Natalia Oreiro regresó a la mesa de Mirtha Legrand después de 15 años, en la previa del estreno de Yo, Narciso
12:27 hs - Domingo 09 de Agosto de 2026
Después de 15 años, Natalia Oreiro volvió a sentarse en la mesa de Mirtha Legrand y protagonizó uno de los momentos más personales de la charla al hablar de su hijo Atahualpa, fruto de su relación con el músico Ricardo Mollo.
Natalia Oreiro habló de su hijo Atahualpa y sorprendió al contar sus múltiples pasiones
La actriz llegó al programa en la previa del estreno de Yo, Narciso, película que comparte con Moria Casán y Adrián Suar, quienes también participaron de la tradicional mesa televisiva. En medio de la conversación sobre el proyecto, surgió una pregunta sobre la vida familiar de Oreiro y, especialmente, sobre su hijo, que actualmente tiene 14 años.
“Está hermoso. Tiene 14 años”, contó la actriz cuando Mirtha quiso saber cómo estaba el adolescente.
La pregunta de La Chiqui abrió paso a una charla sobre los intereses de Atahualpa y sobre si había seguido el camino artístico de sus padres. Moria Casán quiso saber si el joven era músico, pero Oreiro explicó que, aunque la música ocupa un lugar importante en su vida, sus intereses van mucho más allá.
“Toca la trompeta. Es parte de la orquesta de su escuela y empezó con una bandita con sus compañeros. Le gusta la música, pero tiene muchas inclinaciones”, contó la actriz, visiblemente orgullosa.
Lejos de encasillarlo únicamente en el mundo artístico, Oreiro enumeró algunas de las actividades que más disfruta su hijo. Entre ellas aparecen varias relacionadas con la creatividad, el trabajo manual y la vida al aire libre.
“Le gusta mucho la mecánica de los autos. Le encanta la carpintería, le encanta hacer origamis, navegar”, relató durante la conversación. Y agregó, con una sonrisa: “Sabe cambiar lo que sea necesario”.
Atahualpa es el único hijo de Natalia Oreiro y Ricardo Mollo, una de las parejas más reconocidas del ambiente artístico argentino. Ambos mantienen una relación desde hace más de dos décadas y, a lo largo de los años, eligieron preservar la intimidad de su hijo y mantenerlo alejado de la exposición mediática.
Por eso, el relato de Oreiro en la mesa de Mirtha permitió conocer algunos detalles poco habituales sobre el adolescente. Más que hablar de una posible continuidad de la carrera de sus padres, la actriz destacó la variedad de sus intereses y la libertad con la que fue encontrando aquello que disfruta.
El regreso de Natalia Oreiro a la mesa de Mirtha, después de 15 años, dejó así un momento que fue más allá de la promoción de una película: entre recuerdos, proyectos y anécdotas, la actriz habló con orgullo de su hijo y mostró una faceta íntima de su vida familiar.