Luego de un primer cuarto parejo, el resto fue todo de Sionista. Porque pese a tener algunas desatenciones manejó el partido y lo cerró con autoridad para no poner en riesgo su permanencia en la competencia. Fue un trabajo colectivo que le permitió ganarle a Atenas por 87 a 77 y empatar la serie de Reclasificación de la Liga Nacional 2 a 2. La historia, que no sabe de favoritos, volverá a Córdoba, donde el Griego ganó los dos primeros juegos. Será el lunes, a partir de las 21.30, allí se definirá quién pasa a octavos.
Sionista defendió su casa y el final está abierto
La paridad fue muy pronunciada en el primer parcial. Y el resultado fue cambiante. Ambos optaron por los lanzamientos largos con poca efectividad. Un triple de Pittman de los seis que lanzó el equipo y en la visita tres de 11. La estrategia de Atenas fue más lógica por la falta de presencia en el poste bajo. Lo de Sionista no se entendió. Porque cuando lo buscó a Zilli, porque Hure salió mucho a buscar el tiro, la bola corrió con mayor fluidez y las opciones fueron más claras. Pero fue en el inicio, luego el pivote fue bien controlado.
Mejoró la presión sobre la bola, llevó a tomar tiros forzados y fue con decisión a buscar el rebote. Con ese argumento mermó el lanzamiento externo y bajó considerablemente el goleo. Le metieron 3 puntos en 5’ del segundo parcial. Sin embargo en ese pasaje del juego solo pudo sacar 5 puntos de diferencia 25-20. Porque le faltaron ideas para romper con la defensa estacionada.
La bola a Lloreda fue un buen recurso, pero por momentos se abusó. Entonces dependió de algunas intervenciones de Wade, porque el Chuzito y Pittman estuvieron errados con el aro.
La máxima llegó sobre el cierre (39-30). Primero por errores ajenos y luego por la efectividad desde la línea de González. Dos técnicos de Guaita dejaron a su equipo 6 abajo y además con un interno menos.
Allí fue la bola y Lloreda (9 puntos) volvió a ganar. Parecía un final perfecto, pero un error grosero le permitió a Lábaque mandarse con 5”, convertir y recobrar el tiro de gracia por la falta.
Zilli se tornó incontrolable para la defensa visitante. Sin Guaita y Kanté se les hizo imposible contener al pivote que no solo anotó, sino que además fue el eje del juego ofensivo. Un par de triples de Bulfoni evitaron que se escapara en el marcador, pero cuando el tirador se quedó sin puntería llegó el negocio. Encima se le abrió el aro a Pittman. El alero anotó desde afuera y resultó desequilibrante cuando penetró el balón en su posesión. Llegó a sacar 13 puntos (64-51 y 67-53) coronando un gran parcial. Porque fue inteligente para saber por dónde pasó el juego y explotó los puntos débiles.
Sin embargo se relajó y en 3’ cambió mucho el desarrollo. Lábaque volvió a tomar el control del juego, quedó expuesto en defensa y perdió intensidad y concentración. La ecuación le permitió quedar a 7 al término del tercer chico y seguir en partido.
El desgaste del partido y la serie comenzó a sentirse y fue evidente en el último cuarto. Se terminó la intensidad en la marca y aparecieron los espacios por doquier. Atenas optó por una zona 2-3, pero ante la rotación de balón llegó tarde. Y de a poco, el plantel largo, comenzó a definir el partido. A falta de 4’ la diferencia volvió a 13 puntos (77-64). Sandrini, ya consolidado como si tuviera varias temporadas, terminó de ganar confianza y comenzó a administrar los tiempos. Sin respuestas la visita esperó que corriera el reloj para pensar en defender ahora su casa.
Descendió 9 de Julio
La Unión de Formosa venció anoche a 9 de Julio de Río Tercero por 94 a 87 y puso la serie de la Permanencia 3 a 1.
El equipo del norte del país se impuso con claridad y de esta manera mantuvo la categoría. Mientras que el elenco cordobés jugará la próxima temporada el Torneo Nacional de Ascenso junto a Unión Progresista que perdió la serie ante Obras Sanitarias.












