, el proyecto exige a las provincias y municipios que se adhieran el compromiso de no aplicar nuevos gravámenes locales ni alícuotas superiores al 0,50% en Ingresos Brutos para asegurar que la carga fiscal nacional no sea neutralizada por tasas locales.
"Un enclave tecnológico para unos pocos"
Desde sectores de la oposición el proyecto se cuestiona por considerarse "un esquema de enriquecimiento para los grandes capitales extranjeros" que no deja riqueza real en el país.
Uno de los puntos de mayor fricción es la eliminación del piso de contratación local (que en el RIGI original era del 20%), permitiendo que las empresas operen sin la obligación de integrar proveedores nacionales.
Las críticas también apuntan a que la libre disponibilidad de divisas provocará que "en Argentina no quede ni un solo dólar", convirtiendo al país en un "enclave tecnológico" donde las ganancias fluyen hacia el exterior sin impacto en el conocimiento o el trabajo local.
Además, se denuncia una desigualdad fiscal, señalando que mientras los grandes capitalistas reciben exenciones masivas, se mantienen o aumentan impuestos para los trabajadores y pequeños contribuyentes. Finalmente, la posibilidad de recurrir a justicia internacional para resolver disputas es vista por estos sectores como una cesión de soberanía nacional.
¿Qué industrias específicas se consideran para el Súper RIGI?
El proyecto de ley del Súper RIGI está específicamente orientado a lo que el Gobierno denomina "industrias del futuro" o "tecnología de frontera".Las industrias y actividades mencionadas explícitamente en las fuentes son:
- Energías renovables y movilidad sustentable: Fabricación de baterías de litio, paneles solares, turbinas eólicas y autos eléctricos.
- Tecnología digital y avanzada: Proyectos vinculados a la Inteligencia Artificial (IA), centros de datos (data centers) y la producción de semiconductores.
- Sector energético y nuclear: La cadena de valor del uranio.
- Infraestructura estratégica: Prestaciones de servicios vinculadas a la infraestructura tecnológica y digital estratégica.
Cuál será el impacto real en el trabajo local
El Súper RIGI elimina por completo el piso del 20% de contratación local que existía en el RIGI original. Las empresas no tendrán obligación mínima de contratar proveedores o empleados locales, lo que permitiría que operen como un "enclave" sin dejar riqueza o conocimiento en el país.
En tanto, mientras se otorgan exenciones masivas a los grandes capitalistas tecnológicos, el Gobierno y el FMI impulsan medidas que afectan a los trabajadores, como el aumento del Impuesto a las Ganancias para empleados y la suba del Monotributo.
Se argumentó, además, que el esquema está diseñado para que las ganancias fluyan al exterior con "libertad plena", sin que el desarrollo de estas industrias de frontera (como la IA o las baterías de litio) se vea reflejado en un incremento genuino del trabajo o el conocimiento nacional.