Un especialista explicó cómo funcionan los decibeles, qué niveles pueden representar un riesgo y cómo prevenir daños por ruido en la vida cotidiana.
Sábado 26 de Septiembre de 2026
El ruido forma parte de numerosas actividades cotidianas, desde el tránsito y los espacios laborales hasta los recitales, boliches y el uso de auriculares. La exposición a determinados niveles de presión sonora puede generar efectos sobre la salud, especialmente cuando se mantiene durante períodos prolongados.
Para explicar cómo se mide el ruido y cuáles son sus posibles consecuencias, el ingeniero en sonido Pablo Miechi brindó detalles en Antes de Salir, por El Tres.
El especialista realizó además una medición en las inmediaciones del Parque Independencia, en Rosario, con un sonómetro o decibelímetro. El instrumento registró durante cinco minutos un nivel sonoro continuo equivalente ponderado A de 69,7 decibeles.
Miechi explicó que ese valor representa un promedio de las variaciones de presión sonora registradas durante el período de medición.
La escala de decibeles es logarítmica
El sonido está compuesto por variaciones de presión que se propagan hasta llegar al oído. Para cuantificarlas se utiliza la escala de decibeles, que tiene carácter logarítmico.
Según explicó el especialista, las variaciones de presión sonora pueden abarcar desde aproximadamente 20 micropascales hasta 20 pascales, por lo que una escala lineal resultaría poco práctica para representar esos valores.
El sonómetro cuenta con un micrófono calibrado que capta la presión sonora y la convierte en una medición expresada en decibeles. En este caso se utilizó además la ponderación A, un filtro que permite aproximar el registro a la forma en que el oído humano percibe los sonidos.
Para medir el ruido del tránsito, el período de observación suele ser más extenso debido a las variaciones provocadas por el paso de automóviles, colectivos y otros vehículos.
Desde qué nivel puede existir riesgo para la audición
En el ámbito laboral, la exposición al ruido está contemplada por las normas de higiene y seguridad. Miechi señaló como referencia 85 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente durante una jornada laboral de ocho horas.
El nivel de ruido, sin embargo, no es el único factor que determina el riesgo. También debe considerarse el tiempo de exposición. A medida que aumenta la intensidad sonora, disminuye el período durante el cual una persona puede permanecer expuesta sin incrementar el riesgo de daño auditivo.
Entre las consecuencias de una exposición excesiva puede aparecer la hipoacusia, es decir, una disminución de la capacidad auditiva. El especialista explicó que las células ciliadas del oído pueden deteriorarse y que uno de los primeros efectos puede ser una pérdida de sensibilidad en las frecuencias agudas, importantes para la comprensión del habla.
Recitales y boliches: intensidad y tiempo de exposición
La exposición a niveles elevados de ruido también puede producirse en actividades recreativas. De acuerdo con Miechi, en recitales y boliches pueden registrarse niveles de entre 95 y 110 decibeles, aunque los valores dependen de las características del lugar y de la música.
En estos casos, la duración de la exposición adquiere especial importancia. Como ejemplo, el especialista explicó que una exposición a 100 decibeles durante aproximadamente 15 minutos puede alcanzar la dosis diaria de ruido utilizada como referencia para evitar una exposición excesiva.
Los protectores auditivos reducen el nivel de presión sonora que llega al oído y, aunque son habituales en ámbitos laborales, también pueden utilizarse durante actividades recreativas como los recitales.
Auriculares: la regla 60/60
Los auriculares constituyen otra fuente de exposición sonora. Los modelos actuales permiten reproducir música con buena calidad sin necesidad de utilizar el volumen máximo.
Los auriculares intraurales, además, pueden disminuir parte del ruido exterior al cubrir el conducto auditivo, lo que permite escuchar con menor volumen. Al mismo tiempo, la fuente sonora se encuentra más próxima al tímpano.
En ese contexto, Miechi recordó la denominada regla 60/60: utilizar los auriculares a un máximo del 60% del volumen durante hasta 60 minutos.
Reducir tanto el volumen como el tiempo de exposición constituye una de las principales medidas para disminuir los riesgos asociados al uso prolongado.
Qué establece Rosario para los ruidos molestos
El ruido también está contemplado por la normativa municipal de Rosario. Miechi explicó que existen ordenanzas que regulan los ruidos molestos y la difusión musical.
Para establecer si un establecimiento supera los niveles permitidos se realizan mediciones con instrumentos profesionales. El sonómetro utilizado durante la demostración es de clase 1, de uso profesional y certificado.
Estos controles pueden efectuarse a partir de denuncias por ruidos molestos o durante procesos de habilitación de establecimientos que cuentan con música o difusión sonora.