Jueves 16 de Junio de 2022
"Por Ucrania de corazón a corazón" fue la campaña que inició el sacerdote verbista Jerzy Marian Faliszek, más conocido como el padre Jorge. Con la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) se propuso dos proyectos para ayudar a Ucrania en medio del conflicto bélico con Rusia. A través de la cooperación material, espiritual y el servicio visitó en Polonia un centro de refugiados muy cerca de la frontera con Ucrania y hace pocos días concretó el segundo proyecto que fue acercarse a una escuela primaria donde asisten niños ucranianos. A todos los llevó regalos y dibujos que los pequeños misioneros de Argentina enviaron con la intención de alegrar y compartir a sus pares que debieron dejar su país.
Faliszek, nacido en Polonia en 1966, llegó a Crespo en 1996 y desempeñó su labor misionera como vicario parroquial de Nuestra Señora del Rosario. En 1997 fue designado párroco de San José de Crespo, donde estuvo hasta el año 2002. Su apostolado lo llevó luego a Bolivia, para estudiar la licenciatura en Misionología en la Universidad Católica de Cochabamba y a su regreso dirigió las OMP en la diócesis de Quilmes. En 2017 fue elegido director nacional en la Argentina de las Obras Misionales Pontificia.
En los 40 días que duró la campaña "Por Ucrania: de corazón a corazón" los niños, adolescentes y animadores de la Infancia y Adolescencia Misionera de Argentina recaudaron 824.670,47 pesos y cientos de cartas y dibujos de todo el país. Todo lo recaudado y los materiales de los niños fueron entregados en Polonia por el el sacerdote, quien se acercó en primer lugar al "Centro de ayuda a los niños de Ucrania" que funciona en la ciudad de Stalowa Wola, a pocos kilómetros de la frontera con Ucrania y hace unos días hizo lo propio en la ciudad de Pozna, donde se matricularon unos 500 niños en Nivel Inicial y unos 10.000 en la primaria. Allí visitó la escuela primaria Nº3 y aprovechó la ocasión para contarles un poco sobre el país del Papa Francisco.
"Hoy vino especialmente a nuestra escuela el padre Jerzy Faliszek (un misionero de Argentina). Dirigió lecciones con una misión para nosotros, hablándonos de un país nueve veces más grande que Polonia. Tuvimos la oportunidad de conocer no solo la fauna y la flora, sino también sobre la vida de nuestros compañeros del país del Papa Francisco. Conocimos algunas frases en español y aprendimos las canciones. Sin embargo, la mayor emoción esperaba a nuestros alumnos de Ucrania. Resultó que el padre había traído cartas escritas especialmente para ellos por niños de Argentina, en las que expresaban su preocupación y su deseo de paz. Especialmente durante varios meses, recolectaron sus ahorros para poder presentar un regalo a los niños ucranianos. Cada una de las clases de ucraniano recibió regalos para cada uno", hicieron saber desde la institución educativa.
Existen fuertes lazos entre Polonia y Ucrania, por lo que, cuando estalló la guerra, todos los polacos y las polacas se sintieron interpelados. Según el informe del Vaticano, "Acogida" era la consigna, y de ahí surgió un gran compromiso de búsqueda de ayuda material: un boca a boca que creó un movimiento de generosidad que se extendió por toda Europa. El padre Jorge, desde Argentina, buscó también la forma de aportar a la comunidad en guerra y más que nada a los niños, los más vulnerados.
Desde la invasión rusa del pasado 24 de febrero, ha habido más de 3,5 millones de personas huyendo a Polonia. Desde la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), mencionaron que “Polonia sigue siendo el país con mayor número de llegadas de refugiados desde Ucrania”.
También desde la agencia de la ONU indicaron que "Polonia ha puesto en marcha un sistema para asegurar una estancia legal, el acceso al empleo, la educación, los servicios de salud y otros mecanismos de bienestar social para los refugiados ucranianos”.