El Papa Francisco dice que quiere venir a Argentina en 2024
El Papa Francisco aseguró que piensa visitar su país el año que viene, pasado el proceso electoral. Pide que no lo vinculen políticamente.

Domingo 23 de Abril de 2023

El papa Francisco proyecta visitar la Argentina durante 2024. “Quiero ir al país el año próximo”, dijo. Según el Pontífice, su visita al país está pendiente desde 2017 y nunca descartó ese viaje. En 2024 no habrá elecciones en la Argentina y, de esa manera, evitará cualquier connotación política o partidaria a su visita.

Por costumbre, los pontífices nunca viajan a ningún país que está en medio de un proceso electoral. En 2017, Francisco tenía previsto visitar Chile, la Argentina y Uruguay. Pero la entonces presidenta chilena, Michelle Bachelet, le pidió que postergara el viaje hasta después de las elecciones de ese año.

La fecha se fijó para diciembre de ese año y solo podía ir a la Argentina en enero, un mes generalmente paralizado por el verano austral. El papa Bergoglio decidió entonces postergar las giras por la Argentina y Uruguay y visitar solo Chile y Perú. Por eso, ahora señala que el reencuentro con su país natal está aplazado desde 2017.

El Papa evita que lo relacionen con corrientes políticas argentinas, estén en el Gobierno o en la oposición. En los tres reportajes que dio recientemente a medios argentinos con motivo de su décimo año de pontificado, explicó que no tiene preferencias políticas en la Argentina. “Hace diez año que estoy fuera del país. No llevo el pulso de lo que pasa en la Argentina. Sería injusto que en tales circunstancias tuviera simpatías o antipatías”, señaló el Papa.

Por lo pronto, se prepara para designar de manera inminente, en las próximas semanas, al reemplazante del arzobispo de Buenos Aires, el cardenal Mario Poli, quien renunció a su cargo en noviembre pasado, cuando cumplió los 75 años reglamentarios.

“Solo puedo adelantar que hay tres candidatos fuertes”, dijo Francisco en entrevista con La Nación, pero no quiso dar el nombre de ninguno. “No puedo nombrar a nadie porque solo será designado uno”, explicó. Y agregó: “Debo tener en cuenta la opinión de las instituciones vaticanas y de los cardenales que están a cargo de esas instituciones. No es solo una decisión personal”, abundó.

El martes pasado, el Pontífice se reunió con el cardenal Poli, a quien le habría adelantado que su reemplazo se producirá en tiempos muy cercanos. El arzobispo de Buenos Aires conlleva el título de primado de la Argentina y es elevado casi en el acto al rango de cardenal. El Papa defiende siempre a Poli, aunque este cultivó durante toda su gestión al frente del arzobispado de Buenos Aires un perfil muy bajo.

Hablando de sus antecesores, el Papa contó que aún extraña a Benedicto XVI, su inmediato predecesor, quien murió el 31 de diciembre del año pasado. Los dos papas convivieron en el Vaticano (Benedicto habitaba un convento muy cercano a Santa Marta, donde reside Francisco) durante casi diez años. “Siempre tuve de parte de él solo buenos consejos y una ayuda permanente. Nos veíamos mucho más de lo que se sabe, sobre todo en los últimos tiempos cuando era evidente que su salud se deterioraba irremediablemente”, recordó.

El Papa argentino se muestra extremadamente lúcido y con un rostro en perfecto estado, aunque su rodilla le sigue exigiendo el uso del bastón para los tramos cortos o de la silla de ruedas para los largos. “Siempre quise volver al país”, repite poco antes de despedirse. “No me vinculen con la política argentina, por favor”, exhorta.

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