Una orquesta infantil llevará el nombre de Romina Iturain
En un acto que se realizará el miércoles 21, en la escuela Esparza, se impondrá el nombre y se hará un homenaje a la joven de 16 años, asesinada en diciembre de 2001.

Lunes 19 de Mayo de 2014

La orquesta sinfónica infantil del Bicentenario que tiene sede en la escuela Juan Carlos Esparza, ubicada en barrio Mosconi en Paraná, llevará el nombre de Romina Iturain, la adolescente de 16 años asesinada en los hechos sangrientos de diciembre de 2001.

 

El acto en el que se designará a la orquesta tendrá lugar en la escuela el miércoles 21 de mayo a las 9.30. Está previsto que alumnos y docentes de la orquesta infantil interpreten el Himno Nacional Argentino, la Marcha de Entre Ríos y otras obras en las que vienen trabajando.

 

En semanas previas, junto a talleristas de la escuela y a integradores del Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles del Ministerio de Cultura y Comunicación, que coordina Sofía Riquelme, los alumnos de la escuela Esparza trabajaron para conocer qué pasó en la Argentina y en Entre Ríos en diciembre de 2001 y para saber quién fue Romina Iturain. También recibieron la visita del padre de la chica, Mario Iturain.

 

En marzo, otra orquesta infantil, la que tiene sede en la escuela Álvarez Condarco en Paraná, fue denominada con el nombre “MitaiKoi (mellizo en guaraní), entre todos te estamos buscando”. La referencia es al hermano mellizo de Sabrina Gullino. Ambos son hijos de los militantes Raquel Negro y Tulio Valenzuela y nacieron en 1978 en cautiverio en la maternidad clandestina que funcionaba en el hospital Militar de Paraná. Sabrina recuperó su identidad en 2008 y continúa la búsqueda del mellizo.

 

Nombres que surgen de la memoria

El programa de orquestas infantiles nuclea a más de 2.500 chicos de toda la provincia que aprenden con docentes calificados e instrumentos de calidad en orquestas, coros, ensambles, batucadas y demás formaciones.

“En las orquestas y los coros, los chicos encuentran un espacio que los contiene y los alegra. Eso, a la vez, provoca efectos positivos en sus vidas cotidianas, en su escolaridad y hasta en su entorno familiar. Cada historia de vida de cada uno de nuestros pequeños músicos es un testimonio de lo que pasa cuando el Estado cumple con su rol y llega a sectores históricamente postergados, garantizando derechos”, dijo el ministro Pedro Baez.

 

“Darles a las orquestas nombres que surgen de la memoria y la verdad de nuestro pueblo es un elemento más para enriquecer este proceso. Y nos ayuda a ver que dónde había un centro clandestino de detención o dónde pibes eran asesinados por balas policiales, hoy suenan violines, trompetas, aplausos y risas”, completó.