Paraná, más de 200 años de una ciudad: el deporte como testigo del tiempo

El fútbol, el básquet o el automovilismo, siempre fue testigo del tiempo, con hombres y mujeres destacables en Paraná.

Domingo 05 de Julio de 2026

El flujo inmigratorio en Argentina fue muy importante, pero muchas veces ignoramos la cantidad de hombres y mujeres que llegaron buscando un futuro más venturoso. Españoles e italianos fueron más numerosos, pero también había franceses, ingleses, holandeses, alemanes, rusos y hasta turcos, que llegaron al país entre la segunda mitad del siglo 19 y principios del siglo 20. También lo hicieron a Paraná.

Paraná, con el deporte como testigo del tiempo

En Paraná fue tan contundente la presencia que muchos de ellos se dedicaron al comercio y a la industria, pero lo social y lo deportivo tomó una preponderancia especial. Fueron surgiendo instituciones deportivas y civiles, que desde un principio estuvieron vinculadas a la práctica del fútbol o del básquetbol, por ese tiempo en forma amateur.

El tiempo y sus logros les permitieron convertirse en instituciones deportivas importantes y llegaron a tener una actividad deportiva y social preponderante entre sus asociados, instituciones que marcaron etapas y épocas, donde distintos estamentos de la sociedad se agrupaban, no solo para lo deportivo, sino para lo social, lo recreativo, lo institucional.

Hoy, quedan pocos o casi ninguno de esos lugares, otros desaparecidos por completo o casi en extinción. El fútbol, tal vez, fue una de las actividades deportivas con mayor alcance y donde los clubes participaban con gran entusiasmo y el público, los simpatizantes, tomaban un protagonismo esencial en el aliento de sus equipos y jugadores.

Surgieron clubes como Estudiantes, Belgrano, Paraná, Ciclista, Echagüe, Sportivo Urquiza, Salta, Quique, Recreativo, Rowing, Olimpia, Patronato, por nombrar solo algunos.

Esas instituciones organizaban encuentros barriales, torneos locales y regionales y de vez en cuando, con gran esfuerzo, llegaban a Paraná, los clubes grandes, consagrados por sus méritos deportivos y por el alcance de sus simpatizantes.

El crecimiento a lo largo de los años

El interés por la práctica deportiva constituyó desde siempre un motor de asociativismo que, desde las respectivas singularidades, le fueron dando a la identidad paranaense formas de arraigo y sentido de pertenencia. En efecto, los clubes suelen ser ejemplo del espíritu emprendedor que toda comunidad necesita, para sobrellevar las dificultades del presente y para imaginar un mejor porvenir.

De a poco, al esforzado sudor de los atletas se les sumó el ansia por encontrarse y socializar, en eventos de camaradería y en reuniones danzantes. Muchísimas historias familiares y de pareja, numerosas amistadas, se han forjado bajo la influencia de los clubes. Algunas de las instituciones, por cuestiones que no viene al caso analizar aquí, han tenido un crecimiento sorprendente; han sufrido los avatares de administraciones infelices; y se han repuesto o lo van queriendo hacer, amparándose en el empuje de un pasado de gloria.

El fútbol, el basquetbol, el tenis, en algún momento lo fue la esgrima, o actividades sociales, juegos de mesa, y hasta el automovilismo, fueron verdaderos testigos de una ciudad que fue cobijando sueños, esperanzas, ideales, y que este año, Paraná, cumplió 200 años y así la homenajeamos desde diario UNO.