"Hay desconocimiento sobre lo que son las escuelas técnicas"

La inventiva al servicio de la educación cuando apremia la escasez. Relatos de un scout apasionado por las ferias de ciencias.
21 de mayo 2019 · 16:07hs
El profesor Baltasar Llobet creció con una marcada animadversión por la docencia, ya que la responsabilizaba por la ausencia de su madre, en momentos que resultan importantes para un niño. Sin embargo, por esas vueltas de la vida que explica, no dejaría por otras ofertas su rol de educador en el taller de Electrónica de la Escuela Técnica N 1 General Francisco Ramírez. Un espacio donde el ingenio y el entusiasmo pugnan contra las carencias y los padres desinteresados.

Ser docente, jamás
En nuestro país, apenas el 13% de los estudiantes que inician la primaria finalizan la secundaria en el tiempo previsto y con el nivel esperado en Lengua y Matemática.

Educación de calidad: imprescindible para el desarrollo

—¿Dónde naciste?

—En Ingeniero Jacobacci –Río Negro– en 1976, donde mi mamá era maestra en una escuelita rural –en Clemente Onelli, un pueblito cerca de la Cordillera. El pueblo era la escuela –hecha en la época de Perón, como la Escuela Hogar– y cuatro casitas. Atrás estaba el cerro.

—¿Vivías en la escuela?

—Al lado, en una casa para los docentes, donde estuve cuatro años y nos vinimos acá, porque la familia de mi mamá es de Federal. Viví tres años en calle Rivadavia –hice la primaria en la Escuela Centenario– y luego en calle Francia –donde hice amistades hermosas. La secundaria la hice acá (E.E.T. N 3). Cuando tenía siete años, me iba solo a Federal.

—¿Recordás el lugar, en el sur?

—Sí, en invierno abría la puerta y había nieve; no podías lavarte la cara con agua porque las cañerías se congelaban, no había gas natural y si había mucha nieve no pasaba el tren que traía leña.

—¿Tu papá?

—Vive allá, donde tiene una estancia y es productor de lana.

—¿A qué jugabas?

—A la escondida, la cachada, los vaqueros, y tenía un caballito de madera y bicicleta.

—¿Un descubrimiento en Federal?

—Ver el Sol y los árboles, sentir calor y tener agua. Mi abuelo tenía almacén de ramos generales y todo lo que veía allí me fascinaba, por la escasez del sur.

—¿Volviste al sur?

—No, tengo ganas de llevarlas a mis nenas a Río Negro para que conozcan a mi madrina y a una hermana de mi mamá.

—¿Sentías una vocación?

—Me quería ir de marinero y siempre quise ser veterinario porque soy apasionado por los bichos –a los cuales cuidaba y sanaba. Crecí odiando la docencia porque mi mamá vivía de reuniones en las escuelas y mi abuela daba clases particulares. El rector de esta escuela junto con un profesor me ofrecieron el día de la colación dos cargos pero no quería saber nada porque quería estudiar Veterinaria –aunque no podía por cuestiones económicas. Comencé a estudiar Agronomía, trabajaba en una imprenta, se me complicaba, luego gané diez horas cátedra para Electrónica –cuando me presenté para un cargo de preceptor– y no me fui más.

—¿Qué materias te gustaban?
—Soy un apasionado de las ferias de ciencias y participé desde 1992 a 1995. Con los profesores trabajábamos durante noches enteras, al punto que dormíamos en la escuela.

—¿De qué origen es el apellido?

—Catalán. Tengo primos de mi mamá que viven en Barcelona.

—¿Quiénes fueron los ancestros que llegaron a Argentina?

—Un hermano de mi bisabuelo vino a Olavarría, puso una curtiembre y le fue muy bien. Mi bisabuela se vino con dos de sus hijos y embarazada de mi abuelo –quien nació en 1917–, mi bisabuelo puso una fábrica de jabón, a los cuatro años la vendió, extrañaba las comodidades de Barcelona y se volvieron en 1921. Comenzó la Guerra Civil y todos eran republicanos, lo detienen a mi abuelo y a otros amigos y primos, pero logró salir hacia Argentina, donde se radicó en Federal luego de andar por otras provincias y falleció en 2011.

Un método desaprovechado

—¿Leías?

