Domingo 07 de Noviembre de 2021
Cerca de la medianoche argentina, el avispero se alborotó por un dato revelador en la biografía de la empresaria en Wikipedia. Con páginas en ocho idiomas -llamativamente no tiene un perfil en español- Wanda Nara figura como “ex esposa de Mauro Icardi” en las versiones inglesa y francesa, aunque no así en la italiana.
El dato se ve sobrio y preciso, sin alardes ni epítetos que hagan referencia a terceras en discordia o a icardeadas. Lógicamente lo que diga la enciclopedia virtual no basta como prueba de divorcio, pero aquel desprevenido que caiga en la enciclopedia, verá que el matrimonio Icardi-Nara ya tiene fecha de caducidad.
Mientras tanto, la empresaria y el futbolista siguen con sus respectivas vidas. Ella, en Milán, entre paseos de compras, encuentros con amigos y actividades laborales. En la noche italiana, se mostró a bordo de un imponente automóvil Lamborghini. “Rápido como el rayo”, escribió a modo de piropo para el deportivo.
Entre los cientos de miles de comentarios se destaca el de Icardi. Dos emojies de fuego. Escueto, pero claro, aunque sin obtener respuesta de la empresaria. O acaso sí, la indiferencia, quizás la peor de todas.
Previamente, Wanda había subido una imagen en la playa, manifestando sus ganas de estar cerca del mar. Y durante la tarde, compartió un video de su imponente piscina en la casa de París. Sus constantes movimientos virtuales hacen confundir hasta a sus propios seguidores, que no pueden detectar su verdadera ubicación por más de un día.
A todo esto, Mauro siguió con su estrategia de reconquista desde que reactivó su cuenta de Instagram. Durante la mañana francesa subió una romántica foto con Wanda, frente a una fogata y con su ya clásica boina gauchesca. Simultáneamente, compartió un enigmático mensaje en sus historias: “Acostúmbrate a ganar en silencio y que el mundo piense que vas perdiendo”. Estaba claro que no se refería a su carrera deportiva, aunque luego siguió con otras publicaciones relacionadas al París Saint Germain, para dejar a libre interpretación de sus seguidores el misterioso texto.
Durante el día el futbolista integró la nómina del PSG que ganó su partido en Burdeos. Fue al banco de suplentes y entró para disputar los últimos minutos. Pasada la medianoche argentina, cinco horas después del pitazo final, volvió a jugar con las redes sociales, con una misteriosa imagen en Instagram Stories. Con la Ciudad de la Luz como locación, el delantero mostró un porrón de cerveza sostenidos por las manos de una mujer, y escribió: “ Qué lindo llegar a casa después de un partido y que tu mujer te espere despierta, la pile y con una bien fría”.