Viernes 12 de Septiembre de 2014
José Amado / De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar
La investigación del caso de la chica de 15 años que habría sido abusada sexualmente y prostituida en una plaza del centro cívico de Paraná podría pasar en estas horas al ámbito de la Justicia federal, ya que se sospecha que sería víctima de una red de trata de personas. En el caso hay muchas cosas que no están claras, como el rol de su familia en el destino que tuvo la adolescente a manos de un santafesino de 43 años, por lo que se encuentra alojada en una institución dependiente del Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf).
Parte de esta historia comenzó el 20 de agosto en la pequeña localidad de El Quebrachal, en el sureste de la provincia de Salta, cuando el padre de la chica denunció que la madre de la menor y su pareja se la llevaron a la ciudad de Santa Fe, según informó la Policía salteña.
Otra versión, señalada por la defensora de Salta que estaba a cargo de la búsqueda, es que la chica se fugó de la casa. De cualquier modo, desde entonces no tenían novedades sobre su paradero hasta el miércoles a la madrugada, cuando la Policía entrerriana la ubicó en la terminal de ómnibus de Paraná, junto a un sujeto mayor.
Como informó UNO ayer, en la investigación de un robo a una vivienda de calle Córdoba se llegó a dar con la chica y su presunto captor: Carlos Antonio Martínez, de 43 años. Ambos habían robado la casa y se llevaron elementos y dinero. Al ser detenidos, la adolescente fue trasladada a la División Minoridad. Allí se quebró y contó que era violada por el hombre, quien además la obligaba a prostituirse en la carpa instalada en la plaza Carbó, ubicada detrás de Casa de Gobierno.
Ayer al mediodía la chica declaró en cámara Gesell, mediante el protocolo de abuso sexual infantil, donde confirmó sus declaraciones y amplió con detalles respecto de las situaciones padecidas en los últimos días. Los exámenes médico forenses determinaron que la víctima tiene signos de haber sufrido una violación. Luego de los análisis de profilaxis en el hospital, fue alojada en una residencia del Copnaf.
El director del organismo, Daniel Cotonaro, dijo a UNO que “habría una cuestión bastante compleja de trata” en el caso. Incluso, pese al pedido de localización de la Policía de Salta, la chica todavía no fue puesta a disposición de sus padres ya que no está claro qué papel tuvieron en esta penosa situación. De hecho, todavía nadie de su grupo familiar se hizo presente en Paraná para verla.
Según se informó, “de salud la chica está bien, pero muy avasallada y tiene una confusión muy importante en cuanto a los tiempos”. La víctima manifestó que hace unos 20 días fue trasladada desde su localidad hacia Santa Fe, y hacía unos pocos días que estaba en Paraná, pero no pudo dar precisiones al respecto.
Se dio aviso a las autoridades y a la División Trata de la fuerza de la provincia norteña, pero la investigación para esclarecer las cosas sigue en manos del juez de Instrucción Nº 1 de Paraná, Eduardo Ruhl, y del fiscal Gervasio Labriola, así como del Ministerio Pupilar. Incluso de confirmarse las sospechas del delito de Trata, la causa pasará a manos del Juzgado federal de la capital entrerriana.
En este sentido, Labriola confirmó a UNO: “Todo daría a entender que estaríamos ante una víctima de una red de trata de personas”, por lo cual la Fiscalía y el Juzgado dictarían hoy la competencia en el caso de la Justicia federal.