—Mucho, porque no teníamos estas boludeces (señala el teléfono celular). Conservo el primer libro –El tigre de la Malasia– que me regaló mi mamá, y luego me compré toda la serie, además de leer la Colección Billiken. También me llevaba a los grupos scouts, donde ingresé a los sietes años y a los once leí El libro de las tierras vírgenes –de Rudyard Kipling–, el cual se lo leo a mis hijos. También conservo los Anteojito y Billiken.

—¿Qué te aportó el scoutismo?

—Un montón de cosas porque su método es muy completo y desaprovechado por nuestros dirigentes educacionales. Es no formal, aunque te forma de una manera distinta y te hace afrontar los problemas desde otras perspectivas, ya que el scout "sonríe y canta en las dificultades". Siempre persevera, busca ser el mejor pero sin dañar al otro, y busca ser compañero. No conozco lo que es un psicólogo. Pude canalizar las aventuras que me proponían los libros: irme de campamento y caminar 25 kilómetros con la mochila al hombro es hermoso. En 2004 estuve becado en Barcelona.

—¿Cuándo comprendiste esa esencia?

—Después de los 30 años, aunque la viví permanentemente.

—¿Algún formador importante?

—El maestro Ubaldo Pellarini –de San Benito–, un señor scout reconocido en el ámbito nacional. Es un padre para muchos de nosotros. También Gastón Cruzado, quien fue dirigente y mi compañero. Desde que me divorcié no estoy yendo porque se me complicaron los horarios, pero pienso reincorporarme como dirigente.

—¿Por qué es un método desaprovechado?

—Puede ser por prejuicio, desconocimiento o por el miedo que genera a la clase política que el pueblo sepa. El conocimiento y la educación son poder, y eso asusta.


Brecha tecnológica e ingenio

—¿Las primeras experimentaciones con la electrónica?

—En los 90 con mi amigo Claudio juntábamos moneditas de 10 centavos y comprábamos pequeñas cositas como diodos led. Un tester era inalcanzable hasta que nos vendieron uno en desuso y nos estafó. Hicimos explotar y quemamos muchas cosas.

—¿Cuáles han sido los grandes avances desde aquel entonces hasta hoy en cuanto a innovaciones?

—La miniaturización y la capacidad de cada componente. No es lo mismo hablar de un viejo transitor bc 548 –muy rudimentario– que de la cantidad de sistemas integrados –o chip– actuales del mismo tamaño que aquél y en el cual puede haber miles de bc 548. El avance en las comunicaciones es impresionante, ya que en los 90 todavía teníamos el teléfono a disco. Hoy podés hasta mandar un libro por teléfono. Y en Medicina también. En 2013 fuimos a una feria de ciencias en México, vimos con lo que trabajaban los chicos ingleses y nosotros estábamos a años luz de eso. No obstante, los nuestros clasificaron segundos, porque nuestra capacidad es reconocida en todo el mundo.

—¿Algo muy marcado de esa brecha tecnológica?

—Trabajan desde las escuelas primarias con circuitos integrados que les envían las compañías y hacían programación que nosotros recién estamos viendo ahora –por falta de recursos. Cuando fuimos a México vimos placas Raspberry que en Inglaterra las fábricas se las regalan a las escuelas para que capaciten a los chicos, mientras que nosotros no llegamos a comprar esa marca y modelo porque tienen precios en euros. En 2013 esa placa costaba $ 5.000. Compramos las Arduino, que cuestan $ 400 y tienen un tercio de la potencia de aquellas. Quisimos comprar los kit de robótica Lego y debiéramos haber vendido tortafritas y empanadas todo el año para comprar uno. ¿Qué hacés con uno si tenés 30 chicos en el curso? En los 90 teníamos 1.500 alumnos en el turno diurno –hoy, 980– y 750 en el nocturno –y ahora son 180 en el turno noche. ¿Qué pasó? Abrieron escuelas bachilleres a mansalva –lo cual está bien porque la ciudad creció– pero no hay ninguna técnica nueva, cuando los chicos quieren hacer.

—¿El déficit más apremiante es de espacio o de materiales y herramientas?

