Expertos destacan que la preparación emocional de los chicos, el juego y la información reducen la ansiedad ante análisis y estudios por imágenes.
21:15 hs - Martes 04 de Agosto de 2026
Los estudios médicos suelen generar temor e incertidumbre en muchos niños. Sin embargo, especialistas aseguran que una adecuada preparación emocional, una comunicación adaptada a cada edad y espacios pensados para las infancias pueden transformar esa experiencia y reducir significativamente la ansiedad.
El planteo surge a partir de la experiencia de Diagnóstico Maipú, donde los pacientes pediátricos representan entre el 8% y el 8,5% del total de las personas atendidas. Entre las prácticas más frecuentes figuran los análisis clínicos y los estudios por imágenes, como radiografías, tomografías y resonancias magnéticas.
La coordinadora de los servicios de Resonancia Magnética y Tomografía Computada de la institución, Jimena Carpio, explicó que durante 2025 se realizaron 2.225 resonancias magnéticas en pacientes pediátricos. El 55% correspondió a estudios neurológicos, mientras que el resto se distribuyó entre estudios musculoesqueléticos, abdominales y cardíacos.
Los especialistas remarcan que el acompañamiento comienza antes de salir de casa. Recomiendan explicar a los niños qué ocurrirá durante el procedimiento con un lenguaje sencillo y acorde a su edad, evitando promesas que luego no puedan cumplirse, como asegurar que "no va a doler nada".
También destacan la importancia de que el personal de salud esté capacitado para comunicarse con empatía y paciencia, además de ofrecer espacios amigables con juegos, música y actividades recreativas que ayuden a disminuir el estrés.
El juego como herramienta
Comprender el procedimiento permite reducir la incertidumbre. Por ese motivo, algunos centros incorporan propuestas lúdicas para familiarizar a los niños con los equipos médicos antes del estudio.
En el caso de las resonancias magnéticas, por ejemplo, se utilizan juegos de construcción para representar el funcionamiento del resonador. Además, se les explica previamente que el equipo emitirá ruidos, que podrán usar auriculares y que el estudio no produce dolor, aunque sí requiere permanecer inmóviles durante algunos minutos.
En los menores de siete años, las resonancias del sistema nervioso central suelen realizarse con sedación para garantizar la calidad de las imágenes.
Cómo afrontar una extracción de sangre
La extracción de sangre es uno de los procedimientos que más ansiedad genera tanto en los chicos como en sus familias. Desde Diagnóstico Maipú señalaron que el personal está especialmente entrenado para trabajar con pacientes pediátricos y utiliza materiales adaptados para realizar la práctica de manera rápida y segura.
Los profesionales también aconsejan explicar que el procedimiento puede sentirse como "un pinchazo similar a la picadura de un mosquito", sin minimizar las sensaciones que pueda experimentar el niño.
Además, pequeños gestos como entregar una curita con dibujos o un diploma de reconocimiento pueden ayudar a que la experiencia sea recordada de manera positiva.
Recomendaciones para las familias
Los especialistas sugieren informar con claridad qué sucederá durante el estudio, recrear el procedimiento mediante juegos en el hogar, escuchar y validar las emociones de los niños, permitirles llevar un objeto que les brinde seguridad y reconocer su esfuerzo al finalizar la práctica, independientemente de cómo hayan reaccionado.
Desde la institución destacaron que durante 2025 realizaron más de 37.000 prestaciones pediátricas entre estudios de laboratorio y diagnóstico por imágenes, y señalaron que una atención de calidad también implica generar confianza, contención y tranquilidad para los pacientes más pequeños y sus familias.