Lunes 24 de Julio de 2023
En países como Japón, Corea o China son sumamente populares los cafés donde, además de una merienda o desayuno, los comensales comparten tiempo con animales que sirven de entretenimiento. Un joven de Palermo abrió un lugar con características similares, pero fue denunciado por maltrato animal y por las condiciones anti-higiénicas del establecimiento.
Un grupo de activistas por los derechos de los animales denunciaron que Benito Cat Café, ubicado en el barrio porteño de Palermo, maltrataba a los gatos que vivían en el lugar e incluso que el espacio se encontraba en condiciones peligrosas para la salud de quienes asistían a comer y pasar tiempo con los felinos.
Además de compartir una serie de descargos en las redes sociales, que iban acompañadas de fotos, testimonios y videos, se hizo una denuncia a la Agencia Gubernamental de Control donde se estableció que lo reportado "puede constituir una violación a la norma vigente en la Ciudad".
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A través de los distintos posteos, se puede ver materia fecal de los gatos en distintos lugares, así como felinos con pulgas, electrodomésticos en mal estado, falta de higiene en la cocina y en el espacio, así como comida podrida.
Dentro de los testimonios que se compartieron, resaltaron algunos: "A mí me invitaron hace unos meses y la pasé horrible con mi hija. Pensé había sido algo puramente nuestro y que que había mucho más atrás. Me escribieron del lugar diciéndome que deje de difamar con información falsa".
Los denunciantes, que forman parte de una asociación protectora de animales, indicaron que el dueño recibía gatos en tránsito pero nunca eran devueltos y tampoco informaba el estado de los animales: "Empezó a meter gatos de manera descontrolada, tres de ellas estaban súper estresadas. Los gatos nuevos estaban llenos de parásitos, sin vacuna, sin testeo de virales, simplemente los juntó todos sin ningún tipo de control y él admite todo".
Afortunadamente, las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires clausuraron definitivamente el lugar y se confirmó que el dinero por las reservas fue devuelto a las personas. Respecto a los gatos que se encontraban en el establecimiento, se confirmó que fueron repartidos a distintas organizaciones proteccionistas con fines de ser atendidos por veterinarios y luego serían dados en adopción responsable.