La empresaria Marixa Balli decidió bajar las persianas de su negocio en Flores por las dificultades económicas y un proceso personal de cambios y transición.
18:45 hs - Viernes 28 de Agosto de 2026
Marixa Balli confirmó el cierre definitivo del local de ropa que mantuvo durante 26 años en el barrio porteño de Flores. La empresaria textil explicó que la decisión responde a las dificultades comerciales, pero también a un proceso personal en el que busca reducir obligaciones y disfrutar más de su vida.
La exvedette contó la noticia durante una entrevista con Ángel de Brito en “LAM”, por América TV. Allí explicó que comenzó a desarmar las estructuras que utilizaba para exhibir los zapatos de su marca Xurama.
“Me agoté; no, te juro que me agoté de todo; estoy cansada. ¿Viste que dije un día que estoy haciendo cambios en mi cabeza? Es un momento de cambios, de transición”, expresó Balli al referirse a los motivos que la llevaron a cerrar el comercio.
Críticas al escenario comercial
Además de las cuestiones personales, la empresaria señaló que la situación económica y comercial del país tuvo un peso importante en su decisión. Consultada por De Brito sobre la realidad que atraviesan los comercios y las pequeñas y medianas empresas, fue contundente: “Está difícil para todo el mundo”.
Balli puso como ejemplo la zona de Flores donde funcionaba su negocio y destacó la cantidad de locales que permanecen vacíos pese a tratarse de un importante polo comercial.
“Acá estoy en Avenida Rivadavia; hay cantidad de locales vacíos y eso que es una buena zona, un polo comercial. Está complicado, muy complicado”, sostuvo.
“Basta de tanta cosa”
La empresaria también manifestó su intención de desprenderse de gastos y obligaciones que, según explicó, ya no quiere sostener.
“Así que basta de tanta cosa, tanto gasto todos los meses”, afirmó durante la entrevista.
Finalmente, Balli dejó en claro el desgaste que le provocó la situación y aseguró que busca cerrar una etapa. “Yo, la verdad, ya no me quiero enganchar más, ni de escuchar, ni de esperar, ni de pensar que todo va a cambiar. Estoy podrida”, concluyó.