Martes 28 de Marzo de 2017
Una ordenanza contempla reglamentar la habilitación, instalación, ampliación, modificación, transferencia, traslados, cambios de rubro, localización y funcionamiento de autoservicios, minimercados, supermercados e hipermercados en el ejido de Paraná.
La iniciativa, autoría de la concejal Elsa Salazar (Cambiemos) cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Legislación del parlamento municipal e integrará el temario a considerar por los ediles en la sesión convocada para el miércoles 5 de abril.
La norma establece como distancia mínima de emplazamiento entre locales de similares características, las siguientes: Supermercados, 600 metros; Autoservicios, 400 metros; Locales de tres o más rubros y una superficie superior de ciento cincuenta metros cuadrados, 200 metros. Aclararon que la distancia mínima estará sujeta a las pautas precedentemente expuestas y a la reglamentación que a tal efecto dicte el Departamento Ejecutivo.
La presente iniciativa determina que sus disposiciones solo serán de aplicación para solicitudes de habilitación de futuros emprendimientos, motivo por el cual los trámites de localización, habilitación y transferencia iniciados con anterioridad, se regirán por las normas vigentes al momento en que se iniciaron.
Para establecimientos que se encuentren en funcionamiento y que pese a poseer una localización aprobada o su habilitación en trámite, no se encuadren en la normativa estipulada en el nuevo texto normativo, con el único propósito de sortear cualquier perjuicio económico para sus titulares, se podrá acceder a su habilitación.
El proyecto establece que el departamento Ejecutivo queda facultado a resolver las excepciones que puedan solicitarse en relación a las presentes disposiciones, previo dictamen de la Dirección General de Habilitaciones, Secretaría del área y de la Secretaría Legal y Técnica.
Fundamentación
Al fundamentar el proyecto, que además de su autora, la concejal Salazar, es acompañado con la firma de los ediles Claudia Acevedo y Santiago Gaitán, señalaron la necesidad de regular la actividad de estos comercios.
Al respecto mencionan que "en mucho lugares de nuestra ciudad, en donde se pretende radicar un establecimiento comercial de los mencionados, el rubro se encuentra saturado, en una total contraposición a otros barrios donde es más que evidente su ausencia".
Sus autores destacan por otra parte, que "es necesario propiciar una competencia comercial leal y sana, mediante la regulación de la concentración económica que generan estos comercios, a través de normativas tendientes a proteger al pequeño y mediano comerciante".
Finalmente afirman que "mediante la presente ordenanza se tiende a disminuir en gran medida las consecuencias negativas que las grandes superficies comerciales causan en el comercio minorista de nuestra ciudad, sin pretender limitar el derecho de todo ciudadano a ejercer el libre comercio y toda industria lícita".