Vecinos en riesgo sanitario por el desborde de colectora cloacal
Quienes viven en barrio Vitale, en inmediaciones de la Circunvalación, reclaman una solución para un problema que surgió hace cinco meses, cuando desmantelaron la planta de bombeo

Lunes 16 de Junio de 2014

Hace cinco meses que los vecinos del barrio Vitale de Paraná sufren las consecuencias que acarrea una colectora de las cloacas que está rebalsada. Los olores nauseabundos y el riesgo sanitario son una constante en el lugar.


Mónica Campagnone vive en la zona, ubicada entre las calles Bazán y Bustos, Almafuerte, Río Gualeguaychú y Río Uruguay. La mujer aseguró a UNO que ya presentó varias notas a la Municipalidad y a Obras Sanitarias, pero que nadie se acercó ni siquiera para evaluar la magnitud de los inconvenientes. Cansada y sin saber adónde más recurrir, decidió hacer público el problema.

“Se robaron las bombas y por eso empezó a rebalsar todo. Al principio vinieron con los camiones, pero ahora hace tiempo que nadie aparece”, señaló.
En la actualidad el lugar no cuenta con comisión vecinal, ya que todavía no asumieron las nuevas autoridades. Campagnone afirmó que el problema se agrava cuando pasan los vehículos sobre el lodazal que se forma.

Mauricio Ramos, otro vecino, comentó: “Hay una planta de bombeo cloacal, la que fue necesaria colocar en este lugar ya que nos encontramos en una zona baja, pero lo que pasó es que  fue levantada antes del paso de cañerías para que estuviera lista al momento que el barrio se conectara a la red cloacal, símbolo de la responsabilidad de obras sanitarias la obra cloacal fue terminada sin problemas, y los vecinos conectados al fin a un servicio de saneamiento tan importante como es la cloaca, mientras la dicha reinaba en la atmósfera de a poco las visitas de mantenimiento fueron cesando, hasta que un día ya no vino nadie, luego de un tiempo abandonada esta “planta de bombeo cloacal” fue saqueada por los nuevos vecinos del otro lado de la Circunvalación.

Mientras tratábamos de comunicarnos con Obras Sanitarias para conseguir respuestas sobre el futuro de la planta los saqueos siguieron, hasta que un día apareció un equipo de personas de Obras Sanitarias , contentos al ver que iban a volver a poner en marcha la planta, pero vimos cómo estos obreros en cuestión de minutos cargaron el contenido de la planta en un camión y se fueron, abandonándola. Desde entonces la planta de bombeo cloacal pasó a ser un gran pozo negro del barrio. Hoy está saturado y llegando al punto de rebalsar su contenido por una tapa que se encuentra al otro lado de la calle. No va a faltar mucho tiempo para que terminemos sumergidos en nuestros propios desperdicios”, concluyó.

 

Otros inconvenientes
Campagnone expresó que esta situación se suma a otras dificultades que se generan porque no se cumplen con algunos servicios en el barrio: “Se están formando minibasurales; no se arreglan las calles y debido a los grandes baches existentes dejaron de pasar los colectivos; por acá cruzaba la Línea 20 del transporte urbano de pasajeros; hay unos cañaverales en un baldío al lado de mi casa que supera los cuatro metros y eso genera mayor inseguridad, porque ahí se esconden malhechores, por eso cuando puedo corto yo las cañas, pero no es lo que corresponde”. “Solo queremos que nos den una solución”, enfatizó.