Viale FBC le dio el golpe final al Lobo y hace historia
Fútbol. Viale FBC eliminó a Gimnasia de Concepción de la Copa Argentina. La V Azulada avanzó una nueva fase en el certamen ante un rival herido. Nicolás Toniollo marcó el único gol.  

Viernes 05 de Diciembre de 2014

Gerardo Iglesias/ Ovación

giglesias@uno.com.ar

 

Viale FBC sacó provecho de los juveniles de Gimnasia de Concepción y lo dejó afuera de la Copa Argentina de fútbol al vencerlo anoche en el Núñez por 1 a 0. Nicolás Toniollo a los 35’ marcó el único tanto del encuentro. El partido se jugó ante una discreta cantidad de público, con un buen arbitraje del concordiense Horacio Sandoval. Viale hizo historia al vencer al Lobo uruguayense y terminó festejando con los 30 hinchas que acompañaron al equipo hasta La Histórica.

La V Azulada hizo historia porque bajó a un rival de una categoría más alta, que anoche presentó el plantel del torneo liguista con un par de jugadores que habitualmente disputan el Federal A. Pero a Viale FBC poco le importó esto. Se paró ordenadamente en la cancha, le dejó la pelota al escaso manejo del rival y aprovechó la rapidez de sus delanteros y el andar del 9 Lazaneo para meter algo de peligro en el área de Franco D’Angelo.

Para los pibes del Lobo quedó toda la responsabilidad de buscar la victoria desde el vamos, pero no tuvo conductor, no encontró quién armara juego, para sacar provecho de cierta firmeza en el fondo –sobre todo los dos centrales- y la tibieza de la vista en la mitad de la cancha. Pero el 11 de Pinilla falló en la creación y lo sintieron, y mucho, Leonetti y Monge, los dos puntas habituados a tener más contacto con la pelota, a disfrutar de mayores chances frente al arco rival. El potente nueve no pateó al arco, mientras que Monge merodeó los palos de Rodríguez por acciones individuales.

Con este panorama, el partido fue de una chatura exasperante, con poco juego, fallas de ambos lados y situaciones nulas. Hasta que Toniollo encontró un rebote en el inicio del área y le dio como venía para que Viale gritara la apertura del marcador a los 35’. Con esa ventaja se irían al descanso.

 

Chato

La segunda parte fue con Gimnasia haciendo el gasto de ir a buscar siempre y la visita, rodeando su área para evitar inconvenientes. El Lobo fue, pero por obligación nomás. No tuvo ideas ni juego. Lo empujaban los dos central del fondo y la desesperación por empatar. Fue viendo como se le iban los minutos sin encontrar la igualdad. Los cambios de Pinilla tampoco funcionaron. Viale tuvo un par de contras, pero Lazaneo jugó con una displicencia asombrosa, como sobrando una situación que no le favorecía. Por ahí está la razón por la que la visita no encontró el segundo a partir de las contras que disfrutó.

Gimnasia terminó, lógicamente, con centros que no sirvieron y con nervios y broncas de pibes que saltaron a la cancha para cubrir las fallas de sus mayores, de aquellos que están al frente de la institución y fallaron. Pero les servirá de rica experiencia para lo que viene, porque serán ellos los que seguirán poniendo el pecho por el futuro del club. Se fue la noche con sensaciones ambiguas, encontradas, un tanto tristes, aunque dejaron, a pesar de la contradicción, algo de esperanzas en Gimnasia. Toda la alegría, merecida, para ese puñado de jugadores e hinchas que llegaron de Viale para irse repletos de satisfacción.