Sábado 10 de Febrero de 2024
En Argentina, casi el 5% de las mujeres menores de 18 años están casadas o en situación de convivencia con hombres mayores. Es un problema invisibilizado que atenta directamente contra los derechos de las niñas. Misiones, Chaco, Formosa, Santa Fe y Entre Ríos son las provincias con más casos.
Los matrimonios o convivencias infantiles ocurrieron siempre pero, a pesar de todos los derechos adquiridos y de las acciones de concientización realizadas, continúan vigentes. En casos más extremos sucede con niñas de tan solo 10 años. “Cuando se trata de menores de 15 años, se consideran matrimonios no consentidos”, explicó Mabel Bianco, directora de la Fundación para el Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), en un informe anual.
Los arreglos matrimoniales en niñas menores de 15 años son considerados forzados. FEIM explica que las adolescentes no tienen aún capacidad de consentir y no están psicológicamente preparadas para tomar este tipo decisiones de forma consciente e informada. De igual modo, la ONG Girls not Brides agrega que se considera forzada “toda unión formal o informal en la que una o ambas partes tienen menos de 18 años”.
La agencia Antártica Press realiza coberturas y videos documentales para visibilizar temas urgentes como el matrimonio infantil, la mutilación genital femenina, la pobreza, la violencia de género durante la migración y más. Así, revelaron que las prácticas ancestrales y forzadas como el casamiento de menores no solo se vive en ciudades de bajos recursos, como Kenia, sino que se repite en Estados Unidos y países de Europa y África.
¿Por qué sigue ocurriendo?
FEIM registró que el 4,7% de niñas menores de 18 años están casadas o conviviendo en Argentina, sobre todo en el noreste. La razones de estos acuerdos suelen ser económicas y muchas veces son generadas por sus padres o tutores. “Generalmente se lo vincula a la pobreza”, explicó Bianco y agregó que también suceden por la trata de personas.
La pobreza y la falta de dinero es un denominador común que se repite cuando se habla de matrimonio infantil en el mundo. Antártica Press lo mostró en su informe sobre “la peor sequía en 40 años” que atravesó Kenia. Allí reveló que “en la región aumentaron los matrimonios forzados porque sin cosechas las familias no tienen ingresos y casan a sus hijas para cobrar una dote”.
En Argentina, cabe remarcar, muchas niñas y adolescentes que se casan son migrantes o indígenas. Las tradiciones del norte del país, las prácticas ancestrales, los roles estereotipados de género, el factor cultural y étnico contribuyen a que el matrimonio infantil persista y se naturalice. Por eso, es difícil determinar con exactitud qué lo origina debido a la migración de países limítrofes y hacia otras provincias.
Con solo 12 años
Uno de los casos revelados a la prensa por FEIM es el de una niña de 12 años en Misiones. Los padres la entregaron en matrimonio a un señor mayor de edad para que la niña esté protegida de posibles abusos sexuales. Ahora, la menor está casada y los otros hombres del pueblo no se le acercan porque respetan a su marido. En esta historia, la nena de 12 años evitó una violación de extraños pero pasó a ser víctima de abuso por parte de su propio esposo.
“El aislamiento, la restricción de la libertad y el embarazo posicionan a las niñas y adolescentes en una relación desigual de poder con sus parejas”, remarcó FEIM. El matrimonio implica interrumpir la educación de las niñas aunque hay casos donde la escolarización no existía previamente. Además deriva en el aumento de la maternidad adolescente, violencia de género, femicidios y riesgo de infección con VIH.
FEIM reveló que las provincias con tasas más altas de matrimonio de adolescentes entre 14 a 17 años son Misiones con un 7,2%, Chaco con 6,9%, Formosa 6,4%, Santa Fe y Entre Ríos con 5,4%, Santiago del Estero y Corrientes con 5,3%. En La Rioja alcanza al 4,9% de las chicas. Los datos perteneces a 2021 y no hay actualizaciones disponibles.
Los matrimonios infantiles generan todo tipo de consecuencias a nivel global. En África, desde que nacen hasta los 15 años las mujeres están sometidas a la practica de mutilación genital para que lleguen más “puras” al matrimonio, así lo explica la agencia Antártica Press. “La mutilación genital femenina tiene que ver con la intención de restringir el placer del sexo, de modo tal que se eviten las relaciones sexuales prematrimoniales y al momento de arreglar un matrimonio, la niña tenga más valor”, remarca el informe especial.
Además, enfatizan que a la hora de arreglar un matrimonio una niña virgen vale más que una que no lo es. “Por esto, la familia del hombre pagará más dinero -dará una dote mayor- si la futura esposa está mutilada”, señalan. En Argentina también ocurren este tipo de pagos por los matrimonios o, incluso, muchas niñas atravesadas por la pobreza dejan a sus familias y se casan a temprana edad para vivir mejor.