La pintura perteneció al galerista Jacques Goudstikker y fue hallada en una vivienda de Mar del Plata. La Justicia ordenó que sea devuelta a su heredera.
17:00 hs - Lunes 07 de Septiembre de 2026
La Justicia Federal de Mar del Plata ordenó avanzar con la restitución de Retrato de una dama, una pintura que perteneció al coleccionista y galerista neerlandés Jacques Goudstikker y que fue sustraída durante la persecución nazi a la población judía en los Países Bajos.
El juez de Garantías de Mar del Plata, Santiago Inchausti, dispuso la suspensión del proceso a prueba para una pareja imputada por el ocultamiento de la obra, luego de homologar un acuerdo alcanzado entre el fiscal federal Carlos Martínez y la defensa.
Como parte del acuerdo, ambos imputados aceptaron que el cuadro sea restituido a Marei von Saher, señalada por el Ministerio Público Fiscal como única heredera de Goudstikker. También renunciaron a cualquier derecho o acción de reclamo civil o penal relacionado con la pintura.
Además, cada uno deberá donar $2,4 millones a la cooperadora del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, por un total de $4,8 millones, y cumplir durante dos años distintas reglas de conducta. Entre ellas se encuentran fijar domicilio y someterse al control de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DECAEP).
Una restitución con valor histórico
Durante la audiencia, el fiscal Martínez sostuvo que el acuerdo representa “una reparación de carácter histórico para las víctimas del caso”. La querella, en tanto, señaló que la heredera no consentía “86 años de expolio” y que no buscaba una indemnización ni venganza, sino recuperar una obra que había pertenecido a su suegro.
El fiscal general Daniel Eduardo Adler consideró que la devolución tiene además un carácter reparatorio para el colectivo afectado por el genocidio perpetrado durante la Segunda Guerra Mundial.
Actualmente, Retrato de una dama permanece bajo resguardo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La resolución será elevada al máximo tribunal, que deberá determinar el mecanismo mediante el cual se concretará la restitución.
El cuadro apareció en una fotografía inmobiliaria
La investigación comenzó a partir de una investigación periodística realizada en los Países Bajos sobre obras de arte robadas por los nazis durante la ocupación de Ámsterdam.
En abril de 2025, el periodista neerlandés Peter Schouten viajó a Mar del Plata siguiendo una pista vinculada con la familia de una de las personas que posteriormente sería imputada. La vivienda estaba publicada para la venta en el sitio web de una inmobiliaria y una de las fotografías mostraba, en el living, una pintura que coincidía con una de las obras buscadas de la colección Goudstikker.
La información fue publicada el 25 de agosto de 2025 por el diario neerlandés Algemeen Dagblad y luego reproducida por medios argentinos y de otros países.
Ese mismo día, la Unidad Fiscal Mar del Plata recibió una denuncia de Interpol Argentina y, al día siguiente, otra de la Dirección General de Aduanas, dependiente de ARCA.
Con autorización judicial, el 26 de agosto de 2025 se allanó la vivienda donde había sido fotografiado el cuadro. Sin embargo, la pintura ya no estaba. Había sido reemplazada por otra y en la pared permanecía la marca correspondiente a las dimensiones de la obra retirada.
El 1° de septiembre se realizaron procedimientos en otros cuatro domicilios vinculados con el entorno familiar de los imputados y se dispuso el arresto domiciliario de la pareja. Dos días después, a través de su abogado, entregaron la pintura en la sede del Ministerio Público Fiscal de la Nación en Mar del Plata.
Una pericia identificó al autor
Una vez recuperada, la obra quedó bajo resguardo de la Corte Suprema y fue sometida a una pericia técnica realizada por profesionales designados por la Academia Nacional de Bellas Artes.
El estudio determinó que se trata de una obra del pintor italiano Giacomo Antonio Melchiorre Ceruti (1698-1767) y permitió establecer su procedencia como parte de la colección que Goudstikker había reunido hasta 1940 en los Países Bajos.
La pintura también figura en un listado de piezas de arte expoliadas que todavía no fueron restituidas a sus titulares. Ese registro fue elaborado a partir de la base de datos del Ministerio de Educación y Cultura de los Países Bajos, según información aportada por Interpol y certificada por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
Qué se les imputó a los acusados
En la audiencia de formalización, realizada el 4 de septiembre de 2025, el fiscal Martínez atribuyó a la pareja haber tenido en su poder, al menos desde 1979 y hasta el 3 de septiembre de 2025, la obra Retrato de una dama.
La conducta fue encuadrada como encubrimiento agravado, en la modalidad de ocultamiento, previsto en el artículo 277 del Código Penal. Para establecer la agravante se tuvo en cuenta la especial gravedad del delito precedente: la expoliación de la obra durante la persecución y el genocidio perpetrados por el régimen nazi.
Según la reconstrucción histórica incorporada al acuerdo, el cuadro había sido sustraído a Goudstikker después de julio de 1940, durante la ocupación nazi de los Países Bajos. El galerista debió abandonar el país debido a la persecución que sufrió por su condición de judío.
La investigación también estableció que la obra habría llegado posteriormente a manos de la familia de la mujer imputada. Su padre, de nacionalidad alemana y fallecido en 1978, había sido funcionario público durante el III Reich y ocupado cargos vinculados con las áreas de economía y finanzas del Estado alemán durante el período en que se produjo la expoliación de la colección Goudstikker.
La causa fue llevada adelante por la Unidad Fiscal Mar del Plata, con la participación del fiscal Carlos Martínez y la cooperación de la Procelac, conducida por Diego Velasco. También intervinieron las funcionarias Valeria Calaza y Agustina Sienra.