Voyeur: vieja costumbre que ahora se hace con tecnología
Sacar fotos con tablets y celulares sin autorización se puede transformar en un delito. Una mujer con su hija descubrió que un hombre la fotografió y lo increpó para ver los archivos.

Jueves 03 de Abril de 2014

Una mujer descubrió que un hombre la fotografió con una tablet, se enojó y lo increpó para que le mostrara los archivos porque sospechó que también había retratado a su hija.
 

La situación se generó en Paraná, hace un par de días, en un negocio que se encuentra cerca de una institución educativa. Este dato preocupó a la mamá teniendo en cuenta que por la zona circulan cientos de chicas y chicos todos los días.
 

UNO conoció que la mujer, enojada, le exigió al hombre que le mostrara la tablet para revisar los archivos pero no encontró sus fotos.
 

Ella está segura de que él tuvo tiempo de borrar los archivos en el lapso que tardó en regresar a reclamar. “Entré al auto y mi hija me dijo que me habían estado sacando fotos con la tablet”, recordó la mujer que pidió mantener su nombre en reserva. Después de recorrer algunas cuadras, una vez que se convenció de lo que le que había pasado no estaba nada bien, volvió.

Denuncia
 

Gabriel Ferro, el jefe de la división Técnica Especiales de Desarrollo Informático consultado por UNO explicó: “Cuando una persona descubre esta situación tiene que hacer la denuncia en la Fiscalía que está de turno porque estos casos existen desde que sacaban fotos con cámaras con rollos”. El especialista en seguridad informática recordó que puede quedar en la anécdota de un voyeur o se puede tratar de un caso mucho más grave.
 

La División entra en acción cuando recibe la orden de un juez. En ese momento confiscan el dispositivo tecnológico y analizan cada bit disponible.
 

En algunos casos es muy fácil recuperar los archivos y en otros pasan meses trabajando entre seis y ocho horas por día.
 

El ingeniero Ferro reconoció que “son pocos los casos” que se han denunciado sobre este tipo de acoso. Se cree que suceden, pero que no se hacen públicos.


Redes
 

El temor de las fotos que son tomadas sin permiso se genera al pensar que pueden llegar a circular en las redes sociales.
 

Por lo general, el usuario recibe un correo electrónico de un amigo que lo invita para que entre a Facebook y vea una foto en la que aparece. En realidad es un engaño ya que ese link es una página que lleva a una web que aparenta ser red. Si escriben el nombre de usuario y la contraseña, los datos son robados y la identidad duplicada.
 

Una de las medidas que se tomó para brindar más seguridad fue la de arancelar los dominios .com.ar para tratar de controlar quiénes son sus propietarios.
 

Desde el Laboratorio de Investigación Gugler, que nació en la en la Facultad de Ciencia y Tecnología de Uader explicaron sobre la medida: “Con las modificaciones en la reglamentación para los nuevos registros de dominios, se brindará un mejor servicio y principalmente lograrán un control sobre estos registros con fines de capturar identidades digitales”, destacaron .


Definición
 

* El diccionario de la RAE define ‘voyeur’ como la “Persona que disfruta contemplando actitudes íntimas o eróticas de otras personas.”. Otras fuentes más generosas como la Wikipedia la definen así: “El voyeurismo es una conducta, que puede llegar a ser parafílica, caracterizada por la contemplación de personas desnudas o realizando algún tipo de actividad sexual con el objetivo de conseguir una excitación sexual. La actividad del voyeurista no implica ninguna actividad sexual posterior”.

Los indefensos
 

Los niños y las niñas son los más desprotegidos para sufrir el Grooming en las redes sociales.
 

Por ejemplo un mayor le saca una foto o lo filma y después lo extorsiona con que las puede llegar a difundir. “Es un conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual. Es acoso sexual a menores en la Red y el término completo sería child grooming”.