Sábado 07 de Septiembre de 2019
La jornada sabatina en Monza comenzó con un susto tremendo. Es que en la primera carrera de la Fórmula 3. El piloto australiano Alexander Peroni estaba atravesando una de las curvas del circuito y terminó tocando una de las defensas disuasorias, que hizo volar varios metros a su monoplaza.
Más allá de haber volcado, el integrante de Campos Racing pudo salir caminando y fue atendido por lo médicos en el momento. La imagen fue estremecedora y asustó a todos los espectadores después de lo ocurrido el pasado fin de semana en Spa-Francorhamps, cuando un accidente le quitó la vida a Anthoine Hubert.
Solo tuvo que salir el coche de seguridad, que se mantuvo hasta el final de la carrera con victoria de Robert Schwartzman, del equipo Prema.
Solo fue un susto, enorme, que recordó demasiado a lo sucedido hace apenas siete días. En este caso afortunadamente no hay más daños que lamentar que los que sufrió el vehículo, destrozado por el vuelo.