Un movimiento cultural se apropió del parque alto
Se está desarrollando el Encuentro del 4º Tipo que comenzó por la tarde
Sábado 26 de Septiembre de 2015
Si construís ciclovías, la gente va andar en bicicleta, si colocás bancos la gente se va a sentar y si organizás un gran encuentro en la zona alta del Parque Urquiza, la gente va a llegar temprano y disfrutará de una tarde soñada.
El festival se produjo en torno al Encuentro del 4º Tipo que se realizó en la zona del Puente de los Suspiros.
El público llegó temprano aprovechando que el sol acompañó y que la sombra de los árboles armaron espacios perfectos para que personas de todas las edades se reunieran para charlas, escuchar poesía y música. Mucha y de distintos palos por lo que explica, en parte, la respuesta de la gente.
La convocatoria se sustenta también en que hay artistas que hacen y tienen ganas de mostrar. Esta vez colgaron los cuadros o los colocaron en donde pudieron. La ide era que los vean. Javier Solari fue uno de los expositores y cerca suyo Paloma, su hija, aprovechó para andar en skate en el playón en donde en algún momento del año se baila el tango.
Como empezó temprano muchos padres con sus hijos aprovecharon para compartir al aire libre. Desde un primer momento, la idea de los organizadores siempre se basó en un festival natural abierto para todas las edades.
Por eso Juana con dos años y Antonella que cumplió hace poco, su primer año de vida, estaban acompañadas por su madres. Entre ellas los adolescentes junto a sus padres esperaban por las bandas de rock que iban a tocar en el escenario que armaron debajo del Puente de los Suspiros, sobre la calle. Otro punto a favor de la organización se produjo cerca de las tres de la tarde, uno de los organizadores tomó el mircófono y les pidió a los dueños de los autos y las camionetas que desalojarán la artería porque la "idea es que se convierta en un paseo peatonal". Sin saber quizás, con esa decisión, evidenciaron que cerrando el tránsito a los vehículos motorizados se puede llegar a generar un espacio ideal para una feria en donde se consigan alimentos, libros o discos
En realidad, ayer sobre el pasto y cerca de la barranca se armaron unos puestos en donde se podía ver algo de indumentarias, literatura y música.
A las cinco de la tarde se abrió la cantina en donde se vendían gaseosas y cervezas. Al principio Sergio Otero y Simón Fischbach se ubicaron detrás de la barra para vender los primeros vasos de bebidas con hielo.
Los dos jóvenes fueron los responsables de la organización y de lograr formar un gran equipo de trabajo que se encargó de la logística en tiempo récord, del sonido, de la selección y el trato con los artistas.
La infraestructura se armó desde la mañana: Colocaron varios baños químicos relucientes; dos escenarios, uno sobre el césped y otro en la calle. Habilitaron un sector para la venta y otra para la exposición de cuadros y fotografías.
Cerca del escenario, que se ubicó en el pasto, colocaron una estructura, colgaron algunas telas y tenían previsto que realizaran muestras de danzas aéreas.
La intención era clara: todo el tiempo había algo para ver o escuchar. Con esa intensidad se realizó el primer Encuentro del 4º Tipo.
Los organizadores están convencidos que la misma movida se puede repetir con cierta periodicidad. Hace un mes se marcó que en Paraná faltan espacios para que los músicos puedan tocar y así intentar vivir de su música. La experiencia que se desarrolló ayer evidenció que, acercándose a la estéticade los festivales que se realizan en los grande parque del mundo, la capital entrerriana tiene todo lo que necesita para trascender.
El festival se produjo en torno al Encuentro del 4º Tipo que se realizó en la zona del Puente de los Suspiros.
El público llegó temprano aprovechando que el sol acompañó y que la sombra de los árboles armaron espacios perfectos para que personas de todas las edades se reunieran para charlas, escuchar poesía y música. Mucha y de distintos palos por lo que explica, en parte, la respuesta de la gente.
La convocatoria se sustenta también en que hay artistas que hacen y tienen ganas de mostrar. Esta vez colgaron los cuadros o los colocaron en donde pudieron. La ide era que los vean. Javier Solari fue uno de los expositores y cerca suyo Paloma, su hija, aprovechó para andar en skate en el playón en donde en algún momento del año se baila el tango.
Como empezó temprano muchos padres con sus hijos aprovecharon para compartir al aire libre. Desde un primer momento, la idea de los organizadores siempre se basó en un festival natural abierto para todas las edades.
Por eso Juana con dos años y Antonella que cumplió hace poco, su primer año de vida, estaban acompañadas por su madres. Entre ellas los adolescentes junto a sus padres esperaban por las bandas de rock que iban a tocar en el escenario que armaron debajo del Puente de los Suspiros, sobre la calle. Otro punto a favor de la organización se produjo cerca de las tres de la tarde, uno de los organizadores tomó el mircófono y les pidió a los dueños de los autos y las camionetas que desalojarán la artería porque la "idea es que se convierta en un paseo peatonal". Sin saber quizás, con esa decisión, evidenciaron que cerrando el tránsito a los vehículos motorizados se puede llegar a generar un espacio ideal para una feria en donde se consigan alimentos, libros o discos
En realidad, ayer sobre el pasto y cerca de la barranca se armaron unos puestos en donde se podía ver algo de indumentarias, literatura y música.
A las cinco de la tarde se abrió la cantina en donde se vendían gaseosas y cervezas. Al principio Sergio Otero y Simón Fischbach se ubicaron detrás de la barra para vender los primeros vasos de bebidas con hielo.
Los dos jóvenes fueron los responsables de la organización y de lograr formar un gran equipo de trabajo que se encargó de la logística en tiempo récord, del sonido, de la selección y el trato con los artistas.
La infraestructura se armó desde la mañana: Colocaron varios baños químicos relucientes; dos escenarios, uno sobre el césped y otro en la calle. Habilitaron un sector para la venta y otra para la exposición de cuadros y fotografías.
Cerca del escenario, que se ubicó en el pasto, colocaron una estructura, colgaron algunas telas y tenían previsto que realizaran muestras de danzas aéreas.
La intención era clara: todo el tiempo había algo para ver o escuchar. Con esa intensidad se realizó el primer Encuentro del 4º Tipo.
Los organizadores están convencidos que la misma movida se puede repetir con cierta periodicidad. Hace un mes se marcó que en Paraná faltan espacios para que los músicos puedan tocar y así intentar vivir de su música. La experiencia que se desarrolló ayer evidenció que, acercándose a la estéticade los festivales que se realizan en los grande parque del mundo, la capital entrerriana tiene todo lo que necesita para trascender.