El uso de estufas y calefactores es protagonista durante el intenso frío en la provincia. Como evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.
Martes 24 de Junio de 2025
El comienzo del invierno y una nueva ola polar en la provincia trae aparejado el problema de las intoxicaciones por monóxido de carbono en los hogares. El uso de estufas y calefactores durante la temporada de frío genera un cambio en el ambiente que es propicio para afectar a la salud y puede generar consecuencias graves.
Cada año se recuerda a los usuarios de calefactores y estufas por el uso de los mismos ya que pueden ser nocivos para la salud si no se tienen en cuenta los riesgos. Flavio Laiácona (Gasnea 2265 CAT 1), gasista y electricista matriculado, dialogó con Radio La Red Paraná sobre los recaudos para evitar complicaciones en la salud y en el hogar.
Los artefacto para el invierno vienen con un sistema, homologado de fábrica, que permite una mayor seguridad. Los pilotos se apagan cuando dejan de percibir el calor de la llama, por lo cuál, ante cualquier eventualidad que ésta se apague, no continúa el paso de gas. Se trata de una termocupla, un sensor de temperatura que funciona aprovechando el efecto termoeléctrico. Laiácona recordó la importancia de poder percibir los olores extraños como a gas, ácido o amianto, ya que eso no es normal.
El color de las llamas
El gasista explicó que en la parte exterior de la llama se tiene que notar un color azul o celeste, y en el centro tiende a ser casi transparente. "El problema es cuando la llama está un poco anaranjada", contó a UNO. Aunque aclaró que la llama tiende a ser de color naranja cuando recién se enciende, pero no debería mantenerse. Cuando esto sucede, es muy probable que haya mala combustión a raíz de mugre acumulada en la mecha, o alguna desregulación del artefacto: "Si no cambia ni el color de la llama, ni el olor a los 15 minutos de prendido, hay que apagarlo y llamar a un especialista".
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Limpieza de los artefactos
"Lo primero que hay que hacer es llamar a un gasista matriculado", indicó Laiácona sobre los calefactores a gas. Ya que antes de que comience la temporada, se debería realizar una limpieza básica en cada uno de los artefactos que lo requieran (como aires acondicionados). Los costos de la limpieza rondan entre $15.000 y $20.000 e incluye el desarme de la carcasa, la limpieza del calefactor, el mechero, regulación .
Tiro balanceado y tiro natural
Los calefactores de tiro balanceado realizan el intercambio oxígeno con el exterior, por lo cuál se consideran más seguros. "Lo hacen con una especie de chimenea que puede ser horizontal o vertical, y con el pasar del tiempo y el calor, esa chapa galvanizada se va carcomiendo, entonces deja de intercambiar como debiera y el calefactor se empieza a apagar", comentó el gasista.
Los de tiro natural "son los más peligrosos" ya que utiliza la diferencia de temperatura entre el aire caliente de la combustión y el aire ambiente para expulsar los gases quemados al exterior: "porque no tienen salida al exterior, dentro de los dormitorios, dentro de los cuartos".
Síntomas ante la falta de oxígeno
Uno de los mayores riesgos del uso excesivo de calefactores, tiene como consecuencia la falta de oxígeno. Lo más recurrente es el picor de los ojos y la falta de oxigeno al respirar. Es importante conocer los síntomas para evitar graves consecuencias: "En los momentos en los que el sol alumbra con un poquito más de fuerza, es importante abrir alguna de las aberturas para poder ventilar y que se renueve el oxígeno que hay en el ambiente. Uno se va enterando de la falta de oxígeno cuando el problema ya está muy avanzado y puede provocar un desmayo", explicó el gasista.