Lunes 23 de Mayo de 2022
La cita es el martes 24 a las 19 horas con entrada libre y gratuita en la Asociación Personal Superior de la Municipalidad de Paraná –APSM–, Monte Caseros 265. Allí, previo al brindis por los 15 años de la Junta Abya yala por los Pueblos Libres, nacida en la sede de ese sindicato, se presentarán dos obras sobre historia y actuará el Dúo Enarmonía.
El profesor Juan Antonio Vilar presentará uno de los cinco tomos de su saga de historia argentina, titulado “El Estado Nacional Argentino”, de la editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos -Eduner-. Y lo hará acompañado por el periodista Antonio Tardelli.
Los profesores Américo Schvartzman y Jorge Villanova expondrán en el mismo encuentro sobre la obra colectiva titulada “Francisco Ramírez: el Supremo ¿héroe o traidor?”, publicada por la editorial cooperativa El Miércoles y la Junta Abya yala por los Pueblos Libres.
También habrá referencias a los 15 años de la Junta y a sus propuestas, para cerrar con la actuación del consagrado Dúo Enarmonía con temas alusivos a nuestras artes, historias y luchas.
El libro de Juan Antonio Vilar explica en sus 240 páginas la liquidación del federalismo, los levantamientos de las montoneras, las matanzas de pueblos ancestrales, la imposición de un sistema unitario a sangre y fuego, las inmigraciones, el trazado de los ferrocarriles, y la situación de las provincias argentinas y del país todo en el contexto mundial. Imprescindible para comprender el estado actual de las cosas en el país.
En la obra de El Miércoles y la JAPL escriben Américo Schvartzman, Jorge Villanova, Mauricio Castaldo, Fortunato Calderón Correa, Daniel Tirso Fiorotto, Anibal Gallay, Antonio Gamboa Igarzábal, Griselda Mona Gastiazoro, Pedro Kozul, Guido Marengo, Juan Manuel Marengo, Lorena Muñoz, Atahualpa Puchulu, Gustavo Surt, Juan Vilar, Luis A. Salvarezza con aportes de Marcelino Román y Emiliano Pereyra. El libro de 270 páginas contiene estudios críticos sobre la revolución federal y la participación de Francisco Ramírez, desde distintos puntos de vista, y referencias artísticas al gran caudillo entrerriano.
La JAPL es una organización sin fines de lucro que estudia e intercambia conocimientos en torno de los saberes ancestrales, las artes, las luchas por la emancipación y por la salud ambiental, con una mirada decolonial, antiimperialista, antirracista y comunitaria, sostenida en la soberanía particular de los pueblos, que fue el objetivo central del artiguismo.
Abya yala en el centro
El encuentro de este martes 24 es organizado por este centro de estudios que en sus intercambios corre del centro al hombre y a Europa, y se propone ahondar en saberes ancestrales, maneras de pensar, luchas decoloniales, comunidades en la biodiversidad, como en la vigencia del racismo.
Y en eso de pensar a la naturaleza y en ella al humano y su comunidad, recuperar modos del conocer ninguneados, o ahondar en la relación del ser humano con la palabra para observar modos de dominación, está también la decisión de apuntalar obras que analizan nuestra trayectoria como nación, como naciones, desde perspectivas no inclinadas ante la historia llamada oficial.
La Junta Abya yala por los Pueblos Libres tiene miembros en una decena de ciudades de Entre Ríos. Nació en mayo de 2007 a la luz de los aportes culturales reunidos bajo la figura de Atahualpa Yupanqui, y de la revolución federal inconclusa que tiene como principal objetivo la “soberanía particular de los pueblos”. En estos años, sus integrantes experimentan a diario el intercambio de conocimientos que cruzan los compartimentos estancos propios de la modernidad.
La soberanía particular de los pueblos, meta fundamental del artiguismo charrúa, guaraní y paisano, está en las antípodas del estado-nación vertical, que procura la uniformidad por cualquier vida, principalmente las violentas. Y también lejos de los satélites del estado (diversas corporaciones y organismos) que cuando se achican facilitan los atropellos del capital, y cuando se agrandan compiten con los lazos comunitarios. Y es que la aparente grieta entre el estado y el capital desaparece cuando ambos menosprecian la vida comunitaria y los saberes no adscriptos a los casilleros coloniales. O mejor dicho: frente a estos poderes, la vida comunitaria se despliega en las grietas, en el descuido de jefes, punteros, patrones, policías de toda laya.
La JAPL tiene inquietudes compartidas con organizaciones dedicadas al cuidado del ambiente sano. Y junto al río, al suelo, al monte, a la salud del agua y el aire, busca comprender los saberes de las comunidades, las artes, las luchas, las relaciones de cooperación, los modos diversos de la resistencia al sistema impuesto en el mundo como único, y como receta para todos.
Comunidad y armonía
Los intercambios y los debates dentro de la Junta han incorporado en estos tres lustros una particular atención en torno de principios tradicionales del continente como el vivir bien y bello y buen convivir que en guaraní llamamos tekó porá, en el noroeste sumak kawsay, suma qamaña, en el sur kume felen, es decir: la armonía del ser humano con su entorno, en donde la comunidad se entiende con el ser humano adentro del paisaje, no enfrente, y menos arriba.
La JAPL está enfocada en comprender el sistema; quiere estar atenta a otras comunidades, otras épocas, y por eso plantea una agenda desmarcada de las agendas del poder. Comprender el sistema equivale también a ver cómo los presuntos adversarios suelen darse la mano al ignorar por igual y dinamitar otros mundos. Pero además la Junta busca comprender los no sistemas, es decir, las maneras de pensar y relacionarse que no responden a un orden preestablecido. Tradiciones que guardan vigencia plena para responder a problemáticas actuales, y que por siglos fueron menospreciadas. De la misma manera, en esa recuperación de experiencias culturales diversas, la Junta pone en cuestión las recetas uniformadoras promovidas desde Europa que dejan en un escalón inferior a todos los saberes y las relaciones que no encajan en sus hormas.
La determinación por devolver un lugar a los pensamientos y las organizaciones de distintos continentes, principalmente el Abya yala (América) pero también África, y grandes espacios culturales como India o China, no equivale a menospreciar los aportes europeos pero sí a desconocerles su centralidad y a combatir su pretendida (y racista) superioridad.
Ni Europa en el centro ni el ser humano en el centro. Eurocentrismo, antropocentrismo, patriarcado, racismo, con otras opresiones, han sido las vías de dominación y exterminio de comunidades enteras, con secuelas hasta nuestros días donde el capital y los estados mediante sus propagandas siguen arrogándose el derecho a repartir prestigios, lo cual encierra a las comunidades, les clausura los caminos.
Modelos de otro mundo
El tema de la Junta es el conocimiento, con la certeza de que la decadencia de la humanidad y de la vida misma en el planeta no podrán revertirse sin una conciencia plena sobre los orígenes de esa debacle. Ni la prepotencia del capital ni la prepotencia de los estados: la Junta observa en las fuentes una vida comunitaria con experiencias milenarias.
En el encuentro de este martes, además de la presentación de libros y el momento musical y poético, la Junta mostrará las iniciativas para este año 2022 relacionadas con la promoción de la unidad entrerriano oriental, entrerriano paraguaya, y de la relación del ser humano y sus artes con la biodiversidad.