Miércoles 09 de Febrero de 2022
Como cada 9 de febrero, el mundo entero rinde tributo a la pizza en su "Día mundial". La jornada es ideal para hacer honor a una una de las comidas más populares y económicas del mundo, y muy fácil de preparar. La pizza, esa mezcla de harina, tomate, queso, aceitunas y condimentos, en sus distintas variedades, tiene origen en Italia hace diez siglos, cruzó todas las fronteras imaginables y se transformó no solo en una opción gastronómica sino también en un hecho cultural.
De pie durante un descanso laboral o alrededor de una mesa con amigos, la pizza es parte de la vida cotidiana y tiene su representación en la música y la pantalla grande. La Argentina y, particularmente la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, tienen una marcada tradición en la elaboración y el consumo de pizza.
El historiador británico John Dickie en su libro Delizia se refirió a dos características que la hacen única: la posibilidad de comerla al paso, y que, al menos cuando se escribió el texto, era accesible y permitía saciar el hambre de quien la consumiera. A la piedra o al molde, de muzzarella, fugazetta, artesanal o producida en serie, la pizza no parece tener límites a la hora de la creatividad.
La oferta actual que se exhibe en carteleras y redes sociales incluye una cantidad de ingredientes que nada tiene que ver con la receta original que crearon en Italia para aprovechar algunos pocos ingredientes que podían estar al alcance de cualquiera.
La fecha
Esta fecha fue elegida en el año 2017 por Unesco, que declaró a la pizza como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad debido a su rol en la vida social y la transmisión del arte culinario entre generaciones. Asimismo, la decisión fue aprobada por el Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en una junta realizada en Jeju, una importante isla surcoreana, con el respaldo de dos millones de firmas.
La pizza ha ido evolucionando, adquiriendo distintas configuraciones en cada lugar en el que se ha ido asentando. La palabra proviene del griego pektos, cuyo significado es sólido o coagulado. Sus orígenes se remontan al consumo del pan de trigo en las antiguas culturas de Egipto, Persia, Grecia y Roma, sin embargo, la pizza como es conocida hoy en día se originó en Nápoles, Italia.
Se cree que la pizza moderna fue realizada, por primera vez, por un panadero napolitano llamado Raffaele Espósito, quien cocinó la pizza margarita en el año 1889. Según algunas versiones, el Palacio Real de Capodimonte le había hecho un encargo a Espósito para que cocinara una pizza en honor a la visita de la Reina Margherita, de ahí su famoso nombre.
Las variaciones internacionales de la pizza
Pese a la gran popularidad de la pizza italiana, existen otras versiones gastronómicas del icónico plato en distintas partes del mundo como, por ejemplo:
Japón: la versión de pizza japonesa se denomina Okonomiyaki, conformado por una masa elaborada con varios ingredientes elaborados a la plancha, tales como cebolla de verdeo, carne, camarones, kimchi, vegetales y queso.
Polonia: el Zapiekanka es considerada la comida callejera favorita de los polacos. Es un pan tipo baguette horneado, aderezado con jamón, queso, champiñones salteados.
Francia: la Tarte Flambeé está elaborada con una masa plana y fina, cubierta con cebolla, tocino y nata líquida gratinada al horno.
Turquía: La lahmayun, mejor conocida como la pizza turca, es una receta tradicional de Turquía; aunque sin queso. Consiste en un pan plano, delgado y crujiente, cubierto con una pasta hecha a base de carne, vegetales, hierbas y especias locales que combinan la pizza tradicional con la comida tradicional árabe.
La muzza hecha canción
“De anchoa, de muzzarella, con palmitos, jardinera, con ananá, con dulce de batata, con cualquier cosa que le quieras poner”, popularizó el excomediante Alfredo Casero antes que terminara el Siglo 20. Los Auténticos Decadentes optaron por una cita más tradicional cuando escribieron “Me traté de alejar del camino del mal, navegando en la tormenta de la angustia espiritual. Pero nunca pude abandonar la pizza con faina”.
En una línea similar los músicos de Memphis la Blusera le dieron fama a un pequeño local del barrio porteño de Floresta: “En la universal, fin de la noche. Moscato, pizza y fainá, moscato y pizza...”
La redonda en la pantalla grande
El cine siempre tuvo un espacio para las grandes cortadas en ocho porciones. Marty McFly (Michael Fox) comió algunas con su familia en Volver al futuro 2 y John Travolta masticó dos porciones juntas en Fiebre del Sábado Noche.
Las Tortugas Ninja enloquecían frente a las cajas de pizzas con queso extra derretido y hasta el mismísimo Freddy Krueger genera miedo cuando mueve las cuchillas de su mano mientras mira fijamente una grande con rodajas de longaniza que mutan en pequeños rostros aterrorizados.
“Vamos a comer unos triángulos”, decían los protagonistas de “Pizza, birra faso”, la ópera prima de Adrián Caetano y Bruno Stagnaro, que reflejó la marginalidad del centro porteño en el final de los años 90.
El director Spike Lee fue un paso más allá y en su película “Haz lo correcto” ubicó en una pizzería el epicentro de un levantamiento popular antirracista de la ciudad de Los Ángeles. Y quién no recuerda a una joven y hermosa Julia Roberts en el fil Mystic Pizza o la pizzería favorita de Andy (Toy Story) Pizza Planeta.