Domingo 01 de Enero de 2017
Bajo su apariencia inofensiva, el Pozo de Jacob presenta una apertura en su boca de cuatro metros de diámetro y diez metros de profundidad. A medida que nos adentramos en sus entrañas verticales, el pozo se divide en cuatro cuevas separadas, que llegan a alcanzar una profundidad de unos cuarenta metros, recoge el portal Big Picture.
La primera cueva subacuática de este pozo se puede encontrar a unos 9 metros, alcanzando los 16 metros de profundidad. Esta cueva está bien iluminada por la luz exterior y en ella habitan numerosos peces y algas.
Tanto la segunda como la tercera cueva están formadas en parte por grava suelta, por lo que los intrépidos buzos procuran no tocarla al pasar a su lado para que ésta no les juegue una mala pasada.