Paraná: en Santa Lucía celebran a la santa de la vista
La procesión comenzará a las 19.30 desde la esquina de El Paracao y Avenida de las Américas de Paraná. A las 20 será la misa

Martes 13 de Diciembre de 2022

Cada 13 de diciembre, la Iglesia celebra la fiesta de Santa Lucía de Siracusa, mártir cristiana que vivió entre finales del siglo III e inicios del siglo IV. Santa Lucía es muy popular y querida por ser intercesora cuando hay problemas de salud vinculados a los ojos o la visión. Desde la Edad Media se le conoce como protectora o patrona de la vista.

En Paraná la parroquia Santa Lucía de Paraná (Sarobe 350) tendrá hoy su gran fiesta patronal con procesión, misa y bendición especial con las reliquias de la santa.

El lema para la convocatoria espiritual es "Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña" y el programa previsto indica que a las 19.30 comenzará la procesión desde la esquina de El Paracao y Avenida de las Américas (en la residencia para ancianos Casa Quinta), tomará por El Paracao, luego calle Gabriela Mistral hasta la parroquia ubicada en el barrio Santa Lucía.

A las 20 está prevista la Santa Misa y a su término una bendición especial.

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La procesión comenzará a las 19.30 desde la esquina de El Paracao y Avenida de las Américas de Paraná. A las 20 será la misa

La comunidad de Santa Lucía se prepara para lo que será el próximo año su 50º aniversario parroquial. Según consta en los archivos, un 14 de octubre de 1973 antes de ser terminado el templo en honor a Santa Lucía, es elevado a parroquia. Tomó posesión como párroco el padre Raúl Molaro, en una misa concelebrada por monseñor Tortolo y el padre Obdulio Di Jacobo, parróco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús.

Devoción

La devoción por Santa Lucía proviene de una antigua tradición según la cual, como castigo por proclamar a Cristo, sus verdugos le habrían arrancado los ojos y, aún habiendo sufrido semejante atrocidad, Dios le habría devuelto la vista.

Un relato que difiere del anterior, en el que aparece como víctima del acoso de un pretendiente a causa de la belleza de sus ojos. La joven, para liberarse de él, se habría sacado los ojos y se los habría enviado. Dios, en recompensa por su modestia, le devolvió la vista dándole otros ojos aún más bellos.

En la Edad Media, período en el que la devoción a Santa Lucía se fortaleció, se empezó a pedir su intercesión contra las enfermedades de los ojos y su nombre se vinculó a la palabra “lux”, que en latín quiere decir “luz”. Esto reafirmó aquellos relatos en los que el tirano mandó a los guardias que le sacaran los ojos sin que ella perdiese la visión

Aún cuando no hay certeza absoluta sobre los datos precisos que condujeron al martirio de Santa Lucía, la veracidad de su condición aparece fuera de duda. En 1894 fue descubierta una inscripción sepulcral en las catacumbas de Siracusa con esta inscripción: Santa Lucía, mártir del siglo IV.