Martes 11 de Junio de 2013
*Elige el tender adecuado: los mejores son los que se apoyan en el suelo o cuelgan de la pared. Elegir el que se pueda colocar en su sitio cálido pero bien ventilado y, en caso de que sea posible, que le dé el sol.
*Evitar secar la ropa en los radiadores: de esta manera la ropa quedará dura y podría achicarse. Además, produce condensación y la pérdida del calor que genera la calefacción.
*Abrí la ventana para evitar la condensación, que puede causar humedad y moho.
*Quita el exceso de agua: antes de poner la ropa a secar comprobar que quitaste toda el agua posible; de lo contrario, se secará lentamente y olerá a humedad.
*Sacudir bien: antes de tender la ropa en casa, sacudir enérgicamente cada prenda y evitarás arrugas.
*Organiza el tender: al colocar la ropa en el tendedero, poner las prendas más pequeñas, como calzoncillos y medias, en la parte inferior y reservar las varillas superiores para las prendas de mayor volumen.
*Respeta el espacio entre las prendas: separar para que el aire circule a su alrededor. Así se evitará que se seque lentamente y que huela a humedad incluso una vez seca.
*Utilizar perchas: para mantener la forma y reducir al mínimo las arrugas, es mejor tender en perchas vestidos, camisas y chaquetas. Ponerlas en la ducha o bañera mientras chorrean y luego pasarlas al tendedero.
*Secar las prendas de lana en horizontal: así se evita que se deformen. Poner a secar sobre una toalla blanca o de color sólido alargará la vida de la ropa. También se puede usar un tendedero de malla que se coloca sobre la bañera.
*Acelerar el proceso: Si jeans o las mantas se secan muy despacio, tomarán olor a humedad. Se puede acelerar el proceso encendiendo el ventilador eléctrico para que se mueva la ropa.