—Espacio físico y financiamiento para comprar algunas cosas, por ejemplo soldadoras TIC, las cuales se utilizan en cualquier fábrica, ya que hay que capacitar a los chicos con la última tecnología. También queremos hacer dos aulas más para Electrónica, otras cinco o seis más, y más espacio para los laboratorios. También tenemos un déficit en cuanto a los padres, ya que los chicos los reclaman. Un nenito de once años vino un día de mucho frío y uno de los chicos me dijo que estaba descompuesto. Lo fui a ver, estaba con un bucito de algodón, una remerita y jean. Me dijo que tenía mucho frío y que tampoco había desayunado porque la madre estaba durmiendo. Le hicimos mate cocido y facturas, lo abrigamos y la convoqué a la madre. Hace unos días convocamos a los padres de primer año: tenían que venir 90 pero no juntamos 20.


Chicos con nivel y felices


—¿Por qué se habla permanentemente de ciencia, tecnología y su importancia, y hay tanta despreocupación desde el punto de vista de gobiernos y empresas?

—Hay mucho desconocimiento de lo que son las escuelas técnicas. Cualquier mamá que nos visite, lo saca a su chico inmediatamente de su escuela de bachiller y lo trae a una escuela técnica, porque ve la incumbencia e importancia de que su hijo sea técnico –aunque luego sea abogado, escritor, biólogo o poeta. La escuela técnica te da nivel y siempre queremos nivelar para arriba, no hacemos caso de hacerlo en sentido contrario –como nos pedían durante doce años. Comparo a cualquiera de mis alumnos con los bachilleres o comerciales, y los nuestros tienen mucho más nivel. Hay desconocimiento porque se dice que está todo el día metido en la escuela, pero aquí no se ve a ningún chico infeliz y todos trabajan con ganas en algo que les puede dar un futuro. Un chico –en vez de una play– le pidió a su mamá para Navidad que le compre una soldadora. ¡Ahí ganamos! Estas mesas son de 1960. Desde 1987 no se nos equipaba el taller de Electrónica –la última vez fue durante el gobierno de Montiel– y hasta 2007 no tuvimos nada más, cuando hubo un plan de la Nación que orientaba (Daniel) Filmus (ministro de Educación, Ciencia y Tecnología), quien hizo un gran trabajo por las escuelas técnicas, ya que estábamos por desaparecer.

—¿Durante el menemismo fue la etapa más crítica de la educación técnica?

—Menem fue un reverendo hijo de mil putas porque destruyó la educación técnica y la industria nacional.

—¿Cómo influye el teléfono móvil en este ámbito educativo?

—Para bien, en cuanto a que estás comunicado permanentemente con tus compañeros o con docentes de otras partes del país y del mundo, relacionados con proyectos de investigación y ferias de ciencias. Intercambiamos ideas, manuales y videos de sus alumnos. En cuanto a los gurises, ha cambiado un poco la perspectiva: hace tres años todos estaban con el teléfono permanentemente boludeando pero ahora buscan circuitos, planos y manuales, o hacen algún programita y lo aplican. Youtube es una herramienta muy poderosa por sus tutoriales y trasciende el aula.



El reciclado y la inventiva al servicio del aprendizaje


Durante la entrevista el profesor Llobet puntualizó los notables déficits –denominador común en todo el sistema educativo– tanto de espacio físico como de materiales para el óptimo desarrollo del proceso de aprendizaje.

Sin embargo, lejos de amilanarse, hace gala de su espíritu entusiasta forjado en el scoutismo para superar las adversidades, coronado con importantes logros.

—¿En qué consiste la estación meteorológica diseñada con elementos descartables?

—En 2011 nos convocaron a mí y a Virginia Almirón –con quien trabajamos en feria de ciencias– de Puerto Ciencia (museo interactivo de la Facultad de Ingeniería, Racedo y Pascual Palma) para apoyar campamentos científicos y encuentros. Había mucho público que consultaba por cuestiones de meteorología, entonces decidimos armar un taller atractivo y generar herramientas didácticas. Lo primero fue rudimentario –un anemómetro hecho con cuatro vasos descartables, palitos, alambres y una caja de zapatos. Los docentes se entusiasmaron mucho ya que tenía un mínimo error respecto al aparato electrónico. Le agregamos una veleta, una brújula para hacer orientación en la Naturaleza, medición de la humedad relativa del ambiente, presión atmosférica... todo con elementos descartables. Lo único comprado son unas arandelas para contrapeso –aunque podían ser piedras–, un globo de látex y un termómetro. Con esto se puede enseñar un montón de conceptos. En cada taller le vamos agregando elementos. Nos la pidieron desde Salta y se interesaron en el Conicet.

