Turista sufrió una descompensación en Villa Urquiza y no había médico para atender la emergencia
Este martes la localidad turística de la costa del Paraná cumple 162 años de su fundación y la falta de respuesta inmediata ante una emergencia médica sigue siendo materia pendiente.
Martes 01 de Septiembre de 2015
Un turista paranaense sufrió la picadura de un insecto en el cuello mientras disfrutaba del domingo, en el camping de Villa Urquiza. Comenzó por sentirse mal y terminó desmayado en la puerta de la farmacia de la localidad, frente a la plaza principal. No había médico y el centro de salud Teniente 1° Ibáñez estaba cerrado.
Ante los gritos desesperados de su esposa, los dueños del local comercial salieron y se encontraron con una escena tremenda. Llamaron a una enfermera. La mujer llegó en moto a socorrer al muchacho de 28 años. Tras una inyección, el hombre logró recuperarse y fue trasladado por sus familiares a Paraná.
Oferta turística incompleta
Villa Urquiza es una de las localidades turísticas de la costa del Paraná por excelencia. A la población estable, tanto de la localidad como de colonias vecinas (Colonia Celina, Colonia Nueva y La Balsa), se suman, en verano, un promedio de 20.000 visitantes durante los fines de semanas.
Este martes, la localidad cumple 162 años de su fundación, resulta preocupante que la salud no sea una prioridad o, al menos, un tema a tener en cuenta por las autoridades locales y provinciales.
En los últimos años vecinos, propietarios de emprendimientos turísticos y visitantes reclamaron hasta el cansancio por la falta de atención médica en días claves, sin respuestas del Ministerio de Salud.
La preocupación es mayor durante la temporada estival porque se triplica eventualmente el número de habitantes. De todos modos, el riesgo es constante. Si sucede un accidente de tránsito, si una persona sufre un ACV o cualquier otra emergencia que obligue a una inmediata atención, en cualquier época del año, el accidentado deberá recorrer 45 kilómetros hasta el hospital San Martín, que es el nosocomio de referencia más cercano.
El centro de salud Teniente 1° Ibáñez de Villa Urquiza está abierto de lunes a viernes de 7 a 22, y los sábados hasta el mediodía. Cuenta con tres enfermeras que realizan guardia pasiva en sus propios hogares. Curar una herida o brindar primeros auxilios ante alguna descompostura leve es lo que pueden hacer estas mujeres que están dotadas de mucha experiencia en enfermería pero no cuentan con título habilitante en medicina.
Angustia y preocupación
En diálogo con UNO Luis Paulino, vecino de la localidad y una de las personas que socorrió al accidentado relató que vivieron un momento muy angustiante: “La esposa del muchacho estaba desesperada. Fueron al centro de salud y estaba cerrado, entonces, como ha pasado en otras ocasiones, recurrieron a la farmacia. El problema es que acá se les pueden suministrar medicamentos, pero no colocar la inyección, por ejemplo”, indicó el consultado.
Relató además que: “El chico tenía una marca en el cuello, como si un bicho lo hubiese picado. Eran las 15:20 del domingo, no había nadie en el centro de salud. Terminó en la vereda, desmayado. Su esposa, desesperada pidiendo auxilio. Finalmente una enfermera se acercó hasta la farmacia y le aplicó una inyección. Una vez recuperado pudo contarnos que en un momento dado comenzó a ahogarse”.
Gestiones varios
El vecino lamentó el largo peregrinar, sin resultados: “Hace ocho años que luchamos por contar con un médico estable. El intendente (Alberto Gastiazoro) se adjudica obras que no realiza y no atiende un tema crucial para el pueblo. Hemos pedido audiencia con el ministro de Salud (Carlos Ramos), jamás nos respondieron”, aseguró Paulino.
En octubre de 2014, UNO publicó que una niña vialense sufrió un accidente con un anzuelo y recibió atención por parte de una enfermera en su domicilio particular porque no había médico.
En ese momento el doctor José Clementi, a cargo del centro de salud especificó a UNO que el lugar tiene turnos corridos de Enfermería de lunes a viernes y que profesionales de distintas especialidades, atienden en días y horarios específicos pero no hay médicos estables. “El sábado al mediodía el centro se cierra hasta el lunes”, graficó.
