Viernes 30 de Junio de 2023
En agosto se realizará en Rosario, provincia de Santa Fe, uno de los eventos nacionales e internacionales de historietas más importantes: la decimosegunda edición de la Crack Bang Boom. El festival reúne, desde 2010, a las principales figuras del noveno arte. En esta edición, la fiesta comiquera tendrá como invitado especial al entrerriano Carlos Dearmas, quien en los últimos años ha forjado una destacada obra.
Nacido en Gualeguaychú en 1983, el ilustrador e historietista repasó con UNO cómo fue su acercamiento al mundo de los comics; su formación autodidacta en los noventa y dos mil y el crecimiento creativo que lo llevó a ocupar un lugar en la escena nacional del arte secuencial.
En ese espacio historietístico masivo, Dearmas está nominado como mejor dibujante del año y la historieta "Apagón" (Editorial Hotel de las Ideas), que realizó con el guionista Martín Tejada, está nominada a los Premios Trillo en la categoría 'mejor obra público adulto'. La novela gráfica cuenta con prólogo de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Presenta una historia ficcional en el contexto de los cortes de luz en Jujuy entre el 20 y el 27 de julio de 1976, a pocos meses de comenzada la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983).
Como todos, comenzó a dibujar desde muy chico y nunca más se alejó del arte. Desde corta edad se apasionó con la idea de crear historias y despuntó un trazo propio practicando una y otra vez. Las revistas que daban preponderancia a las historietas fueron su primera escuela: las de la editorial Columba y la revista Skorpio, a las que accedió por un tío que las protegía del paso del tiempo. También se maravilló con dibujos de ignotos autores que figuraban en el diccionario Larousse. Más adelante, su músculo creativo creció cuando se embarcó a realizar caricaturas itinerantes en festivales de todo tipo.
"Desde chico me gustaban los comics y eso de convertir otras cosas en historias. Hacía pequeñas historietas o creaba historias que no necesariamente dibujaba. Hay muchas cosas que me influyeron. Cuando estaba en Gualeguaychú los que más veía eran las revistas de editorial Columba porque un tío tenía una pequeña colección y no se la prestaba a nadie, pero yo las podía ojear. Después me regaló algunas", recordó.
Esa búsqueda por más información del mundo historietístico no se agotó allí: se interesó por los comics norteamericanos, por las novelas gráficas, los libros ilustrados e incluso los dibujos de los diccionarios. "Muchas veces miraba libros o el diccionario Larousse que traía dibujos hechos como en tinta. Para mi en esa época era imposible hacer un arte como ese, con el tramado de la tinta o el grabado. Recuerdo la idea del blanco y negro, de las líneas", señaló.
En cuanto a dibujantes que más llamaron su atención, mencionó a Ricardo Luis "Lucho" Olivera y Carlos Casalla . "En un momento quería ver todo dibujado por Lucho Olivera y también a Casalla, que era de una línea más ágil. Ya de grande descubrí a Quique Alcatena, a quien en una época lo tuve como influencia directa y luego eso se fue disolviendo porque fui por otros caminos. El otro día lo vi y le dije que yo quería hacer cosas como las que él hacía en la revista Skorpio", refirió.
Sobre sus años de temprana formación, contó: "Soy autodidacta y el problema para uno que se forma así es que no tenía gente a la que recurrir. No sabía cuando las cosas estaban bien o mal. Me plegaba a mi criterio: a veces era muy benevolente o, en cambio, decía que era una porquería lo que hacía. Esos eran los proceso por los que pasaba".
Una etapa importante en su carrera fue como caricaturista itinerante. Al respecto, relató: "Empecé a laburar de eso en 2001 por una cuestión de necesidad. Mis conocidos decían que le gustaba lo que hacía y que empezara a hacer retratos en ferias. Yo tenía confianza y así empecé a ir a ferias de artesanos, donde descubrí las movidas en las ciudades. Ahí vi la posibilidad de laburar en esto. Me fui a vivir luego a Salta y fui aprendiendo otras cosas. Dibujaba como loco, trabajando muy rápido. Una vez llegué a hacer 120 dibujos en una feria. 120 personas dibujadas. Agarré mucha cancha trabajando delante de todo el mundo. En esa época tenía el entusiasmo hippie tardío".
Destacó que hoy hay más posibilidades para desarrollarse como artista con Internet como lugar para hallar lo necesario. Y alentó a los jóvenes que quieran dedicarse a la historieta "a trabajar mucho y a mostrar lo que hacen".
La Crack Bang Boom
La Crack Bang Boom se realizará del 17 al 20 de agosto, en Rosario. Congregará a dibujantes, guionistas y editoriales del mundo del comics. Para muchos dibujantes y escritores es una vidriera a nuevos públicos.
Dearmas fue anunciado como invitado nacional. En el comunicado oficial, la organización subrayó que "ha expuesto y participado en publicaciones a lo largo de América y Europa, ganado algunos premios de historieta e ilustración y, actualmente, alterna el trabajo editorial con la venta de originales".
Sobre su nominación como mejor dibujante y la de su historieta -Apagón-, Dearmas se mostró agradecido: "Es uno de los eventos de comics más grande del país y es súper copado este reconocimiento. También será una buena posibilidad para encontrarse y hacer un intercambio más humano con autores y editores. Eso es impagable".
En esa línea, rescató el presente de la historieta en el país: "Veo muchas cosas muy positivas, sobre todo porque en los últimos años surgieron editoriales autogestivas. Veo que, a pesar de las dificultades económicas, la gente lo hace igual. Hay artistas que se agrupan y publican por Internet o gente que aporta dinero a la preventa de un libro. Eso lo valoro mucho".
Contra las IA
Desde hace algunos meses, los dibujantes de todo el mundo se ven alertados por la generación de ilustraciones a través de aplicaciones con la llamada inteligencia artificial. Para Dearmas, la generación de las mismas son un fraude: "Es un robo a trabajadores y una estafa a la inteligencia del público. Suelo bromear que la gente se imagina que hay un robotito en la máquina y que se quiere expresar, que sueña, que imagina imágenes y escribe poemas. Eso no existe, es una estafa porque se toma el trabajo de otras personas y se hace pasar por algo hecho por la máquina, que hace un collage con lo que han hecho otras personas".
"También me parece lamentable la falta de comprensión en relación a la creación, a la inteligencia y la autopercepción de lo que es uno como ser creador. Lo creativo es un encuentro con nosotros. Es un espejo de lo que somos. No puedo verme en una cosa que no es humana. Espero que la gente no se vea reflejada en eso. Sería un anuncio de un futuro muy triste", finalizó.
Dónde ver su obra
Dearmas difunde su obra a través de diferentes plataformas, donde recibe los encargos más variados: desde un dibujo para colgar hasta la portada de un libro.
Instagram: https://www.instagram.com/carlos.dearmas/?hl=es
Facebook: https://www.facebook.com/mrdearmas/?locale=es_LA
Behance: https://www.behance.net/carlosdearmas