La Fundación Fauna Argentina presentó una denuncia penal para impedir que los pingüinos sean trasladadas desde Mar del Plata al bioparque Bubalcó.
22:12 hs - Miércoles 07 de Octubre de 2026
La Fundación Fauna Argentina presentó una denuncia penal ante la Justicia de Mar del Plata para intentar frenar el traslado de más de 40 pingüinos de Magallanes que permanecen en el ex Aquarium de esa ciudad y que serían enviados al bioparque Bubalcó, ubicado en la provincia de Río Negro.
La organización cuestionó la medida y la calificó como un “desatino biológico”, al advertir sobre las condiciones climáticas de la zona donde se encuentra el establecimiento de destino.
La presentación fue realizada por Juan Antonio Lorenzani, presidente de la entidad e integrante del Observatorio Ciudadano Geo Naturaleza. En el escrito se solicitaron medidas urgentes para impedir que las aves sean trasladadas fuera de la provincia de Buenos Aires y se pidió notificar al Senasa, la Prefectura Naval Argentina y la Dirección General de Aduanas.
Cuestionamientos por las condiciones climáticas
Según planteó la fundación, el predio situado en la zona de Guerrico, en Allen, se encuentra a casi 1.000 kilómetros del mar y en una región árida donde las temperaturas durante el verano pueden superar los 38 y 40 grados a la sombra.
“Ubicar a estas aves marinas en la región continental del Alto Valle de Río Negro constituye un desatino biológico severo”, sostuvo la organización.
El planteo también cuestiona la capacidad de adaptación de los animales al nuevo entorno. La Fundación Fauna Argentina explicó que los pingüinos de Magallanes poseen un plumaje impermeable y una capa de grasa que les permite conservar el calor corporal en aguas marinas frías, y advirtió que esas características podrían dificultar la regulación de su temperatura en un ambiente continental y seco.
La denuncia menciona muertes y desapariciones
El escrito incorpora además antecedentes sobre los animales que permanecieron en el predio de Mar del Plata. En particular, la entidad menciona la muerte de al menos ocho pingüinos y la desaparición o presunta sustracción de otros dos.
Ante esa situación, solicitó al Juzgado de Garantías que disponga un inventario judicial de las aves que todavía permanecen en el lugar. También pidió que sean identificadas mediante microchips y sometidas a controles realizados por biólogos independientes.
La fundación reclamó, además, que se investigue la actuación de funcionarios públicos, inspectores y autoridades administrativas que intervinieron en las autorizaciones para los traslados.
También cuestionan el manejo del predio
Por otra parte, la presentación judicial cuestiona el funcionamiento del establecimiento bajo la figura de centro de recuperación. La organización sostiene que la reproducción de animales podría haber sido utilizada para conservar un stock con fines comerciales luego de la quiebra del acuario.
La Fundación Fauna Argentina considera que esa situación podría constituir una infracción a la Ley 14.346 de Protección Animal y pidió que sea investigada por la Justicia.
Finalmente, reclamó que los pingüinos que se encuentren en condiciones de regresar a su hábitat sean sometidos a un proceso de rehabilitación y posteriormente reintegrados al medio marino, en lugar de ser trasladados al establecimiento de Río Negro.