Argentina lidera el uso de inteligencia artificial para aprender, pero cuesta aplicar lo aprendido

El 93% de los profesionales argentinos utiliza inteligencia artificial para aprender, pero el 59% tiene dificultades para aplicar los conocimientos adquiridos.

22:35 hs - Domingo 01 de Noviembre de 2026

La inteligencia artificial (IA) se consolidó como una herramienta de aprendizaje entre los profesionales argentinos. Según un estudio internacional, el 93% de los trabajadores encuestados en el país utiliza esta tecnología para adquirir conocimientos y desarrollar nuevas habilidades, una proporción que ubica a Argentina entre los mercados con mayor adopción del mundo.

Sin embargo, el avance tecnológico presenta una contradicción: mientras crece el acceso a herramientas digitales, también aumentan las dificultades para trasladar los conocimientos adquiridos a situaciones concretas del ámbito laboral.

Los datos surgen del Informe del Progreso de Preply, una plataforma de clases particulares online, que relevó a más de 5.000 profesionales en actividad de nueve países. La investigación, difundida por la Agencia Noticias Argentinas, analizó cómo cambian los hábitos de formación y qué significa aprender de manera efectiva en la era de la IA.

Argentina, entre los países que más utilizan inteligencia artificial

El informe reveló que el 93% de los profesionales argentinos consultados ya incorpora herramientas de inteligencia artificial a sus procesos de aprendizaje. De ese total, el 29% las utiliza semanalmente y el 22% de manera ocasional.

Con estos indicadores, Argentina comparte con Polonia el primer lugar en adopción de IA para aprender. En contraste, Estados Unidos y Japón presentan los niveles más bajos entre los países relevados, aunque también alcanzan un elevado 85%.

Las áreas de formación más elegidas por los argentinos reflejan una fuerte vinculación con las demandas del mercado laboral.

El 29% busca desarrollar conocimientos en ciencia de datos e inteligencia artificial, mientras que el 24% se interesa por idiomas extranjeros aplicados al trabajo. Les siguen marketing y marketing digital, con el 22%; finanzas y contabilidad, con el 19%; y economía, con el 15%.

Las motivaciones también están relacionadas con el crecimiento profesional. El 36% de los encuestados asegura que estudia para mejorar su desempeño en el puesto que ocupa actualmente, mientras que el 33% busca mantenerse competitivo en el mercado de trabajo.

Otros objetivos incluyen acceder a cargos de mayor responsabilidad, iniciar emprendimientos o desarrollar proyectos personales.

La dificultad para aplicar lo aprendido

Uno de los principales hallazgos de la investigación es la existencia de una brecha entre el tiempo dedicado a la formación y la capacidad de utilizar esos conocimientos en situaciones reales.

El informe denomina este fenómeno “The Progress Gap” (brecha de progreso), una diferencia entre la percepción de avance durante el aprendizaje y la confianza para poner en práctica las habilidades adquiridas.

En Argentina, el 59% de los profesionales reconoció haber tenido dificultades para aplicar una habilidad aprendida, frente al promedio global del 49%.

Se trata del porcentaje más elevado entre los nueve mercados analizados, pese a que los argentinos también manifiestan un alto nivel de satisfacción con su progreso educativo, con una calificación promedio de 8,3 puntos sobre 10.

A escala internacional, el 76% de los participantes aseguró que actualmente dedica más tiempo a aprender que hace dos años. Sin embargo, el 52% admitió que ese esfuerzo adicional no siempre se traduce en mejores resultados.

La inversión de las empresas en capacitación

El estudio también identificó diferencias importantes en el financiamiento de la formación profesional.

En Argentina, apenas el 33% de los trabajadores encuestados señaló que su capacitación es financiada total o parcialmente por su empleador, frente al 51% registrado a nivel global.

Por otra parte, el 30% de los profesionales argentinos costea sus estudios con recursos propios, mientras que el 36% utiliza exclusivamente herramientas y contenidos gratuitos.

Estos indicadores ubican al país como el mercado con menor participación empresarial en el financiamiento del aprendizaje entre los analizados.

La situación plantea un desafío para las organizaciones, especialmente en un contexto de transformación tecnológica que exige actualizar conocimientos y desarrollar competencias de manera permanente.

Los directivos utilizan más la IA para capacitarse

La frecuencia de utilización de inteligencia artificial también varía según el nivel de responsabilidad dentro de las empresas.

A escala global, el 47% de los líderes de mayor jerarquía utiliza IA diariamente para aprender, mientras que esa proporción desciende al 35% entre los responsables de mandos medios y niveles iniciales de gestión, y al 31% entre los empleados sin funciones directivas.

Además, el 16% de los directivos de mayor jerarquía prefiere que la inteligencia artificial conduzca su proceso de aprendizaje, casi el doble de lo registrado en otros grupos profesionales, donde las respuestas oscilan entre el 8% y el 10%.

No obstante, la mayoría de los encuestados considera que la tecnología debe complementar, y no reemplazar, la intervención humana.

En ese sentido, el 75% de los profesionales consultados a nivel mundial manifestó su preferencia por experiencias educativas que combinen herramientas de IA con acompañamiento de personas.

La Generación Z y los desafíos del aprendizaje

El informe también encontró diferencias generacionales en la manera de incorporar conocimientos.

La Generación Z registra una adopción de inteligencia artificial del 92%, pero también presenta mayores dificultades para transformar el tiempo de estudio en mejoras concretas.

El 71% de sus integrantes considera que dedica mucho tiempo a aprender sin conseguir avances suficientes, frente al 56% de la Generación X.

Asimismo, el 57% de los jóvenes reconoció haber tenido dificultades para aplicar conocimientos adquiridos en situaciones reales, mientras que entre los integrantes de la Generación X esa proporción se reduce al 40%.

Los resultados muestran que la familiaridad con las nuevas tecnologías no garantiza necesariamente una mayor capacidad para aprovechar los conocimientos.

El desafío de convertir información en habilidades

La expansión de la inteligencia artificial multiplicó las posibilidades de acceder a contenidos, resolver consultas y desarrollar nuevas competencias profesionales.

Sin embargo, el informe advierte que disponer de más información no equivale automáticamente a lograr mejores resultados.

En Argentina, donde la adopción de estas herramientas alcanza niveles especialmente elevados, el desafío consiste en reducir la distancia entre la formación y su aplicación práctica.

La investigación concluye que el progreso profesional dependerá cada vez más de la capacidad de combinar las ventajas de la tecnología con experiencias de aprendizaje que permitan desarrollar habilidades concretas, sostenibles y útiles para el mundo laboral.