Con 20 años de trayectoria en la moda y dos al frente de su propio local, Mónica Sione apuesta al asesoramiento personalizado y a la innovación
12:48 hs - Lunes 19 de Octubre de 2026
Mónica Sione pasó por el ciclo de entrevistas UNO a UNO y compartió su recorrido de dos décadas en la industria textil, los desafíos de emprender y su experiencia al frente de un local de indumentaria femenina en el Shopping La Paz de Paraná. Además, destacó la importancia del asesoramiento personalizado y de encontrar un estilo propio.
Dos décadas en el mundo de la moda
La relación de Mónica Sione con la indumentaria comenzó hace 20 años. Desde entonces, construyó un recorrido ligado al mundo de la moda, una experiencia que hoy vuelca en By M, el emprendimiento propio que inició hace dos años y que funciona en el Shopping La Paz.
El local reúne propuestas de indumentaria femenina pensadas para distintas ocasiones, con prendas que buscan combinar comodidad, versatilidad y tendencias. Para Mónica, la selección de cada producto es una parte fundamental del trabajo: está atenta a las novedades y elige personalmente las prendas que llegan al negocio.
“Me gusta estar siempre innovando, traer cosas nuevas y que la clienta encuentre algo diferente cada vez que viene”, explicó. Esa búsqueda también implica observar qué se usa, qué prendas funcionan en el día a día y cómo adaptar las tendencias a distintos estilos.
By M es su espacio para desarrollar una mirada propia sobre la moda, pero también para construir un vínculo cercano con quienes se acercan a conocer las propuestas.
El valor de asesorar y encontrar un estilo propio
Más allá de la ropa, uno de los aspectos que más disfruta Mónica es el contacto con las clientas. La atención personalizada ocupa un lugar central en su manera de trabajar, porque considera que elegir una prenda no se trata solamente de seguir una tendencia, sino de encontrar aquello con lo que cada mujer se sienta identificada.
“Me encanta asesorar, recibirlas, atenderlas, charlar. Ese ida y vuelta con las clientas me gusta mucho”, contó. Para ella, escuchar qué busca cada persona y acompañarla durante la elección es parte de la experiencia que quiere ofrecer desde su local.
“By M es un espacio donde queremos que cada mujer se encuentre a sí misma, se reconozca y que se sienta linda y poderosa”, expresó.
En ese sentido, considera importante que cada mujer pueda reconocer sus preferencias y elegir de acuerdo con su personalidad. Las tendencias pueden funcionar como una referencia, pero no necesariamente representan a todas por igual.
“Lo principal es que cada uno tiene que saber su estilo, porque te pueden gustar un montón de cosas, pero al momento de ponértelas, si vos no te sentís segura, no lo vas a lucir”, sostuvo. La idea es que cada clienta pueda incorporar novedades sin perder aquello que la identifica.
Las redes sociales como nueva vidriera
El crecimiento de By M también está relacionado con los cambios en la manera de mostrar y vender indumentaria. Las redes sociales se convirtieron en una herramienta fundamental para acercar las propuestas del local a más personas y mantener el contacto con las clientas.
Mónica reconoció que adaptarse a ese escenario fue uno de los desafíos del emprendimiento. Aprender a generar contenido, mostrar las prendas y promocionar el negocio requiere tiempo, planificación y una dinámica diferente a la atención presencial. En ese proceso, fue necesario capacitarse, invertir y entender que las plataformas digitales funcionan como una vidriera más.
Las publicaciones permiten mostrar novedades, compartir combinaciones y despertar el interés de quienes siguen la cuenta, incluso antes de acercarse al shopping. La comunicación digital, además, complementa el trato personal que caracteriza al negocio.
Para Mónica, ambos espacios forman parte de una misma experiencia: mostrar lo que ofrece By M y sostener el vínculo con quienes eligen comprar allí.
Tendencias, prendas y ocasiones
A la hora de hablar de moda, Mónica destacó la presencia de estampados como los lunares y las rayas, además de una paleta que incluye tonos tierra, rojo y azul marino. También señaló el protagonismo de prendas de sastrería, pantalones, blazers y chalecos, junto con materiales como el lino y el denim.
Las opciones varían según la temporada y la ocasión. Para el día, los colores claros y las texturas livianas permiten armar conjuntos cómodos, mientras que para la noche aparecen las telas satinadas, los encajes, las lentejuelas y los detalles brillantes. Sin embargo, la elección depende de cómo cada persona quiera combinar esas propuestas.
Una misma prenda puede adaptarse a diferentes situaciones mediante los accesorios, el calzado o la incorporación de otras piezas. En ese sentido, Mónica sostiene que conocer las tendencias ayuda a ampliar las posibilidades, pero no reemplaza la búsqueda personal. La clave está en elegir aquello que se adapte a cada cuerpo, gusto y estilo de vida.
Emprender y proyectar nuevos desafíos
Detrás del crecimiento de By M hay también una historia de trabajo y organización. Mónica describió el emprendimiento como una actividad que exige dedicación constante, capacidad de adaptación y disposición para afrontar momentos de incertidumbre. “El emprendedor trabaja 24/7 y hay siempre momentos donde a uno le va bien y otros donde le va mal. Uno tiene que tratar de reinventarse para poder seguir y avanzar”, reflexionó.
A las tareas propias del local se suman la selección de mercadería, la atención, la comunicación y las decisiones necesarias para sostener el negocio. Cada etapa implica aprender y encontrar nuevas formas de responder a las demandas de las clientas. En su vida personal, sus hijas, María Victoria, de 16 años, y Renata, de 12, ocupan un lugar importante.
Mónica las reconoce como uno de sus motores y contó que también muestran interés por la moda. Con dos años de recorrido al frente de su propio local, mira hacia adelante con ganas de seguir creciendo. La posibilidad de ampliar el emprendimiento y abrir otras sucursales forma parte de sus proyectos, aunque sabe que cada paso requiere planificación y trabajo.
By M representa así la continuidad de una trayectoria de dos décadas en la industria textil y, al mismo tiempo, el desafío de construir una marca propia. Con el asesoramiento personalizado como sello y la innovación como una búsqueda permanente, Mónica Sione resume su horizonte en una frase: “Es un proyecto. Así que By M va por más”.