—¿Cuáles han sido los mejores logros en las ferias de ciencias?

—En plena crisis de 2001 los chicos de esta escuela salieron primeros en una feria mundial y trajeron tres medallas de oro. Y el año anterior –en Brasil– nos habían elegido por el mejor trabajo latinoamericano y primer premio en Electrotecnia. Fue una satisfacción muy grande. En 2013 fuimos a México con un trabajito –que acá fue muy basureado por algunos políticos y directivos que por suerte ya no están–, el cual clasificó segundo en una feria en la cual participaban 900 trabajos y 17 países, entre los cuales le ganamos a los ingleses, cuyos profesores nos despreciaron.

—¿Qué era?

—Un motor que funcionaba con aire comprimido.

—¿Alternativas ante la escasez?

—Hacemos magia y acudimos a la inventiva. Cuando entré al taller y durante la crisis que comenzó en 1998, no teníamos nada, las mesas peladas y dos soldadores para tres cursos de electrónica de 30 chicos cada uno. Tenían que traer sus herramientas y si se nos quemaba un soldador o quebraba una mecha, ¡llorábamos! Juntábamos planchas, televisores y radios viejas para sacarles los cables y componentes.


Ver comentarios

Lo último

San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

¿Cuándo se reanudará el cotejo entre Patronato y San Miguel?

¿Cuándo se reanudará el cotejo entre Patronato y San Miguel?

Ultimo Momento
San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

¿Cuándo se reanudará el cotejo entre Patronato y San Miguel?

¿Cuándo se reanudará el cotejo entre Patronato y San Miguel?

Torneo Federal A: Domingo positivo para el Depro y el Lobo

Torneo Federal A: Domingo positivo para el Depro y el Lobo

Quilmes, próximo rival de Patronato, se consolida como líder

Quilmes, próximo rival de Patronato, se consolida como líder

Policiales
Femicidio de Jéssica Paola Do Santos: elevan la recompensa por información

Femicidio de Jéssica Paola Do' Santos: elevan la recompensa por información

Tragedia vial: Concordia se unió en demanda de justicia por la familia fallecida

Tragedia vial: Concordia se unió en demanda de justicia por la familia fallecida

Paraná: dos autos chocaron en Avenida Almafuerte

Paraná: dos autos chocaron en Avenida Almafuerte

Parricidio en Diamante: detienen a un hombre y su pareja

Parricidio en Diamante: detienen a un hombre y su pareja

Condenaron a alambrador que mató en la ruta y trasladó el cadáver

Condenaron a alambrador que mató en la ruta y trasladó el cadáver

Ovación
Argentina es la bicampeona del sóftbol Panamericano en Varones

Argentina es la bicampeona del sóftbol Panamericano en Varones

San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

San Lorenzo igualó sin goles con Central Córdoba

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

Banfield le dio vuelta un partido impensado a Gimnasia

Platense terminó la Copa LPF con un triunfo ante Sarmiento

Platense terminó la Copa LPF con un triunfo ante Sarmiento

Torneo Federal A: Domingo positivo para el Depro y el Lobo

Torneo Federal A: Domingo positivo para el Depro y el Lobo

La provincia
Temporal en Entre Ríos: las lluvias provocaron anegamientos

Temporal en Entre Ríos: las lluvias provocaron anegamientos

Guillermo Grieve fue diagnosticado con dengue

Guillermo Grieve fue diagnosticado con dengue

Organizan un cacerolazo en apoyo a los choferes de colectivos en Paraná

Organizan un cacerolazo en apoyo a los choferes de colectivos en Paraná

Ajuste del huso horario: especialistas analizan cómo afecta la calidad de vida

Ajuste del huso horario: especialistas analizan cómo afecta la calidad de vida

Punto ATER móvil se desplegará en ocho localidades

"Punto ATER móvil" se desplegará en ocho localidades

Dejanos tu comentario