En diciembre del mismo año se anunció que la localidad iba a contar con médico de guardia activa durante los fines de semana y feriados, y se indicó que el doctor Alejandro Mauro sería el facultativo que atenderá los casos de urgencia. Este fin de semana, por lo menos, esto no sucedió.
Ante los gritos desesperados de su esposa, los dueños del local comercial salieron y se encontraron con una escena tremenda. Llamaron a una enfermera. La mujer llegó en moto a socorrer al muchacho de 28 años. Tras una inyección, el hombre logró recuperarse y fue trasladado por sus familiares a Paraná.
Oferta turística incompleta
Villa Urquiza es una de las localidades turísticas de la costa del Paraná por excelencia. A la población estable, tanto de la localidad como de colonias vecinas (Colonia Celina, Colonia Nueva y La Balsa), se suman, en verano, un promedio de 20.000 visitantes durante los fines de semanas.
Este martes, la localidad cumple 162 años de su fundación, resulta preocupante que la salud no sea una prioridad o, al menos, un tema a tener en cuenta por las autoridades locales y provinciales.
En los últimos años vecinos, propietarios de emprendimientos turísticos y visitantes reclamaron hasta el cansancio por la falta de atención médica en días claves, sin respuestas del Ministerio de Salud.
La preocupación es mayor durante la temporada estival porque se triplica eventualmente el número de habitantes. De todos modos, el riesgo es constante. Si sucede un accidente de tránsito, si una persona sufre un ACV o cualquier otra emergencia que obligue a una inmediata atención, en cualquier época del año, el accidentado deberá recorrer 45 kilómetros hasta el hospital San Martín, que es el nosocomio de referencia más cercano.
El centro de salud Teniente 1° Ibáñez de Villa Urquiza está abierto de lunes a viernes de 7 a 22, y los sábados hasta el mediodía. Cuenta con tres enfermeras que realizan guardia pasiva en sus propios hogares. Curar una herida o brindar primeros auxilios ante alguna descompostura leve es lo que pueden hacer estas mujeres que están dotadas de mucha experiencia en enfermería pero no cuentan con título habilitante en medicina.
Angustia y preocupación
En diálogo con UNO Luis Paulino, vecino de la localidad y una de las personas que socorrió al accidentado relató que vivieron un momento muy angustiante: “La esposa del muchacho estaba desesperada. Fueron al centro de salud y estaba cerrado, entonces, como ha pasado en otras ocasiones, recurrieron a la farmacia. El problema es que acá se les pueden suministrar medicamentos, pero no colocar la inyección, por ejemplo”, indicó el consultado.
Relató además que: “El chico tenía una marca en el cuello, como si un bicho lo hubiese picado. Eran las 15:20 del domingo, no había nadie en el centro de salud. Terminó en la vereda, desmayado. Su esposa, desesperada pidiendo auxilio. Finalmente una enfermera se acercó hasta la farmacia y le aplicó una inyección. Una vez recuperado pudo contarnos que en un momento dado comenzó a ahogarse”.
Gestiones varios
El vecino lamentó el largo peregrinar, sin resultados: “Hace ocho años que luchamos por contar con un médico estable. El intendente (Alberto Gastiazoro) se adjudica obras que no realiza y no atiende un tema crucial para el pueblo. Hemos pedido audiencia con el ministro de Salud (Carlos Ramos), jamás nos respondieron”, aseguró Paulino.
En octubre de 2014, UNO publicó que una niña vialense sufrió un accidente con un anzuelo y recibió atención por parte de una enfermera en su domicilio particular porque no había médico.
En ese momento el doctor José Clementi, a cargo del centro de salud especificó a UNO que el lugar tiene turnos corridos de Enfermería de lunes a viernes y que profesionales de distintas especialidades, atienden en días y horarios específicos pero no hay médicos estables. “El sábado al mediodía el centro se cierra hasta el lunes”, graficó.
En diciembre del mismo año se anunció que la localidad iba a contar con médico de guardia activa durante los fines de semana y feriados, y se indicó que el doctor Alejandro Mauro sería el facultativo que atenderá los casos de urgencia. Este fin de semana, por lo menos, esto no sucedió.