Lunes 30 de Diciembre de 2013
El Ministerio de la Provincia anunció una modificación en la ubicación de los radares de medición de velocidad ubicados sobre la autovía de la ruta nacional 14. Ahora estarán ubicados solo en las rectas, donde la velocidad máxima es de 120 kilómetros por hora, y no en curvas o tramos donde la máxima sea menor.
La decisión se adoptó a raíz del planteo de entidades vinculadas al turismo, que dieron cuenta de la campaña negativa que significa para la provincia la fama de tener un sistema de control de velocidad con fines más recaudatorios que preventivos.
El anuncio fue hecho por el director de Planeamiento y Desarrollo Turístico, José Ostrosky, en representación del ministro de Turismo, Hugo Marsó durante un encuentro realizado en Villaguay.
Según se indicó, “luego de escuchar los lógicos reclamos, el gobernador, Sergio Urribarri, impartió las directivas para que se lleve adelante la medida de que se ubiquen en las rectas de las autopistas, para hacer respetar las velocidades máximas que generan accidentes y de esta manera atender el reclamo de lo que venía sucediendo”.
Para saber lo que ocurría basta googlear las palabras fotomultas y Entre Ríos para encontrarse con una innumerable catarata de reclamos de diversa índole, donde el más difundido es que los radares están ubicados en curvas o accesos a localidades, donde la velocidad es menor, para tener así una mayor efectividad recaudatoria; pese a que se sabe que los accidentes por exceso de velocidad ocurren generalmente en las rectas a raíz de adelantamientos riesgosos.
La nueva autopista es un acceso muy usado para recorrer la costa del Uruguay, viajar a provincias y países vecinos y los conductores no deben exceder la velocidad máxima para vehículos que es de 120 kilómetros por hora.
En Internet abundan quejas y recomendaciones de turistas relacionadas con este tema. No deja de ser llamativo que quienes han logrado ser eximidos de fotomultas aplicadas en la ruta 14 lo hicieron con un modelo de reclamo que figura en el sitio web de Vialidad Nacional.
Básicamente se impugna el uso de equipo tipo radar “por encontrarse emplazado el artefacto de medición en zona de camino de jurisdicción nacional”, y el hecho de controlarse la velocidad en curvas y accesos “de forma oculta, y no en donde debe velarse por el verdadero exceso de velocidad y seguridad, esconde un solo y único objetivo de recaudar o generar negocios a estudios jurídicos”. Asimismo, en esa nota modelo se cuestiona la constitucionalidad de la medición y se denuncia el supuesto abuso de autoridad.
“Se dejó en claro la necesidad de mantener los controles y la seguridad vial, sobre todo en la autovía de la ruta 14. Pero también dieron cuenta de las constantes quejas de los visitantes”, señala la información oficial. “En este tema, en diversas provincias turísticas, las mismas están apostadas en rectas donde los excesos de velocidad son las infracciones más frecuentes, y haciendo de estos una herramienta de seguridad y control para los visitantes”, añade el comunicado.
Por su parte, la Cámara de Turismo de Entre Ríos (Cater) recordó que, como en años anteriores, había expresado al gobierno provincial su preocupación por el efecto negativo que provoca entre los turistas que visitan la provincia, la aplicación de fotomultas en la autovía 14.