Investigadores hallaron una asociación entre el consumo de mate y mayor densidad ósea en mujeres posmenopáusicas, con posible efecto protector.
13:27 hs - Domingo 09 de Agosto de 2026
Investigaciones científicas encontraron una asociación entre el consumo habitual de yerba mate y una mayor densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas. Los resultados incluso sugieren un posible efecto protector frente a la osteoporosis y las fracturas por fragilidad, aunque los especialistas advierten que todavía son necesarios estudios longitudinales para confirmar una relación causal.
Así lo explicó el doctor Lucas Brun, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad Nacional de Rosario, durante el webinar “Tomar Mate Hace Bien: ¿El Mate ayuda a proteger nuestros huesos?”, organizado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
El encuentro se realizó para difundir investigaciones sobre las propiedades y potencialidades de la infusión nacional. Brun repasó el crecimiento de los estudios vinculados con la yerba mate y la salud, especialmente durante las últimas dos décadas, y detalló los trabajos que analizaron su posible incidencia sobre el tejido óseo.
El investigador explicó que el cuidado de los huesos debe comenzar desde edades tempranas. La masa ósea alcanza su máximo nivel aproximadamente entre los 25 y 30 años y, a partir de entonces, comienza un proceso progresivo de pérdida. Por eso, recomendó sostener una alimentación equilibrada, con alimentos ricos en calcio y vitamina D, realizar actividad física, mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo y moderar el consumo de alcohol y café.
Los primeros resultados
Uno de los primeros estudios sobre la relación entre yerba mate y salud ósea fue realizado por investigadores de Mendoza. El trabajo comparó a mujeres que consumían habitualmente mate con aquellas que no lo hacían y encontró diferencias en la densidad mineral ósea.
Según explicó Brun, las mujeres que habían tomado al menos un litro de mate diario durante los cinco años anteriores presentaban un 9,7% más de densidad mineral ósea en la columna lumbar y un 6,2% más en el cuello femoral respecto de quienes no consumían la infusión.
La investigación despertó nuevos interrogantes y llevó al equipo de Brun a profundizar el análisis. Además de confirmar los resultados relacionados con la densidad mineral ósea, los científicos estudiaron otros parámetros vinculados con la calidad y resistencia del tejido.
La atención se concentró especialmente en las mujeres posmenopáusicas. Durante la menopausia disminuye de manera significativa la producción de estrógeno y progesterona, hormonas que cumplen un papel importante en el mantenimiento de la masa ósea. Como consecuencia, la pérdida de tejido puede acelerarse y aumentar el riesgo de fracturas.
Brun señaló que, mientras las mujeres enfrentan un incremento de ese riesgo alrededor de los 50 años, en los hombres el aumento suele producirse entre una y dos décadas más tarde.
¿Cómo actuaría la yerba mate?
Los estudios posteriores buscaron determinar no solo si existía una asociación entre el consumo de mate y una mejor salud ósea, sino también cuáles podrían ser los mecanismos involucrados.
Para ello, los investigadores analizaron el comportamiento de células relacionadas con la formación y el mantenimiento del tejido óseo, entre ellas los osteocitos y los osteoblastos. También estudiaron distintos componentes presentes en la yerba mate, como la rutina, el ácido clorogénico y la cafeína.
De acuerdo con los resultados presentados por Brun, esos componentes mostraron efectos positivos sobre los osteoblastos, células vinculadas con la formación de tejido óseo. En cambio, sobre los osteocitos, que permanecen incorporados en la matriz ósea una vez mineralizada, el efecto observado fue menor.
Los hallazgos más recientes aportaron nuevos elementos. Un trabajo realizado por el equipo de Brun confirmó la asociación positiva entre el consumo de yerba mate y la densidad mineral ósea en mujeres posmenopáusicas. Además, permitió observar que tanto el tejido cortical como el trabecular parecen contribuir a ese vínculo.
A partir de estos resultados, los investigadores plantearon una hipótesis de mayor alcance: que la yerba mate podría tener un papel protector frente a la osteoporosis y las fracturas por fragilidad.
Sin embargo, Brun remarcó que todavía no se puede establecer una relación de causa y efecto. Para determinarla serán necesarios nuevos estudios, especialmente investigaciones longitudinales que permitan seguir a las personas durante períodos prolongados y comprender mejor los mecanismos biológicos involucrados.
Los resultados, de todos modos, amplían el campo de investigación sobre una bebida de consumo cotidiano en Argentina y abren nuevas líneas para estudiar la relación entre sus componentes y la salud del sistema óseo.