La inmunología: un sentido que percibe y responde al entorno

En el Día Internacional de la Inmunología, el Conicet está entre los primeros institutos argentinos en estudiar el sistema.

14:12 hs - Miércoles 29 de Abril de 2026

Este miércoles se celebra el Día Internacional de la Inmunología. Un instituto del CONICET y la UNR, entre los primeros de Argentina en estudiar el sistema inmune, explora sus funciones y su naturaleza transversal a todos los órganos y tejidos del cuerpo humano.

“Existe una definición del investigador Edwin Blalock, que propone al sistema inmune como el sexto sentido, porque es capaz de censar aquello que está a nuestro alrededor, generar sistemas de alerta, de defensa y posteriormente de reparación”, subraya Ana Rosa Pérez, investigadora del CONICET y directora del Instituto de Inmunología Clínica y Experimental de Rosario (IDICER, CONICET-UNR), abocado a estudiar esta temática desde mediados de 1970.

Si bien una de las funciones primordiales del sistema inmune es la protección frente a patógenos, no es su única tarea; también protege al organismo contra el desarrollo de tumores, cumple un papel hemostático fundamental e interviene en múltiples procesos como el embarazo o la reparación de heridas. “Aunque no estemos enfermos, el sistema inmune está funcionando e interviniendo en muchos otros fenómenos que son vitales”, detalla Pérez.

Los estudios del Conicet

Natalia Santucci, también investigadora del CONICET en el IDICER, añade que este instituto ha sido de los pioneros en Argentina en demostrar que en patologías infecciosas como la tuberculosis o el mal de Chagas, el sistema inmune no actúa aisladamente sino que mantiene diálogo constante con otros sistemas del cuerpo humano. Este enfoque, producto en parte de hallazgos significativos surgidos del IDICER, propone que por ejemplo la respuesta al estrés que produce una infección, se da gracias a la comunicación crucial con los sistemas inmunológico, neuroendocrino y metabólico.

Según explica la investigadora, tras años de estudio, el paradigma sobre el sistema inmune cambió, hoy se lo entiende como una red transversal a todos los órganos y tejidos: “A lo largo del cuerpo hay células inmunitarias trabajando para mantener la armonía”. Y ahonda: “Son ellas las que deciden tolerar lo que es extraño pero inofensivo, como microbios del ambiente o un embrión que se implanta en el embarazo; pero también las que poseen la plasticidad suficiente para detectar y eliminar una amenaza, como un patógeno externo o una célula propia que ha mutado”.

Este sistema también puede desequilibrarse por un exceso o por un déficit de actividad. Según el contexto, ciertos agentes pueden modular la respuesta inmunitaria. Por ejemplo, las células tumorales pueden suprimir la respuesta inmune para garantizar su persistencia. En cambio, en las enfermedades autoinmunes se produce un reconocimiento erróneo de lo propio, lo que rompe el equilibrio de tolerancia y lleva al sistema a atacar los propios tejidos.