Prolifera la oferta educativa para aprender otros idiomas
Estudiar Inglés, Italiano, Alemán o Francés son opciones a las que se pueden acceder en el ámbito local. Se suman el Portugués, con gran demanda en estos tiempos y también el Chino  

Miércoles 17 de Abril de 2013

Vanesa Erbes/De la Redacción de UNO
verbes@unoentrerios.com.ar

“Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras”, se testimonia en el capítulo 11 del Génesis en el Viejo Testamento de la Biblia. Cuenta la leyenda, a través del mismo texto, que en algún remoto momento de la Historia los hombres pretendieron construir una torre “cuya cúspide llegara al cielo”. Para evitarlo, entre otras medidas, Jehová descendió y confundió las lenguas “para que ninguno entienda el habla de su compañero”.


Desde entonces, la torre de Babel se convirtió en el hito y en el mito sobre el origen de las distintos idiomas.
El devenir de la humanidad siguió su curso y a la división geográfica e imaginaria de las fronteras entre los países le siguieron las relaciones internacionales, con la necesidad del aprendizaje de las lenguas extranjeras como modos necesarios de comunicarse.


Hoy, quizás el idioma ajeno al habla hispana que más adeptos encuentra en la Argentina es el Inglés. En este sentido, la oferta y la demanda se equilibra con la proliferación de montones de academias, institutos y cursos que se dictan en diversas instituciones.


Pero además hay otras lenguas que, considerando la ascendencia inmigratoria de la región, encuentran siempre interesados en rescatar parte de la cultura de sus antepasados: así, las propuestas educativas para aprender italiano, alemán, francés, esloveno, entre otras, cada año cuentan con nuevos inscriptos.


Sin embargo, las ansias políglotas son variadas en la región y periódicamente se suman más alternativas a estas opciones tradicionales.



Estudiar Chino en Paraná

En la Sociedad Italiana de Paraná funciona el Instituto de Lenguas Extranjeras Giácomo Leopardi, una opción para aprender idiomas destinada a personas de diferentes edades.
“La oferta está orientada a distinto tipo de gente, ya que vienen quienes necesitan aprender un idioma para viajar y también quienes tienen conocimientos básicos y quieren practicar. Lo que se brinda es fundamentalmente una acreditación por niveles de aprendizaje avalada por instituciones de prestigio”, contó a UNO Horacio Piceda, presidente de la institución.


“Acá se puede estudiar Italiano, Inglés, Portugués y ahora también Chino”, relató, aclarando que por ahora la demanda del idioma asiático es discreta: “Tenemos siete u ocho alumnos nada más, pero se trata de una propuesta novedosa que seguramente se irá dando a conocer con el tiempo”, aseguró.


La mayoría de los estudiantes que se inclinan por esta alternativa son personas jóvenes, interesadas por conocer otra cultura.
“En el caso de los demás idiomas hay distintos perfiles, como por ejemplo personas mayores que buscan aprender Italiano porque se acuerdan de sus abuelos; otros que tienen que cumplir con algún requerimiento laboral o profesional. Hay de todo”, sostuvo Piceda.



Crece el interés por el Portugués
Además del Inglés, entre los cursos que tienen mayor demanda se destaca el de Portugués. Es uno de los más concurridos no solo en el Instituto Giácomo Leopardi, sino también en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde se brindan distintas posibilidades de aprendizaje de lenguas extranjeras, como Inglés, Francés, Italiano y Alemán, y en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), que también ofrece la posibilidad de estudiar estos idiomas.


“Creemos que el gran interés por estudiar Portugués es por el tema del turismo. Mucha gente que viene acá es porque viaja a menudo a Brasil”, señaló el secretario de Extensión de la UTN, Rodrigo Fandiño.


En este orden, Piceda acotó que “también es posible que sea por un tema de que Brasil es una de las potencias mundiales” y por eso la importancia de saber sobre esta lengua.
Esta tendencia fue similar en la década de 1990, con la creación del Mercado Común del Sur (Mercosur), que integra a distintos países de Latinoamérica, entre ellos, Brasil. Sin embargo, se revirtió con el tiempo y ahora vuelve a imponerse.


Si bien los motivos de los alumnos son particulares en cada caso, el hecho de apropiarse de esta lengua y su cadencia es un fenómeno visible en los espacios académicos que brindan esta oferta.

También Guaraní y el Chaná
Como las tradiciones imperantes no se limitan solo a las costumbres traídas del viejo continente, al recupero de la memoria de los pueblos originarios que se predispuso desde hace unas décadas se sumó también el proyecto de enseñar sus lenguas en el ámbito local.


Hasta 2012 en el Museo de Ciencias Naturales y Antropológicas Profesor Antonio Serrano, ubicado en calle Gardel 62 de la capital provincial, existía la oferta para aprender Guaraní y Chaná.
Este año no existe tal alternativa, pero se puede estudiar Guaraní de manera particular en el domicilio de Jesús Romero, el tutor intercultural del idioma en la capital provincial y en la región.
Para eso hay que concertar una entrevista previa llamando al teléfono (0343) 4363982, según confió el docente.


“Es un idioma muy bonito y dulce. Yo lo aprendí a hablar con mi abuelo y lo fui perfeccionando a través de distintas investigaciones para poder transmitirlo, junto con nuestra cultura. Porque para aprender a hablar el Guaraní es importante aprender a pensar en esta lengua”, señaló Romero, e invitó: “Quienes quieran saber sobre esto que me llamen”, que se trata justamente de ir al rescate de la historia de los pueblos aborígenes.


Saber Japonés
Igor Navarrete empezó a estudiar Japonés de manera particular cuando tenía 18 años. Luego se perfeccionó en Japón, invitado por el gobierno de ese país.
“No es difícil, es como cualquier idioma y aprenderlo depende de la capacidad de cada uno. Por ahí la gente ve los ideogramas y piensa que es más complicado que otras lenguas, pero tiene otras cosas que facilitan su aprendizaje”, dijo a UNO.


Hoy supera los 30 años y da clases en la Sociedad Japonesa de Santa Fe, ya que en Paraná no se enseña este lenguaje milenario, que cada día gana adeptos en todo el país “por una cuestión del fanatismo que hay hoy en día por el Animé y el Manga. Por este motivo, el 80% de los que estudia japonés son jóvenes de entre 15 y 20 años”, explicó, en referencia al furor de los cómics y dibujos animados.


Próximo a viajar a Buenos Aires contratado por la Embajada japonesa en Argentina para estar a cargo del stand en la Feria del Libro que comienza la próxima semana, aseveró que “para apropiarse de un idioma es elemental conocer la cultura donde se practica”.