Especialistas explican las diferencias entre ambos terremotos y atribuyen sus causas a estructuras tectónicas y mecanismos geológicos bien diferentes.
19:44 hs - Martes 11 de Agosto de 2026
Dos terremotos de gran magnitud sacudieron el norte de Sudamérica con apenas seis semanas de diferencia y despertaron interrogantes sobre una posible conexión entre ambos fenómenos. Sin embargo, especialistas coinciden en que, pese a la proximidad temporal y geográfica, los sismos de Venezuela y Colombia responden a procesos geológicos diferentes.
El primer episodio ocurrió el 24 de junio en Venezuela, donde dos movimientos consecutivos, de magnitud 7,2 y 7,5, afectaron especialmente al norte del país y dejaron más de 6.300 muertos. Seis semanas después, el lunes, un terremoto de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en el departamento colombiano de Chocó y provocó al menos 240 víctimas fatales, además de daños en distintas regiones.
La cercanía entre ambos acontecimientos generó preocupación en la sociedad y también entre especialistas. No obstante, la explicación científica apunta a que no existe un único proceso tectónico que vincule los dos terremotos.
El geólogo Andrés Folguera, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigador del CONICET, explicó las características del movimiento registrado en Venezuela y las estructuras que intervinieron en su origen.
“El terremoto de Venezuela está asociado a la siguiente mecánica. La placa del Caribe, ubicada en el fondo marino de ese mar, se hunde por debajo de Venezuela. Lo hace con una dirección no dirigida hacia el sur neto, sino hacia el sudoeste, es decir, hacia Brasil”, señaló.
Según el especialista, este proceso implica que “el fondo del océano se mete por debajo del continente sudamericano”. En ese contexto, Venezuela puede entenderse como una región atravesada por distintas fracturas o bloques que se desplazan unos respecto de otros.
Folguera explicó que los terremotos registrados en Venezuela activaron dos de esas estructuras: las fallas de Boconó y San Sebastián. Ambas generaron movimientos cercanos a la superficie, a menos de diez kilómetros de profundidad.
El escenario tectónico colombiano presenta características diferentes. El sismo registrado el lunes tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y se produjo a una profundidad de 96 kilómetros, según los datos del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El movimiento fue percibido en amplias zonas de Colombia y también llegó a Ecuador y Panamá. La profundidad y la ubicación del epicentro constituyen algunos de los elementos que permiten diferenciar este evento de los terremotos ocurridos semanas antes en Venezuela.
La actividad sísmica forma parte de la dinámica permanente de la región. El SGC y la Red Sismológica Nacional mantienen un monitoreo constante y estiman que en Colombia se producen, en promedio, unos 2.500 sismos cada mes, aunque la mayoría tiene una magnitud que impide que sean percibidos por la población.
La sucesión de dos terremotos de gran magnitud en un período relativamente corto puede generar la percepción de que existe una relación entre ambos. Sin embargo, la coincidencia temporal no implica necesariamente una conexión causal.
La diversidad de estructuras tectónicas presentes bajo Sudamérica y los distintos mecanismos mediante los cuales se libera la energía acumulada en la corteza permiten explicar por qué dos terremotos ocurridos con pocas semanas de diferencia pueden tener características, profundidades y orígenes diferentes.
En este caso, los especialistas sostienen que Venezuela y Colombia se encuentran dentro de un contexto regional de intensa actividad tectónica, pero que los dos terremotos corresponden a sistemas y mecanismos de fallamiento distintos. La proximidad en el tiempo, por sí sola, no constituye evidencia de que ambos eventos formen parte de una misma secuencia sísmica.